Tren de Llevant: La historia de 25 años de lucha

La plataforma celebrará el domingo día 24 una caminata simbólica entre Son Carrió y Son Servera

Un cuarto de siglo, para muchos casi una eternidad, para otros es una simple mirada de retrovisor. Y es que este martes se cumplen 25 años de la primera marcha reivindicativa para reclamar la vuelta de la línea de tren que unía a los pueblos de Llevant. Un proyecto tan ansiado que ha quedado a medio camino entre el olvido y la insatisfacción permanente.

Organizada por la Plataforma Volem el Tren de Llevant, el impulso de los hermanos Piris, el potencial del transporte público y camisetas blancas a juego, la cosa se puso a andar. Era 1998, el año en que se ‘celebraban’ precisamente veintiún años del parón definitivo del servicio entre Manacor y Artà. El día escogido fue el sábado 12 de septiembre de 1998, cuando 2.000 personas caminaron por el antiguo trazado de vías oxidadas, para pedir al Govern la vuelta de los convoyes. El renacimiento del caballo de vapor y hierro, reconvertido en plástico y diésel. Como si de una máquina humana se tratara, seis fueron las estaciones donde los caminantes-manifestantes pudieron subir o bajar. Empezando por Capdepera, que a pesar de que en 1977 cuando el tren fue eliminado de la comarca, no contaba ni con ramal ni con una estación, sí se apuntó a las reivindicaciones. Siguiendo por Artà, Son Servera, Son Carrió, Sant Llorenç y Manacor, la estación que fue punto de llegada de los caminantes, a los que varios miles de personas más recibieron ya entrada la tarde. El primer tramo comenzó a las 8.30 horas en la plaza de Orient gabellina. Una hora y media más tarde el ‘tren’ llegó a Artà, antaño última estación de las viejas traviesas, desde donde empezó el paso por las vías, especialmente limpiadas de vegetación unos días antes por parte de los diferentes consistorios implicados.

Ya en Sant Llorenç la marcha se detuvo a las 15 horas para volver a llenar los suyos depósitos a base de agua, pan y queso. Una parada técnica que sirvió para que la clase política subiera para los ocho kilómetros que quedaban hasta Manacor, donde los manifestantes empezaron a llegar sobre las 18 horas.

Nostalgia reconvertida en vía verde por el Gobierno Bauzá. Ni los lentos intentos del primer pacto de izquierdas, ni las buenas voluntades inconsistentes del segundo antes de la entrada de PP y VOX, han resucitado el trazado, pese a que hace sólo unos meses la propia conselleria de Movilidad presentara de nuevo la infraestructura con base presupuestaria. Por el momento queda el consuelo de la electrificación de la línea hasta Manacor.

25 años después

Este martes son muchos los que miran por el retrovisor y se encuentran que se cumplen 25 años de la primera marcha para reivindicar el tren de Llevant, una «pequeña historia de lucha colectiva que de momento no ha llegado a buen puerto» pero que escribirá un nuevo capítulo el próximo 24 de septiembre con una marcha simbólica entre Son Carrió y Son Servera, una cita que arrancará con una visita guiada a las nueve de la mañana en el Museu del Ferrocarril de Son Carrió para después emprender a las diez la caminata hacia Son Servera, donde finalizará la jornada con una paella para todos los participantes. También Televisió Serverina emitirá un programa a través de You Tube donde se analizará este movimiento reivindicativo.

Paco Galián es uno de los marxaires que participó hace 25 años en la primera marcha a favor del tren de Llevant. No esconde que para él «es un sueño que llegue a Cala Rajada» y confiesa que a la hora de hacer un balance de estos 25 años de lucha es algo «decepcionante» en el punto en el que se encuentra el proyecto del tren de Llevant. «La plataforma siguió adelante pero se pararon las marchas. Ahora el objetivo es recordar que hace 25 años que empezó esta reivindicación», puntualiza Galián que recuerda que en «estos ocho años con el Govern de Francina Armengol ha habido varias reuniones. «Mucho sí, sí pero no ha terminado de coger forma. Al final parecía que se había animado. No queremos que se haga el tren de una tirada pero sí ir dando pasos para ver que el tren de Llevant avanza. La presidenta Marga Prohens no lo ha descartado, por ello, no está todo perdido». De todas maneras, admite Galián, su sensación es «un poco de fracaso porque llegamos a tener el caramelo en la boca con el Govern de Antich pero con José Ramon Bauzá todo se paró. No entendíamos que unas inversiones aprobadas, se volvieran atrás», lamenta. Y el deseo de estos 25 años de lucha no puede ser otro que «el tren se pusiera en marcha porque lo entienden como «un elemento vertebrador de la comarca» . «El transporte público debe adquirir más valor, es un elemento importante que se ha mejorado pero debe seguir mejorándose», asegura Galián, que confiesa que de lo que «más orgulloso se siente es que todo el mundo se volcara por la causa» y de «la complicidad de los participantes porque era una lucha muy colectiva».