Fútbol

Las peores horas de Javier Aguirre

El técnico mexicano afronta su momento más bajo en el Mallorca, sigue sin encontrar la manera de lograr una victoria y no oculta su nerviosismo al ser cuestionado sobre su futuro

El partido ante el Alavés, una nueva final para él

Javier Aguirre, durante un partido en Son Moix de esta temporada.

Javier Aguirre, durante un partido en Son Moix de esta temporada. / efe

Miguel Chacártegui

Miguel Chacártegui

Javier Aguirre atraviesa su momento más crítico desde el 2-6 ante el Granada en el curso 2021/22 que dejó al RCD Mallorca a las puertas de Segunda. Desde aquella permanencia casi milagrosa, todo había ido más o menos sobre ruedas para el técnico mexicano. Pero esta temporada la historia es muy distinta. El empate ante el Cádiz, un rival directo por la salvación, no entraba en las quinielas del entrenador bermellón, que explotó en sala de prensa al ser cuestionado por este diario sobre su futuro, evidenciando el nerviosismo por unos resultados que no se sostienen de ninguna de las maneras, con solo una victoria en catorce jornadas. 

A su principal defensa en rueda de prensa no se le puede restar ni una coma: el Mallorca no ha pisado las posiciones de descenso desde hace 54 jornadas. Una barbaridad para un club como el bermellón, habituado a batallar en la zona baja de la tabla. Pero negar la realidad de la clasificación que amenaza al conjunto rojillo es otra bien distinta. «Una ilusión óptica», como apuntó el propio técnico, al seguir fuera de los últimos tres puestos.

Nervios en sala de prensa

«¿Esta pregunta se la hacías a los anteriores técnicos en la jornada catorce o tenían crédito porque habían subido de Segunda División a Primera? Un crédito porque se está valorando mucho por los ascensos y no se está valorando lo que hicimos el año pasado», respondió en la rueda de prensa postpartido al ser cuestionado sobre su futuro. 

La proyección de los números del Mallorca este año son de descenso a final de temporada. Por suerte por el momento, en una rueda que se repite jornada tras jornada, los tres equipos que le siguen en la clasificación lo están haciendo aún peor en unos registros negativos que ya son históricos en la categoría.  

En el Mallorca, Aguirre está atravesando su peor racha, con solo 5 puntos de los últimos 27 posibles y nueve partidos consecutivos sin lograr la victoria, superando el registro negativo curso pasado, en el que enlazó seis partidos sin conseguir un triunfo (Espanyol, Elche, Real Sociedad, Betis, Osasuna y Valladolid).

El partido ante el Cádiz de este miércoles era una final que debía ganarse y no se hizo. El Mallorca lo intentó, pero no le dio para más. Ya sea por falta de entendimiento entre los jugadores, falta de acierto o calidad tanto en el campo como en el banquillo, el equipo volvió a atascarse y logró solo un punto. Un empate que sí, le sirve para distanciarse en dos puntos de la zona de descenso, pero que sabe a poco o nada. 

Sin fórmula para desatascar los partidos

Y es cierto que el equipo se tiró varios metros para adelante, colocando a los laterales casi como extremos y forzando tener más posesión en campo contrario. Pero arriba, al margen de Abdón que sigue con su idilio con el gol este curso, el equipo cojea por todos lados. A Larin se le sigue esperando desde hace ya demasiados meses y el centro del campo no consigue decidir bien en los últimos metros. 

Son Moix sigue sin ver un triunfo cuando la competición ya está en diciembre. Este domingo, llega el Alavés de Luis García Plaza. El conjunto vitoriano es otro rival directo por la permanencia por su condición de recién ascendido, pero los 15 puntos que ostenta en la tabla le harán llegar con una mayor tranquilidad. Por suerte para Aguirre, el poco margen entre ambos partidos permite olvidarse rápido de uno y centrarse en el otro. Si no se logran los tres puntos, su situación al frente del equipo estará en entredicho.