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Gabriel Moragues, presidente de Taxis-Pimem: «El turismo no puede estar totalmente liberalizado por falta de infraestructuras»

«Este año no está siendo el caos de 2022 pero sigue habiendo escasez de taxis cuando hay llegada de cruceros»

«Cargarse todo lo que ha hecho un Gobierno anterior dice muy poco de nuestros políticos»

Gabriel Moragues: "Este año no está siendo el caos de 2022 pero sigue habiendo escasez de taxis cuando hay llegada de cruceros"

B. Ramon

Fernando Guijarro

Fernando Guijarro

Gabriel Moragues preside la mayor asociación de taxistas de Mallorca, asociada a la patronal PIMEM.

Durante este verano vuelve a existir la sensación de que hay momentos en los que hay escasez de taxis. ¿Cómo estamos este año y qué comparación podemos hacer con 2022?

No es comparable la situación del año pasado con la de éste. El anterior fue un auténtico caos. Había mucho menos transporte público y todavía no era gratuito. Había muchos menos coches de alquiler. Eso ha cambiado totalmente. Es verdad que hay días en los que puntualmente hay problemas, como cuando coinciden con la llegada de cruceros. Las miles de personas que desembarcan se encuentran con un transporte público que brilla por su ausencia, el transporte discrecional tiene un problema de falta de conductores, y eso hace que no haya flotas de transporte habilitadas para cubrir esta demanda. Pero no es responsabilidad del sector del taxi, sino de las carencias del transporte y de no tener un plan estructural que venimos reclamando desde hace años.

¿Esa saturación de turistas beneficia o perjudica al taxista? Supone más trabajo.

Todo tiene un límite. El otro día se lo decía al PP, que acaba de entrar en las Administraciones, y habla de eliminar límites a las plazas hoteleras. Cuidado que todo esto tiene unas consecuencias que hay que estudiar y se puede llegar a un punto que es negativo. ¿Unos han limitado de más? Habría que analizarlo, pero lo que está claro es que no es asumible que esté totalmente liberalizado el tema turístico, el de las plazas hoteleras... No hace falta ser muy inteligente para darse cuenta de que no cabe todo en una isla. Porque la infraestructura viaria, de transportes, es absolutamente insuficiente para la situación no futura, sino actual. Que no haya transporte público colectivo suficiente es un gravísimo problema para el taxi porque toda persona que no encuentra con que desplazarse recurre a nosotros. Es muy complicado de solucionar.

El ayuntamiento de Palma anunció 200 licencias temporales para reforzar el servicio de taxi durante este verano y al final solo se han otorgado 51.

Están operativas desde el pasado día 17. Se habló de 200, pero se hizo el decreto una semana antes de empezar junio. Mira en que fecha han podido comenzar a operar y solo pueden trabajar hasta el 30 de septiembre

¿Esa falta de refuerzos supone que hay horarios con deficiente cobertura, como los de tarde-noche?

Durante las noches tenemos un problemas sobre todo durante los fines de semana, que se suma a la más absoluta carencia de transporte público. Cuando se organizan conciertos y otros eventos, se debería de tener en cuenta el transporte de los que acuden a ellos. Lo que no podemos es hacerlo nosotros, con una carencia de conductores brutal.

El presidente de Taxis-Pimem reconoce un problema de escasez de transporte público durante las noches de fin de semana. | B. RAMÓN

El presidente de Taxis-Pimem reconoce un problema de escasez de transporte público durante las noches de fin de semana. | B. RAMÓN / Nombre apellido

Habla de escasez de conductores, pero en los exámenes del ayuntamiento de Palma para conceder nuevos permisos los suspensos han sido masivos. ¿Este problema se ha tratado con el consistorio?

Sigue habiendo un problema con los técnicos que diseñan los exámenes. Hemos tenido una reunión con el concejal, y hay buena predisposición de Antonio Deudero para mejorar el tema de la homologación de vehículos, porque ahora mismo en Palma solo se puede mover un modelo de taxi híbrido. Pero en tema de exámenes creo que no hay intención de enfrentarse a los técnicos, porque el político tiene una excesiva dependencia de ellos.

Problemas de tráfico

Ustedes achacan parte del problema de déficit de taxis a la saturación y lentitud del tráfico. Ahora el Consell de Mallorca quiere quitar el carril Bus VAO, que les beneficia en ese sentido.

Hemos perdido en los últimos cinco o seis años un 50% de eficiencia con la misma flota. Es decir, con los mismos coches transportamos la mitad de gente debido a los atascos. Es uno de los problemas acuciantes no solo en la ciudad, sino también en la autopista de Palmanova. Es algo que también afecta a nuestra rentabilidad. Si no existiera el carril taxi de las Avenidas, la situación sería tremendamente complicada. Lo que está generando el Paseo Marítimo, precisamente por no pensar que uno de los carriles debería ser para servicio público, es el atasco que estamos viviendo. Para nosotros, el carril Bus VAO ha sido súper eficiente, porque sin él se encarecería cerca de un 30% el servicio desde el aeropuerto. No solo no se debería de eliminar, sino que sería más importante crearlo en el sentido contrario, en dirección a Son Sant Joan.

