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Diario de Mallorca

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Air Arabia tardó tres días en dar la identidad completa de los fugados

La demora en recibir la información impidió a la Policía poner antes en busca y captura a los migrantes y permitió que al menos dos de ellos pudieran marcharse a Barcelona sin ser detectados

Uno de los cuatro migrantes detenidos el martes en sa Pobla, en el juzgado de Inca. | JOAN FRAU

Air Arabia no remitió a la Policía Nacional la identidad completa de los migrantes fugados del avión en Palma hasta tres días después del incidente en Son Sant Joan. Esta demora en facilitar los datos de los pasajeros, según explican fuentes de la investigación, retrasó la difusión de las órdenes policiales de búsqueda y captura de los sospechosos. Este vacío propició que al menos dos de ellos pudieran salir de Mallorca sin problemas en un ferri rumbo a Barcelona al día siguiente de la estampida en el aeropuerto. De los 25 jóvenes marroquíes implicados en el incidente, 16 han sido ya detenidos y encarcelados, mientras otros nueve siguen en paradero desconocido.

Las fuentes consultadas señalan que tras la fuga del pasado 5 de noviembre por la tarde, la aerolínea remitió a los investigadores un primer listado «incompleto» de los pasajeros que iban a bordo del aparato, en el que solo figuraban los nombres. Los agentes cotejaron esta información con la de las personas que seguían a bordo del avión para obtener así una primera lista de los huidos.

Sin embargo, los datos disponibles entonces eran insuficientes para poder emitir las órdenes policiales de búsqueda y captura, que se graban en la base de datos para que la Policía Nacional, la Guardia Civil y las policías autonómicas y locales puedan detectar que alguien tiene causas pendientes al identificarlo. Para hacerlo es necesario incluir el número de pasaporte y la fecha de nacimiento de la persona en cuestión, ya que podría darse el caso de que otro ciudadano con el mismo nombre fuera interceptado y no habría modo de saber si es en realidad la persona reclamada.

Estos datos de los pasajeros huidos no fueron facilitados por Air Arabia a la Policía Nacional hasta el 8 de noviembre, tres días después de la fuga del avión. Para entonces, los investigadores habían conseguido capturar ya a 12 de los 25 migrantes huidos, que ese mismo día ingresaron en prisión por orden judicial por diversos delitos.

La Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsificación (UCRIF) puso entonces en busca y captura a los 13 sospechosos que seguían desaparecidos. Los agentes comprobaron si alguno de ellos había pasado por el puerto o el aeropuerto para salir de Mallorca y descubrió así que dos de los fugados habían conseguido marcharse de la isla. Ambos habían embarcado el 6 de noviembre a mediodía, al día siguiente del incidente en Son Sant Joan, en un ferri rumbo a Barcelona. Su rastro se perdió tras llegar a la capital catalana. La titular del juzgado de instrucción número 6 de Palma, encargada del caso, emitió el día 10 sendas órdenes nacionales de detención contra los todavía huidos.

Los investigadores del caso han llevado a cabo intensas gestiones en los últimos días, recabando información tanto del consulado de Marruecos en Palma -cuya colaboración ha sido «máxima», según las mismas fuentes- como de la embajada de España en Rabat y las autoridades aduaneras para obtener todos los datos posibles de los fugitivos. Las pesquisas permitieron que cuatro de ellos fueran arrestados el pasado martes en sa Pobla.

Los cuatro jóvenes marroquíes fugados del avión que recalaron en sa Pobla, tras el aterrizaje de emergencia el 5 de noviembre después un falso coma diabético de un pasajero, contaron con apoyo «coyuntural» y «altruista» en la localidad.

Esta era la principal hipótesis que manejaron los investigadores de la Policía Nacional y la Guardia Civil para desencadenar un operativo especial en la localidad del raiguer. El dispositivo se saldó la tarde del martes con la detención de los cuatro fugados en la misma plaza mayor.

No obstante, los agentes encargados del caso no detectaron que la ayuda con la que contaron los fugitivos no fuera constitutiva de delito. En concreto no apreciaron que hubieran incurrido en favorecimiento de la inmigración irregular.

Según las pesquisas practicadas antes de la detención de los cuatro fugitivos, que no contaban con ningún tipo de infraestructura en la isla, ninguna de las personas que acogió a estos fugitivos habría actuado con afán lucrativo y con finalidad delictiva. De hecho, todos los indicios recabados apuntan a que las personas que arroparon a estos jóvenes estarían movidas por razones humanitarias y residieron en varios domicilios.

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