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El Mallorca vuelve a decepcionar y cae en Sabadell (1-0)

Partido para olvidar de los bermellones ante un conjunto arlequinado al que le bastó con defender el gol de chilena de Jaime en el minuto 12 - Galarreta acabó lesionado, Dani vio la quinta tarjeta y Luis García vio la roja directa

Oliván, Raíllo y Valjent discuten por una jugada.

Oliván, Raíllo y Valjent discuten por una jugada. LFP

La palabra decepción se queda corta para explicar la derrota del Mallorca ante el Sabadell (1-0). Por mucho que se le quiera quitar peso amparándose en el tropiezo del Almería ante el Mirandés, era un partido clave y se tenía que ganar. Un triunfo en la Nova Creu Alta liquidaba el ascenso directo distanciándose en nueve puntos de los andaluces a falta de dieciocho. Pero nada. Tocará seguir sufriendo y seguir mirando de reojo a los rivales. Las rentas sirven de momento y tendrán que hacerlo en los seis partidos que quedan si se repite la historia de ayer. Si en Castellón faltó el gol, ayer faltó eso y todo lo demás. Quitando los primeros diez minutos, el Mallorca fue un despropósito y volvió a perder ante un equipo en descenso, que con un gol de chilena en el doce hizo buena su única ocasión clara.

Remontar un partido ya puede dejarse en la estantería de ‘Expedientes X’. Ya han pasado dos años desde la última vez. El equipo sigue inmerso en un oscuro agujero y la imagen que ofreció no refleja la de alguien que pelea por ascender directo. Y peor aún, mostró una endeblez mental al encajar un gol rival. La primera parte fue una fotocopia del día ante el Castellón. Buen arranque del Mallorca, con ocasiones y dominando el juego. No era más ni menos que lo que se antojaba en un partido en el que los bermellones estaban obligados a llevar el peso ante un equipo encerrado atrás, la kriptonita este curso de los Luis García.

Incluso hubo un gol anulado por claro fuego de juego a Álvaro a los treinta y cinco segundos. El Sabadell achicaba agua ante la presión rojilla. El partido pintaba bien, pero un dejavú comenzaba a resonar en la memoria. La imagen sonaba a Castalia, pero no podía repetirse. Y otra vez volvió a pasar. Cumplidos diez minutos de juego, primera ocasión de los locales con un fuerte disparo de Cuevas que Reina envió a córner. Centro al área, le ganan la partida a Oliván y gol de chilena de Jaime con la colaboración de un blando Raíllo. Primer directo al mentón. Y la lección que deberían traer más que aprendida, totalmente olvidada. Y la misión de remontar otra vez por delante.

El plan perfecto de Antonio Hidalgo cogió forma. Y de ahí no pasó el Mallorca. Los locales, parapetados atrás, apenas eran exigidos por el tedioso juego de los bermellones. Salva Sevilla y Galarreta no se encontraban, Amath y Álvaro estaban desconectados y Dani aparecía a fogonazos. Y lo que antes eran pases precisos se tornaron en continuas imprecisiones y gestos de impotencia. 

Bloqueados a la hora de crear juego, dominaban con una posesión estéril buscando circular el balón hacia la banda derecha encontrando a Sastre, siendo el porrerenc el futbolista menos indicado a la hora de meter un centro al área. Ya dijo Luis García que no era su mayor virtud la de servir balones, pero sus futbolistas no deben verlo de la misma manera. Así, entre vagas intentonas y errores no forzados se consumió la primera mitad. 

Mollejo entró en el campo tras el paso por vestuarios en lugar de Cufré. El invento del doble lateral se quedó en eso, en invento. Y no está la Liga ahora como para innovar demasiado. El Sabadell seguía fiel a su estilo. Bien colocados atrás, no desperdiciaban poder sacar el balón en corto, pero a la mínima presión pelotazo arriba y ‘reset’ a la jugada. Y las ocasiones no llegaban. Y más que ello, las ideas arriba, que parecen congeladas desde ya hace mucho. Si por juego no podía ser, tendría que llegar en alguna acción aislada, una cualidad que no abunda en este Mallorca.

Los minutos se consumían sin que pasase absolutamente nada. El encuentro reclamaba cambios como el comer. Sastre, con tarjeta, fue al banquillo con mala cara por Gámez. Y Salva Sevilla dejó su puesto a Febas. Quemó las naves Luis García quitando a Oliván por Abdón que, visto el nivel de Álvaro, debería jugar siempre aunque esté cojo.

El Sabadell se hundía en el área, pero ni así. Y como ahora al Mallorca le vienen mal dadas, regalo en forma de nueva lesión muscular de Galarreta. Dos semanas fuera no se las quita nadie al vasco. Y para colmo, roja a Luis García Plaza por protestar por el tiempo añadido. Tirado en el césped desesperado, abandonó el campo con cara de no entender nada. Y así se consumió el encuentro, entre caras bajas y el estigma de equipo aspirina que sigue paseando el Mallorca, reviviendo al peor local de la categoría. Para lo bueno o lo malo, solo quedan seis partidos.


Sabadell: Mackay, Josu, Ozkoidi, Grego Sierra, Jaime, Boniquet (Capó, m.72), Undabarrena, Óscar Rubio, Guruzeta (m.56, Néstor), Adri Cuevas y Juan (Aarón Rey, m.56).


Mallorca: Reina, Sastre (Sastre, m.66), Valjent, Raíllo, Oliván (Abdón, m.77), Salva Sevilla (m.66), Galarreta (Mboula, m.80), Cufré (Mollejo, m.45), Dani Rodríguez, Amath y Álvaro Giménez.


Goles: 1-0, m.12: Jaime, de chilena en el área pequeña.


Árbitro: Galech Apezteguía


T. Amarillas: Valjent, Sastre y Dani Rodríguez.


T.Rojas: Luis García Plaza (m.90) por protestar.


Estadio: Nova Creu Alta (sin público)

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