Opinión

Muriqi vuelve a decidir

RCD Mallorca y Rayo Vallecano

RCD Mallorca y Rayo Vallecano / CATI CLADERA

El Mallorca sumó un triunfo súper importante para situarse a siete puntos del infierno que marca el Cádiz. Lo hizo a su estilo y con sus armas de siempre. Con un gol del pirata Muriqi cuando el partido daba sus últimas bocanadas. Un premio, esta vez, por encima del mérito acumulado, porque los de Aguirre no demostraron una superioridad insultante sobre el Rayo. Darder tuvo una nueva oportunidad como titular, pero sigue sin dar todo lo que cuerpo técnico, dirección deportiva y afición esperan de él. Uno se imagina al artanenc como faro del juego mallorquinista, pero eso solo se ve a cuentagotas. O bien porque los rivales le someten a una vigilancia preventiva, o porque sus compañeros no le buscan como debiera, no tiene la incidencia que se espera en la creación. Darder se pasó los primeros diez minutos protestando y sin saber cómo tomar el timón. Cuando mejor estaba, con el 1-0 en el marcador, Aguirre prefirió amarrar con la salida de Morlanes. El Mallorca juega en defensa de cinco atrás y su propuesta en ataque es una variante de balones a la olla, en este caso balones a Muriqi, que pueden venir de Dani, Gio, o Jaume Costa. Poco juego elaborativo, pocos disparos. Mucha lucha, solo faltaría que los rivales nos ganaran en motivación. Por fortuna, tras el empate de Alvaro García, Muriqi, que está todavía a años luz de su forma pre lesión, basta ver la ocasión que perdió minutos antes, acertó con un remate de los suyos. Bastó, pero convendría trabajar más recursos para lograr el objetivo.