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Boulevard | La ley del ‘solo sí es sí’ beneficiará al alto cargo contratado por Prohens y Costa

El PP exigía en enero de este año «el cese de la ministra Montero y de su secretaria de Estado por los efectos de la ley del solo sí es sí en Balears», aunque el ministerio no había contratado a ningún agresor

Costa exige el 19 de enero que dimita Irene Montero, porque «en Balears hay 19 agresores sexuales en la calle». El PP propone ficharlos.

Costa exige el 19 de enero que dimita Irene Montero, porque «en Balears hay 19 agresores sexuales en la calle». El PP propone ficharlos. / DM

Matías Vallés

Matías Vallés

Nadie negará que el PP balear cumple a rajatabla el Acuerdo de Gobierno con Vox, en lo tocante a la negación de la violencia de género. Hasta el extremo de que cabe acusar de sobreactuación contratadora a Antoni Costa, el vicepresidente que se creía a pies juntillas la versión de los presuntos agresores sexuales, el político que no ficha a lameculos pero se pirra por los lamecaras.

El Govern no contrató a un presunto agresor sexual y golpeador de un policía, el Govern lo absolvió al pagarle un opíparo sueldo. ¿O acaso lo fichó admitiendo que podría ser condenado, lo cual empeora la situación? El PP despejó cualquier duda a favor del alto cargo, lo amparó saltándose a la torera los derechos de la víctima, con una ligereza que no se permite ni el IBDona. Y el ejecutivo no lo cesa al consolidarse la acusación de la fiscalía, lo destituye porque este diario difundió el fichaje. En caso contrario, continuaría en su puesto, cargando facturas de 40 céntimos por tiques de aparcamiento.

Costa no tiene que pedir perdón por la contratación de un amigo y presunto agresor, sino por sus sermones hipócritas contra la violencia de género. En la foto que hoy nos ilustra, fechada el 19 de enero de 2023, el entonces portavoz de la oposición clamaba compungido que «Hay 19 agresores sexuales en Balears con la condena rebajada o en la calle, y Armengol calla». Por lo visto, la solución es contratarlos con fondos públicos. Pueden encontrar el vídeo en la cuenta de la red X del «PP Balears», bajo el ilustrativo epígrafe de «El PP lleva al Parlament una iniciativa para pedir el cese de la ministra Montero y de su secretaria de Estado por los efectos de la ley del solo sí es sí en Balears».

Aquí viene el giro curioso de la historia. El escrito de acusación de la fiscalía, con petición de tres años de cárcel para el fichaje de campanillas del Govern, le aplica la ley del solo sí es sí por ser más favorable, pese a que los hechos se produjeron con antelación a la entrada en vigor del texto legal. Es decir, la iniciativa de Montero beneficiará al profesor expulsado de la UIB que el Govern consideró idóneo. Refresquemos la diatriba de Marga Prohens este mismo año en el Congreso, donde exigía la dimisión de Montero «por respeto a todas las mujeres víctimas de agresiones sexuales que han visto cómo sus agresores salían a la calle». No consta que el ministerio de Igualdad haya contratado a un solo acusado de agresión.

Al margen por completo de los presuntos delitos juzgados de su amigo, ¿lo considera Costa la persona adecuada para colocarlo al frente de una entidad pública? El vicepresidente se creyó una detallada versión de inocencia que su íntimo desgraciadamente no trasladó al juzgado, donde se acogió a su derecho a no declarar. La secuencia denota una implicación excesiva, lo cual obliga a plantearse, ¿qué le debe el vicepresidente? Y sobre todo, ¿hasta dónde pensaba llegar para que su protegido pudiera continuar en el cargo? Por lo menos, el PP clásico contrataba a Urdangarin, que daba más juego. En efecto, el Govern debe sentirse liberado de las molestas comparaciones con José Ramón Bauzá, a partir de ahora solo será equiparado al ejecutivo del inhabilitado Jaume Matas, que todavía tiene a consellers cumpliendo condena.

El problema no consiste en establecer a quién contrataría este Govern, sino a quién no contrataría. La imagen de Prohens tomando notas con aplicación de José María Rodríguez era una tónica, no una excepción. En el Parlament, la presidenta recurrió al truco barato de negarse a contestar a la primera interpelación del PSOE, y descargar en la segunda cuando un curiosamente moderado Iago Negueruela ya no podía contestarle. Para acabar culpando a los socialistas de no haberla avisado, en lugar de agradecerles la ley del ‘solo sí es sí’.

Recuerde dónde leyó antes la amnistía de Valtònyc y el fin de la tortura de Pau Rigo, el mallorquín que mató a su atracador. Antes de que Vox se encabrite, el rapero no ha golpeado a ninguna autoridad policial, un detalle que no puede asegurarse de todos los altos cargos contratados por PP/Vox. Ahora bien, la carrera de Valtònyc acaba pidiendo perdón a la Guardia Civil, los antisistema son más acomodaticios que los burgueses de toda la vida entre quienes nos alineamos. En cuanto al octogenario de Porreres, dos atracadores cincuenta años más jóvenes entran armados en la casa donde usted reside con su familia. ¿Cuáles son las opciones?

Reflexión dominical generalizadora: «Una de esas personas que piensan que Genocidio es el grupo de Phil Collins, cuando en realidad lo fundó Peter Gabriel».