Este Atlético Baleares necesita refuerzos como el comer. Pero ya, esta misma semana, si quiere comenzar a darle la vuelta a la situación. En su enésimo partido insulso de la temporada, firmó un empate ante la UD Logroñés (0-0) donde lo más destacable es que seguramente se vieran los últimos minutos de Alberto Canario con la camiseta blanquiazul, ya que tiene su fichaje por el Córdoba muy encaminado. 

Es hora de que Patrick Messow e Ingo Volckmann muevan ficha. Con lo que tiene ahora mismo entre sus manos Onésimo Sánchez no le basta para reconducir al equipo hacia una zona más templada de la tabla. Porque pensar ahora mismo que este equipo está preparado para despegar y pelear por el playoff de ascenso es una utopía. El choque en Las Gaunas era una oportunidad de oro para asestar un fuerte golpe a un rival directo, confirmar la racha lejos de casa y demostrar que la nueva idea de juego funciona. Pero nada de eso. 

Los sesenta aficionados blanquiazules, pertenecientes a diferentes peñas del club, que se desplazaron a tierras riojanas para apoyar a los suyos merecen un monumento por el tedioso espectáculo que tuvieron que soportar. 

Los primeros 45 minutos fueron insufribles. A un césped al que las bajas temperaturas le había castigado en exceso, dificultando el juego, se le sumó un carrusel de imprecisiones, falta de ritmo y fluidez de los 22 protagonistas iniciales. Si en los primeros minutos la posesión fue balearica, rápidamente se igualó esa estadística. Las áreas desaparecieron del mapa y el balón fue pasando de un equipo a otro. Un intento de remate de espuela de Hugo, que tras un choque tuvo que lucir un aparatoso vendaje, y un disparo raso de Boniquet fue toda la producción ofensiva de la primera mitad.

 La segunda parte arrancó sin cambios, pero un lanzamiento de Cordero que obligó a estirarse a Gonzalo y un disparo precipitado de Zourdine en la siguiente jugada parecían anunciar el inicio de las hostilidades. Pero nada más lejos de la realidad. 

Los dos técnicos introducían cambios buscando que algo ocurriese en el campo. Llegados a los sesenta minutos los de Onésimo tuvieron la ocasión más clara del partido. Canario se quedó solo ante Gonzalo tras un gran pase filtrado de De La Vega, pero eligió la peor opción intentando picar la pelota, enviándola fuera directamente. 

El extremo palentino aún fue más protagonista. Tras controlar un balón en el área, la pelota impactó en la mano de Iñaki, de la UD Logroñés, en un penalti claro que tanto el árbitro como su asistente en la banda obviaron. Erraron de igual manera al invalidar un tanto por fuera de juego a Mendes que, de haber VAR, seguramente habría subido al marcador. 

Tras esto, el partido se rompió con los dos equipos dejando más y más huecos en busca de un gol que truncase el empate y les diese vida en la clasificación. Pero con la llegada de los últimos minutos y el miedo a perder un punto insuficiente para ambos, el encuentro bajó mucho las revoluciones, ya que valía más conservar el resultado que arriesgarse a una derrota. Este empate, sumado al empate entre La Nucía y el Cornellà (0-0) y el del Sabadell-Alcoyano (0-0) les mantiene una jornada más en puestos de descenso, dejando claro que o se refuerza o sufrirá lo que no está escrito para mantener la categoría.

 Ficha técnica:

UD Logroñés: Gonzalo, Cristian, Doncel (Schutte, m.83), Sierra, Zourdine, Iñaki, David Fdez, Jorge (Carlos rsmos, m,61), Keita, Boniquet (Mendes, m.61) y Sergi.

Atlético Baleares: Lucas Díaz, Laure, Sibille, Olaortua,Marc Baró, Cordero, Petcoff (Miguelete, m.65), Lucas de Vega (Uzo, m.87), Hugo (Pastrana, m.65), Canario (Toni Ramon, m.80) y Dioni.

Árbitro: Velasco Arbaiza.

Goles: No hubo.

T. Amarillas: Sierra, Cordero y Miguelete.

Onésimo: «Ha sido una mano dentro del área clarísima»

No se explayó en exceso, pero Onésimo Sánchez dejó claro no estar de acuerdo con la decisión del colegiado Velasco Arbaiza de no señalar penalti en la acción entre Canario e Iñaki. «Mira que no soy de hablar… Pero es que ha sido tan evidente, una mano dentro del área clarísima en la segunda parte», apuntó el técnico del Atlético Baleares. 

Un Onésimo que quiso dar valor al punto logrado ante la UD Logroñés. «Siempre sirve sumar un punto en un campo difícil. Es positivo puntuar fuera de casa, ahora tenemos que hacerlo bueno el domingo en nuestro campo», explicó. 

«Me voy contento con la actitud de los chicos. Tenemos margen de mejora. Si somos capaces de seguir en esta línea de ser, por fases, mejores que el rival, creo que vamos a conseguir cosas», añadió. El técnico blanquiazul lamentó cómo gestionó su equipo los minutos finales. «Quizás nos hemos metido excesivamente para atrás y hemos perdido demasiado fácil la pelota», concluyó.