Cursach declarará hoy después del rechazo de la Audiencia a anular la investigación

Bartolomé Cursach, epicentro del presunto entramado mafioso que se sienta en el banquillo.

Bartolomé Cursach, epicentro del presunto entramado mafioso que se sienta en el banquillo. / B. RAMON

EP

El empresario Bartolomé Cursach declarará hoy en el juicio que se celebra en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares por el llamado caso Cursach.

En un principio, el procesado se enfrentaba a ocho años y medio de prisión, pero después de la modificación del escrito del Ministerio Fiscal, vio rebajada la solicitud de pena a un año y medio de cárcel. En detalle, la Fiscalía le atribuye delitos de pertenencia a organización criminal y prevaricación, pero retira los cargos de cohecho y acciones.

De este modo, el empresario se sentará en el banquillo para responder a las preguntas de las diferentes partes después de que el tribunal de la Sala emitiera este viernes un auto judicial en el que rechazaba anular la investigación, siguiendo así con el juicio.

En las cuestiones previas, el letrado de la defensa de Cursach, Enrique Molina, planteó la absolución de su representado por las irregularidades en la instrucción judicial, la vulneración del derecho de defensa y a tener un juez "completamente imparcial".

A esta solicitud, se unieron la mayoría de abogados, entre ellos, el de Bartolomé Sbert, que habló de "nulidad radical" de las diligencias llevadas a cabo por el juez instructor, Manuel Penalva, "por contaminación".

Sin embargo, las magistradas rechazaron esta petición el viernes en un auto de más de 200 páginas y justificaban la decisión de seguir adelante con la vista oral al no contar "en este momento con elementos que acrediten con la contundencia necesaria para un pronunciamiento de nulidad o absolución".

Por ello, el Tribunal emplazó a escuchar a los testigos para "valorar la existencia de contradicciones entre lo declarado y lo que declare". Lo estableció "en idéntico sentido" para las declaraciones de los investigados.

El juicio celebrará diez sesiones en julio y después parará hasta octubre. La Sala pidió este viernes a las diferentes partes que eviten cuestiones "superfluas, repetidas o que afecten a cuestiones privadas" de los acusados. "Si son ágiles, acabaremos antes. Si no atienden lo que les decimos y tengo que cortar los interrogatorios, será todo más farragoso", subrayó la magistrada titular, Samantha Romero.

Con todo, en el banquillo están los 17 acusados que siguen en el juicio después de que el primer día, el Tribunal absolviera a seis de los 24 inicialmente encausados y uno de ellos, el agente Miguel Estarellas, falleciera.