El Sepla sobre el aterrizaje de emergencia en Palma por falta de combustible: «No es común un ‘mayday fuel’, se trata de casos puntuales»

Un piloto explica que «no se trata de una situación grave» y puede suceder en casos de meteorología adversa

Si ha previsión de tormentas se ha de añadir más carburante en el avión

Un avión en pleno vuelo en Palma.

Un avión en pleno vuelo en Palma. / B.RAMON

Myriam B. Moneo

Myriam B. Moneo

Los aterrizajes de emergencia por mayday fuel, el código de emergencia por combustible, no son «comunes», declaran desde el departamento técnico del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla). Suceden generalmente en situaciones de meteorología adversa, como en el caso del 27 de agosto con el avión de Jet2 procedente de Glasgow al que se tuvo que dar prioridad para tomar tierra en el aeropuerto de Palma, en medio de una tormenta. El caso está siendo investigado por el ministerio de Transportes.

«No es grave, pero se tiene que analizar», continúa un portavoz del Sepla. Explica que un avión ha de volar con el combustible para llegar al destino, otro porcentaje en caso de tener que desplazarse a un aeropuerto alternativo, «combustible de contingencia para el trayecto, que es entre un 3 y un 5 %, y el de reserva final». Este último es el que se empezó agotar en la aeronave de Jet2. «Antes de declarar emergencia por mayday fuel se analiza la situación».

Control del tiempo

«Si me dicen desde el control aéreo —continúa el piloto— una hora estimada para aterrizar, el ordenador de vuelo marca el tiempo para hacer órbitas y es a partir de ahí cuando entro en el combustible de reserva final». En el caso de que «me pase del tiempo y se empiece a agotar la reserva ya tengo que declarar la emergencia».

«La reserva final de combustible suelen ser 1.500 kilos» y equivale a media hora más de vuelo

La reserva final de combustible suelen ser 1.500 kilos, acota, según la referencia estándar en aviación. Pone de ejemplo un vuelo entre Barcelona y Madrid en el que se consumen 3.200 kilos de combustible. «La reserva equivale a treinta minutos de vuelo, 1.200 kilos».

Estas situaciones de emergencia son «casos puntuales cuando hay retrasos mayores de los que se esperaban». Si hay tormentas «se añade más combustible. Igual la tripulación (de Jet2) no lo calculó bien». «La filosofía de las low cost es intentar ajustar lo máximo posible, pero han de cumplir la normativa», advierte el piloto de una compañía tradicional que nunca ha vivido una situación similar.

Cabe recordar que pilotos de Ryanair denunciaron presiones para volar con el mínimo de combustible para ahorrar. Pusieron de ejemplo un avión con destino Palma que tuvo que aterrizar de emergencia en Valencia. Su CEO, Michael O’Leary, les acusó de mentir.