Análisis

La hemeroteca persigue a Prohens mientras trata de cerrar la crisis: «Las víctimas deben recibir el mayor nivel de apoyo posible»

La presidenta ha vivido su peor semana desde que llegó al Consolat y ahora afronta la fase final de la aprobación de los Presupuestos con el conseller de Hacienda cuestionado por toda la oposición

Antoni Costa y Marga Prohens, en el Parlament.

Antoni Costa y Marga Prohens, en el Parlament. / B. Ramon

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Una de las consecuencias más contundentes de la sociedad mediatizada y digital es la imposibilidad de escapar a tu propia hemeroteca. La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha vivido su peor semana desde que llegó al Consolat de Mar tras conocerse que su vicepresidente contrató a sabiendas a un alto cargo acusado de agresión sexual y de golpear a un policía. Antoni Costa conocía todos los detalles del caso y decidió promocionarle con un sueldo público a pesar de haber sido repudiado por la Universitat de les Illes Balears (UIB), organización de la que forma parte, sin avisar en todo este tiempo a su jefa. El conseller de Hacienda encara las últimas negociaciones para cerrar los Presupuestos de 2024 muy cuestionado por toda la oposición ―mañana se enfrentan ambos a un pleno casi monográfico sobre el caso, con preguntas como «¿considera la presidenta que en casos de agresiones sexuales se tiene que confiar ciegamente en la palabra del agresor e incluso promocionarlo socialmente?»― y debilitado frente a sus socios de Vox, que intentarán aprovechar la delicada situación del dirigente popular para conseguir que el PP les apruebe la mayoría de sus enmiendas.

Al conocerse el caso, Prohens manejó dos escenarios: destitución fulminante de Costa o proteger a su mano derecha a pesar del desgaste político y social que eso iba a suponer. Coincidiendo con el estreno de Teresa, biografía de estilo libre de Santa Teresa de Jesús, la presidenta se decantó por el perdón católico: amnistía para Costa e impunidad para el fichaje de su amigo. Todo se resolvió con un cese a posteriori del alto cargo.

Apenas unos meses antes, la dirigente popular había cargado contra la ministra de Igualdad, Irene Montero, por sus decisiones políticas: «Todavía estamos esperando una acción decisiva, las víctimas deben recibir el mayor nivel de apoyo posible».

"Actuar siempre con toda la contundencia"

La misma mañana en que se hizo pública la acusación, Prohens y su equipo publicaron a primera hora un comunicado anunciando el cese del alto cargo. Minutos después, cuando todos los medios llevaban la destitución en portada, la líder del PP escribía en redes sociales: «Por todas las que la sufren, por todas las que le han sufrido en alguna de sus formas, por las supervivientes y por todas las que ya no están, por todas las víctimas, por todas ellas. Queda mucho camino en la lucha contra las violencias machistas y reiteramos nuestro compromiso éste #25N. El Govern pondrá todos los recursos y medidas al combatirla y actuará siempre con toda la contundencia cuando corresponda». El Consolat trataba de detener la hemorragia, pero en aquel momento la popular aún no era consciente de que al día siguiente se haría público que su propio vicepresidente era plenamente conocedor del caso al haberle contratado creyendo únicamente en la versión de su colega y sin contrastar la información con los testimonios de los afectados o el informe policial.

"Es la historia de un hombre que cae de un piso 50. El tipo, según va cayendo, se repite sin cesar, para tranquilizarse: ‘Hasta ahora todo va bien. Hasta ahora todo va bien. Hasta ahora todo va bien'. Pero lo importante no es la caída. Es el aterrizaje." La catedral cinematográfica La Haine ya sintetizó lo venidero, así que para entender la trascendencia de lo sucedido basta con fijarse en la cronología del caso. Viernes por la tarde. Informan al vicepresidente de que se va a abrir juicio oral a su amigo, en ese momento gerente de la empresa pública Ibetec, tras ser acusado de agresión sexual a una mujer y de golpear a un policía mientras huía. Maniobras al límite para minimizar el impacto. Sábado por la mañana. El Govern amanece con la noticia: la Fiscalía pide tres años de cárcel a un alto cargo del ejecutivo autonómico. Nerviosismo en el Consolat de Mar que termina con la comunicación del cese a primera hora de la mañana. Movimientos tectónicos que afectan a la presidenta del Govern y a todo los consellers. Domingo por la mañana: el vicepresidente del Govern fichó a sabiendas al alto cargo acusado de agresión sexual. Todo se desmorona. Se hace público que Costa protegió y premió a su colega compañero de la UIB incluso sabiendo la gravedad de las acusaciones que recaían sobre él. Incredulidad y estupor dentro del Govern y sobre todo dentro del PP.

Problema discursivo

El Govern notificaba este viernes que el IBDona ha recibido más de 3.600 avisos por casos de violencia machista en Baleares entre enero y septiembre de 2023, con un total de 445 mujeres que han pedido acompañamiento presencial. Más allá del caso, ahora mismo la presidenta afronta un problema discursivo de calado después de varios años en los que ha ejercido una oposición frontal ―y muy celebrada en su partido― ante la izquierda en casos como la explotación de menores tuteladas o la ley del solo sí es sí. Todo ello con reiteradas peticiones de dimisión. Por ello sorprendió incluso dentro de su partido que Prohens decidiera proteger y salvar a su mano derecha, consciente de la gravedad de lo sucedido y apenas unas horas después de que el ibicenco declarara públicamente que le había ocultado toda la información sobre el caso. Prohens aseguró ante el Parlament balear que «no aceptaré lecciones de feminismo», a pesar de que las principales lecciones provenían del propio movimiento feminista, que ya ha había advertido a la presidenta de la gravedad del asunto y denunciaron el encubrimiento de un acusado por agresión sexual. «Asumen el discurso negacionista de sus aliados extremistas, contratan a un imputado por agresión sexual y ponen en riesgo a las manifestantes del 25N al señalarlas como culpables», espetaban desde el Movimiento Feminista de Mallorca.

En su estudio sobre la obra Edipo Rey, los maestros Jordi Balló y Xavier Pérez explican que el núcleo de la cuestión es que sirve como modelo argumental para hablar del ser que descubre en su interior el secreto más terrible: «La indagación sobre uno mismo es la frontera que abre un camino tortuoso hacia el drama más inesperado, la investigación lleva a Edipo a descubrir una revelación traumática, inesperada y temible, aquello que el consciente pugnaba por mantener oculto: el culpable que se busca es uno mismo».