Desinterés de los hoteleros de Palma por limpiar de grafitis el muro del convento de Santa Magdalena

Solo tres o cuatro empresarios se han comprometido a hacer una aportación de mil euros para sufragar la eliminación de pintadas en el muro del convento que da a La Rambla

La Fundación Forteza-Rey estima el coste de la limpieza en veinte mil euros

El muro del convento ha sido objeto de vandalismo durante años.

El muro del convento ha sido objeto de vandalismo durante años. / Guillem Bosch

Jaume Bauzà

Jaume Bauzà

La llamada a los hoteleros de Palma para que contribuyan económicamente a la limpieza de grafitis de uno de los muros del convento de Santa Magdalena ha encontrado por ahora una tímida respuesta. La Fundación Forteza-Rey reclamó este verano a los empresarios su patrociniopara acometer la limpieza de la superficie que da a La Rambla, pero hasta la fecha solo tres de ellos han accedido a financiar el proyecto.

Hace algo más de un mes el presidente de los hoteleros de Palma, Javier Vich, remitió una circular a los miembros de esta agrupación en nombre de la Fundación Forteza-Rey en la que se les solicitaba una contribución económica para ejecutar la limpieza del muro del convento. La Fundación estima que el coste total de la limpieza ascenderá a veinte mil euros, y solicitó mil a cada hotelero hasta alcanzar esa cantidad.

El muro que discurre por La Rambla está cubierto de grafitis.

El muro que discurre por La Rambla está cubierto de grafitis. / Guillem Bosch

Sin embargo, los tres o cuatro mil euros recaudados hasta la fecha están muy lejos del objetivo marcado. El escrito remitido a los empresarios argumentaba la necesidad de mantener limpio el patrimonio histórico de la ciudad en beneficio del turismo y, por tanto, en el de todos ellos.

En verano el hotelero Josep Forteza-Rey financió con recursos propios y de algunos amigos la limpieza del muro que da a La Misericòrdia. La superficie quedó completamente restaurada y a día de hoy se mantiene libre de pintadas vandálicas. Finalizada esta primera fase, este empresario celebró un acto en el convento al que asistió el alcalde de Palma, Jaime Martínez, en el que solicitó públicamente el patrocinio de los hoteleros para contribuir a la segunda fase.

«Soy optimista y estoy seguro de que al final se van a animar más hoteleros», subrayó Vich. «Valoramos muy positivamente esta iniciativa para la ciudad. Los hay que, aunque todavía no han hecho la aportación, han dicho que lo harán», destacó Vich.

La Fundación Forteza-Rey espera la colaboración de los hoteleros de Palma.

La Fundación Forteza-Rey espera la colaboración de los hoteleros de Palma. / Guillem Bosch

El presidente de esta agrupación justificó la dilación en que varios de ellos han hecho recientemente contribuciones económicas importantes para ayudar a víctimas del terremoto de Marruecos y a otras causas sociales en la isla.

La Fundación Forteza-Rey se comprometió ante las monjas a hacerse cargo de la limpieza de los muros del convento. La parte que discurre por La Misericòrdia ha recuperado su esplendor después de semanas de trabajo que contaron con el asesoramiento de ARCA y del maestro restaurador Pere Terrasa al tratarse de una superficie protegida. Sobre uno de los paneles ahora libre de pintadas vandálicas cuelga una sucesión de fotografías que ilustran el «antes y después».

Asimismo, varios carteles recuerdan que el convento está catalogado como Bien Histórico y cuenta con el máximo grado de protección urbanística, por lo que pide «respetar sus muros».

«Es un proceso lento y complicado porque la pintura penetra en el marés. Los muros están protegidos, así que para limpiarla tenemos que ir con mucho cuidado de no causar ningún perjuicio», subrayó Forteza-Rey a principios de julio, poco después de que hubieran empezado los trabajos de limpieza.

Mil euros por panel

La superficie de pared que discurre por La Rambla consta de veinte paneles —limpiar cada uno costará mil euros— que desde hace años están completamente cubiertos de grafitis, lo que supone un contraste con el muro de La Misericòrdia.

Durante el acto en el convento en el que Forteza-Rey presentó los resultados de la primera fase, el alcalde anunció más multas para quienes vandalicen el patrimonio histórico. «Todos los autores de pintadas vandálicas a los que identifiquemos serán sancionados con una cuantía máxima de tres mil euros, y se actuará por la vía penal», destacó Martínez.