Fútbol sala

El Palma Futsal conquista la Copa Intercontinental: De Roosdaal a Foz do Iguaçu

Los mallorquines cierran un exitoso camino internacional que se inició en Bélgica en 2022, tocó el cielo en mayo de 2023 en el Velòdrom Illes Balears con la consecución de la Champions y que se ha coronado en Brasil en la madrugada del jueves al viernes para convertirse en el rey del mundo del fútbol sala

Sebastià Adrover

Sebastià Adrover

El Illes Balears Palma Futsal es el rey del mundo. Suena a rimbombante y quizá no hace tanto hubiera parecido una broma, pero el camino que ha seguido hasta Foz de Iguaçu, a casi diez mil kilómetros de Mallorca, es la historia de un proyecto ganador que le ha llevado a lo más alto del fútbol sala. Porque ser el mejor del planeta en cualquier disciplina es algo extremadamente complicado, pero si se logra con muchos menos recursos que los adversarios, todavía adquiere más valor. Los verde pistacho conquistaron en la madrugada del jueves al viernes la Copa Intercontinental al derrotar en la tanda de penaltis al todopoderoso Cascavel (3-3), que ha vencido en las dos últimas Libertadores. Es un gigante de América, pero el club fundado en Manacor por Miquel Jaume en 1998 ya ha demostrado que no tiene limites. Y no es un tópico. “Somos el ejemplo de que los sueños se pueden cumplir”, dijo José Tirado, uno de los padres de este éxito, nada más acabar el partido en el Ginásio Costa Calcavente de la ciudad brasileña. Y el director general, que destila ambición en cada intervención, tiene razón.

Hace ya más de una década que el Palma Futsal está instalado en la elite nacional, pero siempre estaba a la sombra de los más poderosos Barcelona, Movistar Inter y ElPozo Murcia. Y ahora, cosas de la vida, cualquiera de los tres se cambiaría por ser campeón de Europa y del mundo en 2023. Porque los baleares han conseguido tocar el cielo de su deporte creyendo en una filosofía que le ha hecho diferente al resto y que está muy alejada del talonario. Se cayó muchas veces, con derrotas muy crueles, pero no varió su ADN de constancia en el trabajo creyendo en una idea que ha sabido ejecutar a la perfección el técnico Antonio Vadillo y que socialmente ha crecido de forma imparable, con 3.300 abonados.

El subcampeonato de Liga en 2021, después de haber remontado en cuartos de final y semifinales a Ribera Navarra y Jaén, respectivamente, le dio el billete para disputar la UEFA Futsal Champions League. Eso ya fue una fiesta. Pero nada hacía sospechar lo que vendría después. Ahora queda lejos, pero su trayectoria internacional se inició en Roosdaal, una pequeña localidad belga y ha llegado, hasta ahora, a Foz do Iguaçu. En aquel momento era un novato en Europa, con diez de los catorce jugadores de la plantilla, además del cuerpo técnico, sin ninguna experiencia en la máxima categoría continental.

Cayó en el ‘grupo de la muerte’ en la Ronda Principal, pero dio la talla a lo grande. Y eso que a los dos minutos del primer partido ya perdía 0-3 ante el Sporting París en el Belleheide Sport Center, un nombre que ya se queda para siempre en los libros de historia de la entidad. Fue todo un mensaje de que había que apretar los dientes de verdad. Y su reacción fue espectacular por venció por 11-5 al campeón de Francia. Después fue capaz de empatar ante los poderosos Kairat Almaty (2-2) y el anfitrión Anderlecht (2-2), que posteriormente llegó hasta las semifinales, para ser primeros de grupo. Y ahí estuvo la clave para la Ronda Elite porque en la fase, que se organizó en el Palau d’Esports de Son Moix, evitó a los ‘cocos’.

Los mallorquines tumbaron en los tres partidos al Dobovec esloveno (2-8), Piast Gliwice polaco (5-0) y al Novo Vrijeme croata (2-1) y se metían de forma brillante entre los cuatro mejores de Europa. Esto ya eran palabras mayores. La UEFA apostó por el Velòdrom Illes Balears para que fuera la sede de una ‘Final Four’ que ya es para siempre. Les tocó el camino largo, pero a este equipo le va la marcha. Fue capaz de derrotar al Benfica (4-3) para meterse en la final frente al Sporting de Portugal. Un histórico partido que será recordado de por vida y que Rivillos decidió desde los seis metros en la tanda de penaltis (1-1). Como en Foz, aunque en este caso el que acertó fue Fabinho en el tiro decisivo. Y en ambos casos resalta la figura de Luan Müller, un portero que ha marcado las diferencias justo cuando el Palma más lo necesitaba.

Aquel triunfo le abrió las puertas de disputar esta Copa Intercontinental que ya está en sus vitrinas. Con el billete para una nueva edición de la ‘Final Four’ de la Copa de Europa, y a pesar de que media plantilla sea nueva, este club no se quiere bajar de la nube en la que se encuentra. “Ya solo podemos ir a peor”, bromea Tirado. O no. Ya han dejado claro que son capaces de todo.