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Diario de Mallorca

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Conflictividad aérea, las huelgas de Ryanair y easyJet siguen adelante

A partir del jueves vuelven las protestas de los tripulantes de cabina - Los controladores aéreos deciden esta semana si paran a nivel nacional

El domingo los retrasos en Son San Joan fueron generalizados y se cancelaron 24 rutas. | MANU MIELNIEZUK

Arranca otra semana en la que la conflictividad aérea volverá a trastocar los viajes coincidiendo con los desplazamientos de la operación verano del inicio de julio. Todavía con la resaca del paro de los tripulantes de cabina de Ryanair, programado otra vez desde el jueves 30 de junio—y empañado por las críticas de los sindicatos convocantes que han denunciado que la aerolínea irlandesa ha atentado contra su derecho a la huelga—, se sumarán los trabajadores de easyJet desde el viernes 1 de julio. Además, Barcelona acogerá una asamblea de los controladores aéreos en la que también se abordará si secundan una protesta a nivel estatal.

También los tripulantes de cabina de la base de Palma de Lauda, filial de Ryanair, tenían convocada huelga, pendiente de que por la vía judicial se decidiera de si podrían llevarla a cabo, aunque se confía en que fructifiquen las negociaciones entre las partes y se suspenda. Se programó a partir del sábado 2 de julio, por el mismo motivo que sus colegas de la matriz irlandesa, pelean para negociar su primer convenio.

En los planes frustrados este pasado fin de semana de muchos viajeros incidió, además, la huelga de los controladores de Marsella, que afectó a los aeropuertos baleares de plano porque por su espacio aéreo sobrevuelan los aviones con rutas entre destinos europeos y Balears, con el gran peso que tienen las de Alemania y el Reino Unido,

Entre el sábado y domingo el aeropuerto de Palma fue el más afectado por los paros, con cerca de sesenta cancelaciones y retrasos generalizados que complicaron las operativas de las aerolíneas, sobre todo a Ryanair y easyJet.

Mientras tanto la aerolínea irlandesa ha minimizado el impacto del paro de los tripulantes de cabina de sus bases en España. Considera que ha sufrido «algunas alteraciones menores» entre el viernes y el domingo pasados que achaca a la huelga del centro de control del tráfico aéreo en Marsella y a las tormentas eléctricas en el sur de Europa, que, «lamentablemente, han provocado la cancelación de varios vuelos desde España, Italia, Reino Unido y Francia que normalmente transitan por el espacio aéreo francés». Respecto a la huelga de sus trabajadores sostiene que «menos del 2 % de los 9.000 vuelos de Ryanair programados para este fin de semana se han visto afectados por huelgas menores y poco secundadas por los tripulantes de cabina».

Por su parte, los sindicatos convocantes de la huelga, USO y Sitcpla lamentan que la compañía sigan sin retomar el diálogo y quedan a la espera de que mueva ficha y en caso contrario, vuelven a la huelga desde el jueves 30 de junio al sábado 2 de julio. Exigen que Ryanair cumpla con la legislación laboral española y negocie el primer convenio laboral para los tripulantes de cabina en España. No reconocen las negociaciones de la aerolínea irlandesa con CCOO, acuerdo cerrado el pasado 31 de mayo que Ryanair considera «histórico», y reclaman que ellos deben ser los interlocutores.

Además, según anunciaron ayer, desde USO se ha interpuesto una denuncia contra Ryanair ante la Policía Nacional por atentar contra el derecho a la huelga porque desplazó a cinco tripulantes extracomunitarios desde Marruecos a su base de Málaga para cubrir vacantes por la protesta y operar vuelos entre la capital de la Costa del Sol y Palma, entre otros destinos.

USO ha denunciado a la aerolínea irlandesa por desplazar a trabajadores desde Marruecos

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Y precisamente ayer USO y Sitcpla celebraron que la Audiencia Nacional condena a Ryanair a pagar dos millones y medio de euros a trabajadores despedidos en Canarias y Girona.

USO también mantiene paros en easyJet durante nueve jornadas. Esta protesta arranca el próximo fin de semana, desde el viernes día 1. Están llamados a secundarla 450 tripulantes de cabina de la compañía británica en el aeropuerto de Palma, El Prat y el de Málaga. El motivo es la situación de «bloqueo» del convenio colectivo para los tripulantes de cabina, que reclaman las mismas condiciones que en las bases de la aerolínea en Francia o Alemania.

Por si fueran pocos los conflictos laborales en las aerolíneas, entre mañana y el jueves la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) celebra asamblea en Barcelona. Uno de los temas a tratar es si convocan una huelga general este verano por la falta de personal, el desgaste por las cargas de trabajo y la negociación del convenio colectivo. Estarán representados los trabajadores de los cinco centros de control de Enaire: el de Palma, Madrid, Barcelona, Sevilla y Gran Canaria.

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