El conseller de Educación, Antoni Vera: «Modificaremos los presupuestos cuando sepamos qué cuesta la libre elección de lengua»

Educación presenta las cuentas más altas de la historia sin detallar cuánto se destinará al plan de PP y Vox

El conseller de Educación, Antoni Vera, ayer en el Parlament.

El conseller de Educación, Antoni Vera, ayer en el Parlament. / CAIB

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

El conseller de Educación, Antoni Vera, presentó ayer los presupuestos educativos más altos de la historia de Baleares —1.353,8 millones de euros para su departamento en el año 2024— y logró sortear el tema de la libre elección de lengua hasta casi el final de su comparecencia. Después de las preguntas insistentes de toda la oposición y cerca de dos horas y media esquivando el asunto, el conseller habló: «Cuando sepamos qué recursos necesitamos, haremos las modificaciones presupuestarias necesarias para llevar a cabo la libre elección de lengua y el plan piloto que anunciamos. Se dirá lo que cuesta con luz y taquígrafos», manifestó sobre la medida pactada entre PP y Vox, aunque no detalló si se recortará alguna partida prevista para poder sufragar el plan.

Así se expresó ayer el conseller en una comparecencia en el Parlament para dar cuenta de los presupuestos educativos para el ejercicio de 2024. El departamento que dirige Vera gestionará el año que viene 94,4 millones más que este año, lo que supone un incremento del 7,5%, continúa con la línea ascendente de los presupuestos de Educación y los sitúa en los más altos de la historia. Aunque el conseller consideró que las cuentas del departamento son «muy ambiciosas», le costaron algunos reproches de los partidos de la oposición. Uno de los más críticos fue el diputado de Més per Menorca, Josep Castells, que le recriminó que se hayan disminuido las partidas destinadas a nuevas tecnologías de la información o atención a la diversidad.

Igualmente, gran parte de la discusión se centró en las infraestructuras. Aunque se aumenta de forma considerable la partida destinada al departamento responsable de construir institutos y colegios, el Ibisec, hasta los 47,4 millones de euros (7,4 más que este año), la izquierda le recriminó la falta de medidas para un centro que «no da abasto» y tiene muchos problemas de personal, circunstancias que el propio Vera admitió y aseguró que su Conselleria trabaja para cubrir las plazas que hacen falta para que el organismo funcione mejor y más rápido. También anunció que trabaja en un plan de mantenimiento que incluya convenios con ayuntamientos para que ellos mismos se puedan encargar de las pequeñas obras o reparaciones en las escuelas, con el objetivo de que el Ibisec pueda centrarse en los proyectos más grandes.

Por otro lado, de los 713 millones de euros que se destinan a personal docente de la escuela pública (27 más que el año pasado), una parte importante se destinará a mejorar las condiciones sociolaborales que refleja el acuerdo marco firmado por el anterior conseller con los sindicatos. Lo mismo ocurre con la concertada, cuyo incremento es de solo 3,4 millones respecto al año anterior y dispondrá en total de 202 millones, una parte para su acuerdo marco.

Entre otras cuestiones, el conseller también adelantó que el año que viene se celebrarán oposiciones pero no proceso de estabilización. Además, subrayó la necesidad del proyecto de la segunda residencia universitaria (después de descartar la antigua prisión se plantean zonas como el Conservatorio de Palma) y reiteró su compromiso con la libre elección de centro.

ANPE pide mejoras para los docentes de la escuela pública

El sindicato educativo ANPE valora de forma positiva que 27 de los 30 millones asignados a la enseñanza pública se destinen a cumplir el acuerdo marco con mejoras para los docentes. En un comunicado, la entidad sindical recordó que las medidas más importantes son la implementación de la carrera profesional, la reducción horaria para los mayores de 55 años o alcanzar las 18 horas lectivas para los docentes de secundaria y 23 horas para los maestros. Igualmente, reivindicó la necesidad de reducir las ratios o la burocracia.