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Baleares ultima el pacto para proteger a 85.000 fijos discontinuos en verano

Al acabar la temporada se busca que vuelvan a cobrar la ayuda especial hasta marzo de 2022

Los fijos discontinuos tienen un fuerte peso entre las plantillas de la hostelería balear.

Los fijos discontinuos tienen un fuerte peso entre las plantillas de la hostelería balear.

El acuerdo para proteger a los 85.000 fijos discontinuos de Balears está muy próximo y puede cerrarse durante la próxima semana, pocos días antes de que se agote la ayuda especial que actualmente percibe este colectivo fundamental para el mercado laboral de las islas, según coinciden en señalar el secretario general de CCOO en el archipiélago José Luis García, y el máximo responsable de la federación de Servicios de UGT, José García. El pacto que está apunto de alcanzarse con el Gobierno central contempla que las empresas con estos trabajadores en sus plantillas deberá reincorporarlos en junio a sus puestos de trabajo o incluirlos en expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) para garantizar que sigan teniendo ingresos, siguiendo el modelo que se aplicó el pasado año, solo que en esta ocasión será el Ejecutivo estatal el que impulse esta medida y no el autonómico.

Los dos responsables sindicales señalaron que tanto sus organizaciones como la patronal CAEB y el Govern llevan «semanas» trabajando para cerrar este acuerdo, que se califica de inminente, empleando una estrategia de ‘pinza’ que ya dio buenos resultados en 2020.

En concreto, el conseller de Trabajo, Iago Negueruela se ha encargado de los contactos directos con la Administración central, mientras que CAEB ha buscado el apoyo de la CEOE y CCOO y UGT de sus respectivos responsables a nivel estatal, con viajes a Madrid de todas las partes para convencer a sus interlocutores de la importancia de los fijos discontinuos para las islas y de la necesidad de protegerlos.

En este sentido, desde CCOO se recuerda que el 20% de las personas con empleo de Balears se enmarcan en esa categoría, y su peso es especialmente elevado en las actividades más vinculadas al turismo, como la hostelería.

Mucha preocupación

«El 90% de las llamadas telefónicas que estamos recibiendo durante los últimos días corresponde a personas de este grupo preocupadas por lo que les puede pasar a partir del 1 de junio», reconoce el representante de UGT.

En estos momentos los fijos discontinuos están cobrando la ayuda especial, que equivale a su prestación por desempleo pero sin consumir el derecho que tengan adquirido en esta materia. Pero esta retribución se aprobó con fecha límite y llega solo hasta finales de este mes, y el Gobierno central no quiere prorrogarla durante el verano, a la vista de las reticencias expresadas en este sentido.

Desde los sindicatos se señala que el plan que se está desarrollando, junto a la patronal y al Govern, radica en que de nuevo las empresas reincorporen en sus plantillas a los fijos discontinuos, que en algunos casos podrán desarrollar su trabajo habitual pero en otros deberían ser incluidos en los ERTE, en este último caso cobrando su prestación por desempleo. En esta ocasión, la instrucción deberá proceder del Gobierno central, y no del autonómico como en el año pasado.

Hay algunos flecos pendientes para cerrar este punto. De este modo, la patronal está negociando con el Ejecutivo de Pedro Sánchez un aumento de las exoneraciones en el pago de cuotas a la Seguridad Social para que el coste de tener a estos empleados en ERTE sea mínimo, mientras que los sindicatos quiere garantizar que la prestación que los asalariados perciban en esta circunstancia no consuma el derecho ya adquirido para recibir una ayuda en caso de paro.

En este sentido, se señala que el pacto debe de quedar cerrado durante la próxima semana.

Pero además, se reclama que una vez concluya la prórroga prevista de los ERTE hasta el 30 de septiembre, a partir del 1 de octubre los fijos discontinuos que vayan concluyendo su temporada puedan volver a percibir de nuevo la ayuda extraordinaria que han venido cobrando durante los últimos meses. Para asegurar que no queden desprotegidos durante el invierno, se quiere que esta prestación se mantenga hasta el 31 de marzo de 2022, es decir, hasta llegar a las puertas de una nueva temporada turística.

No habrá seis meses

Hay un punto en el que coinciden sindicatos, empresarios y Govern: pese a que el convenio colectivo de la hostelería balear lo exige, este año va a ser imposible garantizar seis meses de actividad a los fijos discontinuos de este sector, aunque se intenta que la temporada del presente ejercicio sea lo más larga posible y se busca que el mayor número de asalariados pueda alcanzar los cinco meses.

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