Agricultura en Mallorca: La crotalaria, una legumbre como alternativa a la falta de forrajes en las islas

El IRFAP de la conselleria de Agricultura ha realizado pruebas en Calvià y sa Pobla con esta planta leguminosa que tiene doble aptitud, de abono verde y de forrajera

Dos técnicos, en un campo sembrado de crotalaria. | CAIB

Dos técnicos, en un campo sembrado de crotalaria. | CAIB / redacción. palma

Redacción. palma

La producción de forrajes en las islas no es suficiente. Se consume más de lo que se produce. Y es que con el cambio climático, las sequías son más frecuentes y las temperaturas van en aumento, lo que provoca que se reduzca el ciclo de la producción de forrajes. Precisamente, las alarmas se activaron hace un año con la sequía invernal que vivió el archipiélago que puso de manifiesto la dependencia exterior «en un momento delicado». Salíamos de la pandemia y estábamos metidos de lleno en las consecuencias de la guerra de Ucrania, que supuso limitaciones tanto en el transporte como en la oferta de determinados productos. Así, los expertos de la conselleria de Agricultura pusieron sobre la mesa experimentar con forrajes de verano regados con aguas regeneradas.

La planta leguminosa sembrada en la isla ha llegado a una altura de 1,40 metros. | CAIB

La planta leguminosa sembrada en la isla ha llegado a una altura de 1,40 metros. | CAIB / redacción. palma

Así, explica el especialista en cultivos extensivos del Institut de Recerca i Formació Agroalimentària i Pesquera (IRFAP), Jaume Jaume, surgió la idea de empezar a investigar con la crotalaria, se trata de una leguminosa poco conocida en nuestra comunidad autónoma con doble aptitud: la de abono verde y la forrajera. Además es una planta eficaz para controlar los nematodos del suelo, lo que, incide Jaume, era interesante ensayar en sa Pobla para saber si podría ser una solución a los problemas que provocan en las patatas. Asimismo, la crotalaria serviría como abono en verde, lo que también sería una solución a los problemas que tienen los agricultores poblers a la hora de encontrar estiércol. «La planta tenía un conjunto de propiedades que nos solucionaba distintos problemas», resume.

Así, Jaume desgrana que optaron por hacer dos pruebas. Una ha sido en Calvià con aguas regeneradas y dos variedades distintas de crotalaria para ver cuál de las dos respondía mejor a las condiciones de las islas. Y la segunda se ha llevado a cabo en sa Pobla sembrando la variedad más nematicida. «Hicimos una prueba con dos densidades para ver cómo respondía. Se utilizaron cantidades de agua muy limitada: 20 litros de agua por metro cuadrado por semana», explica Jaume, que concreta que las dosis de siembra fueron de 30 y 50 kilos por hectárea para ver cuál funcionaba mejor.

La crotalaria, una alternativa a la falta de forrajes en las islas

La crotalaria, una alternativa a la falta de forrajes en las islas / CAIB

Las conclusiones de estas pruebas han sido de lo más satisfactorias. Y es que además de ser un forraje muy apetecible para el ganado, es muy eficiente aprovechando el agua y la radiación. «En riegos pobres la planta responde muy bien», señala Jaume, que resume que además, en 60 días, «un plazo muy corto» ya estaba en floración. Es decir, ya había terminado su ciclo generando «grandes cantidades de forraje». El rendimiento máximo que ha dado son 6,5 toneladas por hectárea de sustancia seca. «Es mucho», determina Jaume, que remarca que los valores de proteína han sido entre el 11 y 14,7% y la altura de entre 1,10 y 1,40 metros. En pocas palabras, deja claro el especialista, se ha demostrado que como cultivo de forraje de alto valor nutritivo o como abono en verde es interesante. Otra de las conclusiones que han sacado es que con dosis más elevadas (cerca de 50 kilos por hectárea), los rendimientos eran mayores. «Cabe destacar que es una leguminosa de verano y que se ha hecho con dosis muy bajas de riego. Es perfecta para incrementar la oferta de forraje anual y adaptarse a altas temperaturas y periodos de sequía», resume.

Así, la gerente del IRFAP, Georgina Brunet, explica que ahora se están presentando estos resultados en distintas jornadas tanto teóricas como de campo a los agricultores y avanza que la nueva PAC contempla una ayuda asociada de 69,60 euros por hectárea sembrada de crotalaria.

Con estos resultados, se espera una respuesta positiva de los agricultores. De momento, desde la Conselleria seguirán divulgándolo para que salga adelante.

Función nematicida para las patatas

La crotalaria destaca también por su función nematicida, eliminando de manera porcentual los nematodos fitoparásitos del suelo. Por ello, una de las zonas elegidas por el IRFAP para llevar a cabo sus pruebas ha sido sa Pobla. Ahora, explica el técnico especialista en cultivos extensivos, Jaume Jaume, «estamos evaluando los resultados porque ha terminado el ciclo de la patata en la parcela que se cultivó dicha planta leguminosa que destaca también por sus cualidades proteicas». El especialista cuenta que hace tres años que el IRFAP se puso a experimentar con distintos forrajes pero no fue hasta el año pasado cuando se empezaron las primeras pruebas con la crotalaria, que asegura que tiene unas propiedades que en el caso del cultivo de sa Pobla puede convertirse en la solución tanto para controlar el crecimiento de nematodos como para hacer frente a los problemas para encontrar estiércol.