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La autorización de 170 VTC rompe el equilibrio del transporte balear

La entrada de los nuevos coches de alquiler con conductor hace que se duplique la flota existente en las islas y dispara las alarmas en el taxi

Imagen de la huelga de taxistas contra la entrada de más VTC celebrada en 2018. | M. MIELNIEZUK

La autorización para que circulen 170 nuevos vehículos de alquiler con conductor (VTC) por Mallorca hace saltar por los aires los equilibrios que existían en el sector balear del transporte, según se advierte desde el sector del taxi. El director general de Movilidad, Jaume Mateu, tuvo que dar ayer luz verde a estos permisos, que había denegado meses atrás, después de que el Tribunal Supremo dictaminará que había que volver a iniciar la tramitación de esos expedientes. El propio Mateu reconoció que esa autorización venía motivada no por una decisión política del Govern, sino por la citada exigencia judicial.

La concesión de esas nuevas 170 licencias para VTC a una sola empresa tiene una notable trascendencia si se tiene en cuenta que hasta ahora había en las islas unos 210 automóviles de este tipo, lo que supone prácticamente duplicar esta oferta.

En concreto, ayer se cerraron dos expedientes: uno en el que se pedían 20 licencias, que han sido denegadas, y el de las 170 que finalmente se han tenido que autorizar al considerar que las deficiencias que se habían detectado en la documentación presentada quedaron finalmente subsanadas.

Este hecho puede provocar fuertes fricciones en el seno de esta actividad (que hasta ahora había convivido pacíficamente con el sector del taxi al especializarse la primera en una clientela de mayor poder adquisitivo), al duplicar de golpe la oferta existente y, consecuentemente, la competencia entre las empresas que se dedican a este servicio.

Generar enfrentamientos

Pero además, abre la posibilidad de enfrentamientos con los taxistas, ya que las licencias de VTC han sido utilizadas en el pasado por plataformas como Uber o Cabify para extender su actividad en ciudades como Madrid o Barcelona, generando importantes tensiones entre ambas partes.

Jaume Mateu no ocultó que esos riesgos existen, y que el Govern no era partidario de conceder nuevos permisos en las islas para este tipo de servicios, pero puso de relieve que desde la aprobación del decreto impulsado por el que fuera ministro de Fomento, José Luis Ábalos, existen más herramientas para evitar el descontrol en el sector, ya que permitió fijar la obligatoriedad de que los vehículos de alquiler con conductor deben de ser contratados con media hora de antelación y la prohibición de que capten clientes en la vía pública.

Además, recordó que se está ultimando una nueva legislación balear, que eleva las exigencias para los VTC que se implanten en el archipiélago, en aspectos como la calidad de los automóviles que se utilicen para esta actividad, o fijar un número mínimo de servicios que se deben de prestar al cabo del año para evitar que centren su actividad durante los periodos de mayor actividad, como en el caso de la temporada turística.

Con todo ello, el director general mostró su esperanza en poder evitar tensiones entre sectores, fijando los correspondientes límites en la actividad que cada uno puede desarrollar.

En este sentido, recordó que en el archipiélago no se ha producido la entrada masiva de VTC que sí se ha vivido en otras regiones en las que la convivencia con los taxistas ha sido más conflictiva.

Antecedente de una huelga

Sin embargo, ya existen antecedentes de movilizaciones en Balears a causa de este tema. A finales de julio de 2018 los taxistas de Mallorca respaldaron de forma mayoritaria una huelga de cinco horas con la que se quería exigir al Gobierno central que transfiriera a las comunidades autónomas las competencias sobre los vehículos de alquiler con conductor, precisamente para evitar una «entrada masiva» de VTC en las islas.

El temor del sector se centraba en que las citadas Uber o Cabify pudieran acceder al mercado balear, a la vista de las tensiones que se estaban viviendo entonces en Madrid y Barcelona.

Taxis-Pimem anuncia que irá a los tribunales

El presidente de la asociación Taxis-Pimem, Gabriel Moragues, anunció ayer que esta organización va a presentar un recurso de alzada ante el Govern contra la autorización de 170 nuevas licencias de vehículos de alquiler con conductor (VTC), y que en el caso de ser éste desestimado se optará por un contencioso-administrativo ante los Tribunales, al considerar que la empresa que ha impulsado la tramitación de estos permisos ha cometido errores en la documentación presentada. Esta tesis ya fue planteada ante la conselleria de Movilidad, pero no ha sido compartida por la Administración autonómica después de que el Supremo la haya obligado a dar marcha atrás a su decisión inicial de denegar estos permisos.

Este representante del sector aseguró que su patronal está dispuesta a llegar hasta el final en la lucha para evitar que esos 170 automóviles pueden llegar a circular por la isla. Además, recordó que hay más licencias en tramitación, una parte importante de las cuales corresponden a la isla de Eivissa.

Competencia desleal

Biel Moragues no ocultó su preocupación ante las tensiones que la entrada de los nuevos VTC puede provocar entre los taxistas, al generar un exceso de oferta en el sector que favorece los comportamientos irregulares y la competencia desleal.

Además, el presidente de Taxis-Pimem apuntó la posibilidad de que los citados coches puedan terminar vinculando su actividad a la plataforma Cabify, reproduciendo así las tensiones que se han registrado en otros puntos del país. Este es precisamente uno de los aspectos que más alarma ha despertado en el pasado entre los taxistas de Mallorca, a la vista de los sucedido en otras zonas de España.

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