El ocio de vanguardia se come, se bebe y es un poco canalla

Así es el restaurante y cabaret Lío Mallorca por dentro

A. Rubiera

El inversor y empresario Julio Bruno (Gijón, 1965) es uno de esos directivos visionarios y así está reconocido en el panorama mediático a nivel mundial, con una carrera repleta de éxitos, reconocimientos y retos. El último le ha llevado a meterse de lleno en un campo que ya conocía bien, el del ocio de vanguardia, ya que acaba de ser nombrado presidente de Lío, el grupo de restauración internacional especializado en espectáculos de cabaret, con cuatro locales exclusivos en Eivissa, Mallorca, Mikonos y Londres.

Bruno, que ha desarrollado gran parte de su carrera profesional en Estados Unidos y en Reino Unido -donde sigue ahora-, tiene además otros proyectos singulares entre manos ya que es consejero delegado de BeBeMe, marca de enotecas que están situadas en espacios emblemáticos de Londres, y es presidente de Mercato Metropolitano, el primer mercado sostenible comunitario en la capital británica. Que para más gloria del proyecto está ubicado en una iglesia desacralizada, con lo que el ambiente es del todo inspirador. También ha formado parte de las juntas directivas de la compañía internacional de entretenimiento y restauración Pacha Group (grupo al que pertenecía Lío), que se vendió el pasado verano; y de Goiko, la cadena española de hamburgueserías gourmet, en 2023.

En Inglaterra, además, desempeñó desde el 2015 hasta el 2021 el cargo de consejero delegado de Time Out Group, corporación internacional en el campo de los medios de comunicación, ocio y restauración.

Así que la visión de Bruno puede considerarse de lo más oportuna cuando lo que se quiere saber es por dónde van los derroteros del ocio de vanguardia en el mundo, que hace tiempo que maridan bien con la gastronomía.

En ese panorama, un punto de inflexión lo puso la covid. «Con la pandemia todo se cerró, no había ocio nada más que en casa o a nivel digital, vivíamos en un mundo de 2 dimensiones, no de 3, y anhelábamos él momento de poder salir y entretenernos de verdad. Tras la pandemia, en el vibrante y ecléctico escenario nocturno de España y del mundo, los clubs han evolucionado más allá de simples lugares de entretenimiento para convertirse en auténticos templos de la diversión. Hoy la gente no quiere perderse la que podría ser la mejor noche de sus vidas» y eso, en el caso de los españoles «va muy unido a nuestro carácter mediterráneo y a una cultura que estamos exportando a medio mundo», sostiene Bruno.

Experiencia de ocio exclusivo

Con su llegada a Lío, Julio Bruno ha querido meterse de hoz y coz en ese ocio exclusivo, que está cogiendo fama, y que él explica como «una experiencia de cena con espectáculo que es una interpretación vanguardista del tradicional espectáculo de cabaret, donde cantantes, bailarines y músicos, junto a los mejores artistas internacionales se unen en un espectáculo inolvidable que enciende todos los sentidos. Asistir a Lío brinda la oportunidad ideal para sumergirse en un nivel único de ocio nocturno, atrayendo a clientes de todo el mundo. Me siento muy identificado con la filosofía y esencia de Lío, una compañía que se enfoca de manera primordial en brindar una experiencia centrada en la diversión y en un espectáculo único con artistas de primera calidad».

El proyecto empezó en la Marina de Eivissa y hoy, «con locales en Londres, Palma y MiKonos, ha ido creciendo y afianzándose como una empresa global de ocio y entretenimiento por encima del resto», detalla.

Respecto al perfil de cliente que más disfruta de que una cena no sea una simple cena, ni que un cabaret sea solo un espectáculo al que se asiste sentado en una butaca, dice Bruno que «nadie le dice que no a una buena copa, un buen vino, a una comida entre amigos, disfrutando de aquello que más te gusta. Por eso es un ocio para todos; lo que cambia en cada persona son sus aficiones y es en ese punto donde cada espacio tiene su clientela y su momento».

Asociar la comida con el disfrute es algo de lo que saben mucho, y desde siempre, los españoles. Pero hace mucho que la tendencia es bien compartida por los cuatro continentes. «En el año 1994 ya dirigía el departamento comercial y de atención al cliente en EE UU y América Latina de una de las principales compañías de producción de bebidas alcohólicas en el mundo, Diageo, y creo que desde ese momento entendí la necesidad de unir ambos conceptos (el del ocio y la gastronomía). Las marcas de bebidas hacían continuamente fiestas en bares, restaurantes y clubes de toda índole. La gente disfrutaba mucho de esas fiestas que aunaban la música, la gastronomía y el pasarlo bien en un mismo sitio», cuenta Bruno.

Una experiencia que le vino de perlas cuando en 2015 tuvo claro que quería lanzar Time Out Market a nivel mundial. «Los mercados unían gastronomía, eventos culturales de todo tipo y mucho ocio. Creábamos espacios de restauración de miles de metros cuadrados, decenas de puestos y restaurantes y por donde pasaban miles de personas cada día, superando en algunos casos los 4 millones de visitantes anuales por mercado», relata. Ese camino ahora tiene otras bifurcaciones porque, como cuenta, «hace unos meses fundé la marca de enotecas BeBeMe, situadas en Londres, y presido Mercato Metropolitano, el primer mercado sostenible comunitario en Londres con cuatro mercados abiertos de momento (Mercato Metropolitano Elephant & Castle, MMy Elephant Park, Mercato Mayfair o MMy Wood Wharf!)». La certeza que tiene este empresario gijonés es que «la gastronomía, el ocio bien entendido, la cultura y la buena compañía siempre será negocio, solo hay que hacerlo situando al cliente en el centro de todo».

¿Y qué hay de nuevo e interesante en el campo del ocio por el mundo? En eso, Bruno barre para su casa: «Creo sinceramente que Lío se ha convertido en un lugar que todos admiran en este momento, tratando de emular su esencia. Ya sea en Eivissa, Mallorca, Mikonos o Londres, cada noche se presenta una reinterpretación fascinante y sensual de un espectáculo de cabaret moderno y con una oferta gastronómica de primer nivel. Este original concepto no solo cautiva a la variada clientela cosmopolita con artistas internacionales, sino que también involucra a los camareros en algunas viñetas, creando una nueva dinámica de interacción. Por supuesto el concepto de mercado gastronómico también se ha puesto de moda, así como muchos restaurantes, que ya son marca mundial, que añaden un elemento de diseño, de teatro, de calidad y sofisticación que gusta mucho, aunando la gastronomía con el servicio y la música».

Como para no referirse a sus proyectos... «Actualmente son parte de mi familia, les dedico tiempo y pasión. Creo que esa es la razón del éxito, disfrutar con lo que haces en cada momento y todos esos proyectos, incluido Lío, representan para nuestros clientes la esencia de la vida, quizás con un punto canalla en algún momento de la noche, pero siempre muy divertido».