¿Todo eso lo van a plantear al Consell?

Desde luego, aunque no se si nos consultarán. Pero es una auténtica barbaridad que de manera sistemática, tanto desde un Gobierno como de otro, se marque como línea anular lo que ha hecho el anterior de forma generalizada. Puede haber cosas mejorables, pero cargarse todo lo que han hecho otros dice muy poco de nuestros políticos y es una pérdida de tiempo. Debería de existir un mayor consenso entre los partidos grandes.

¿Sí tiene sentido suprimir la limitación de 80 kilómetros/hora en la Vía de Cintura?

Siempre hemos estado en contra de esa medida, porque quita eficacia a todo el transporte. Es absurda de noche, cuando apenas circulan vehículos. Además, nadie la respeta en el carril izquierdo.

Se acusa a muchos taxistas de querer trabajar solo en el aeropuerto porque les sale más rentable, dejando sin servicio a la ciudad.

Es mucho más rentable trabajar en Palma que en el aeropuerto, lo que pasa es que es mucho más cómoda la segunda opción. No es lo mismo hacer una hora de trabajo en Palma, sufriendo atascos, que estar esperando en el aeropuerto tomando un café.

Hay taxistas que lo hacen.

Sí. Y lo absurdo es que el Ayuntamiento, antes de las elecciones, redujo los días en que es obligatorio trabajar en la ciudad, de doce a seis, sin ninguna lógica, además de no controlar si se cumple. Pensamos que debería ser obligatorio dar servicio a Palma entre 12 y 15 días al mes. Y si algún día hay falta de vehículos en Son Sant Joan, con los sistemas de comunicación que tiene la flota en estos momentos, en cinco minutos todos los que están en las proximidades se pueden acercar a cubrir.

Ustedes han denunciado que la circulación en la zona del aeropuerto es caótica.

Cierto, con atascos que por efecto dominó llegan a la autopista. AENA lo regula a nivel normativo, pero no se están respetando las zonas de espera y todo el mundo quiere estar frente a la terminal. Los microbuses no se mueven de ahí para captar clientes, los VTC (vehículos de alquiler con conductor) hacen lo mismo para utilizar su flota según los servicios. ¿Quién puede regular eso a nivel de campo? La Policía Local, que nunca está. Con el nuevo Gobierno municipal espero un cambio total en la Policía Local, porque tienen un problema gravísimo de falta de agentes que deseo que se mejore.

En una reciente reunión de presidentes de asociaciones de taxistas se acordó unificar el servicio de taxi en toda la isla para ser más competitivos frente a nuevos modelos como el de Uber. ¿Se avanza en este objetivo?

Estamos esperando a que el Govern nos de hora para mantener una reunión con la consellera Marta Vidal. Hay que tomar medidas urgentes de cara a septiembre. Queremos empezar como en Eivissa, y es que cuando falten coches en las paradas, pueda dar servicio el de otro municipio. Para eso necesitamos una aplicación telefónica (app), para que detecte cuando se dan estas situaciones, pero también un desarrollo normativo.

Hace años que el anterior Govern les prometió esa aplicación y todavía están esperando.

Estamos intentando poner de acuerdo al sector y crearla nosotros para presentársela al nuevo Ejecutivo autonómico. Desgraciadamente, en este tema estamos en un estancamiento absoluto, pese a que ha habido consellers que han sido muy efectivos a la hora de tomar decisiones.

¿La gratuidad del transporte público les ha perjudicado?

No. Nos ha aliviado, pero cuidado porque podría llegar un momento en el que nos perjudique si hay una crisis, y ser insostenible para los taxistas. Supondría una competencia desleal.

Han tenido años de enfrentamientos en el aeropuerto con las empresas de microbuses, pero ahora un acuerdo entre ambas partes ha puesto paz. ¿Tan difícil era haberlo alcanzado en el pasado?

El problema de este acuerdo es que recoge ciertas ilegalidades por parte de ellos, pero no se puede parar su actividad en momentos en el que los taxis no daríamos abasto para dar servicio a los ciudadanos. Al menos hemos reducido esas ilegalidades. No se obstruye la salida de los pasajeros de Son Sant Joan, no se ofrecen como taxistas, lo que era una provocación que ahora no existe. Se mantiene como ilegal la forma en que hacen la captación.

Llegada de Uber

Uber está acusando a los taxistas de acosar a sus conductores.

Ellos siguen actuando de forma irregular y recogiendo clientes a mano alzada. Cuando Uber llega a una ciudad, siempre protagoniza la polémica, que le interesa. La credibilidad de lo que denuncian es cero. Han jugado a provocar, y de momento hemos conseguido sostener a nuestro colectivo, que no es fácil.

¿Tanto daño hacen los 50 coches de Uber a una flota de más de 1.600 taxis en los municipios donde opera?

El problema es la semilla que siembra. Marcan una forma de actuar para los que vengan después. Si no se corta de raíz la situación de irregularidad, se va a extender. El crecimiento de los VTC es el mayor peligro para los taxistas vinculado a los comportamientos irregulares.