Los hoteleros de Mallorca piden ocho años de cárcel por las falsas intoxicaciones

La Federación Hotelera y MAC Hotels reclaman penas de prisión para los hermanos Cameron y otros seis acusados

Solicitan compensaciones de más de dos millones por las reclamaciones fraudulentas

Laura Cameron, la principal acusada y el cerebro de la trama, en una imagen de archivo.

Laura Cameron, la principal acusada y el cerebro de la trama, en una imagen de archivo. / Manu Mielniezuk

Los hoteleros de Mallorca piden ocho años de cárcel por el supuesto fraude de las falsas intoxicaciones alimentarias de turistas durante sus vacaciones en la isla. Las acusaciones particulares de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) y de MAC Hotels reclaman, además de las penas de prisión para los cabecillas de la trama, los hermanos Cameron, y otros seis acusados, compensaciones por más de dos millones de euros. Se les imputan los delitos de estafa agravada e integración en grupo criminal. Están a la espera de que se decrete la apertura de juicio, que previsiblemente se celebrará en la Audiencia Provincial.

En su escrito de conclusiones provisionales, la abogada Carolina Ruiz, de Monlex, que representa a la familia Amengual, propietaria de MAC Hotels, pide que se abra una pieza separada por responsabilidad civil y cifran las posibles indemnizaciones de forma provisional en más de un millón de euros, pagados por la hotelera a los turistas y los turoperadores TUI, Jet2 Holidays y Thomas Cook. Los establecimientos afectados en este caso son los que gestionaba la sociedad Triauno, propietaria del Club Mac Alcúdia, con los hoteles Marte, Saturno y Júpiter, en dicha localidad.

Además, Ruiz solicita para todos los acusados, por el delito de pertenencia a organización criminal, inhabilitación especial para el desarrollo de cualquier tipo de actividad económica o negocio jurídico que guarde relación con la hostelería, restauración y turismo por un periodo de quince años.

En el caso de la patronal hotelera, se han acreditado perjuicios por un importe superior a 1,2 millones, detalla el letrado Jaime Campaner. Además de las indemnizaciones que se determinen en el juicio, Campaner reclama para los acusados la prohibición de acercarse a las zonas turísticas de Calvià y Alcúdia durante cinco años.

‘Modus operandi’

Este caso alcanzó gran popularidad en el Reino Unido por estar protagonizado por los británicos Laura Cameron y su hermano Marc Cameron. También figuran otros seis acusados que actuaban como tiqueteros. Se originó en Magaluf.

Todos ellos formaron parte de un «banda organizada dedicada a recabar datos de turistas británicos» alojados en régimen de todo incluido en hoteles de Mallorca, que habían contratado a través de turoperadores, explica en su escrito Carolina Ruiz. Contactaban con los turistas en los alrededores de los hoteles y les ofrecían «sus servicios, induciéndoles a realizar denuncias falsas» contra las mayoristas y los hoteles. Tenían que simular que padecían una enfermedad gástrica causada en el hotel y comprar en farmacias de la zona medicamentos sin prescripción médica ni receta. Nada más debían guardar el justificante de compra. Una vez de regreso al Reino Unido contactaban con ellos para que presentaran la reclamación a través de determinados despachos de abogados especializados.

«El grupo organizado actuaba bajo el lema ‘Vacaciones gratis’; las reclamaciones «siempre prosperaban»

«Este grupo organizado actuaba bajo el lema Vacaciones gratis», según un informe de Detectives Cabanach. Eso es lo que prometían a cambio de la falsa reclamación.

Las reclamaciones «siempre prosperaban al someterse el hotel a las normas inglesas que implicaba que el turoperador descontaba al hotel directamente» el importe de la indemnización por la supuesta intoxicación aportando nada más como prueba el tique de farmacia, según la penalista de Monlex.