El presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, ha escogido dos cuadros de los pintores Joan Miró y Miquel Barceló para presidir la Sala de Diputats, en sustitución de unas obras góticas.

Según ha informado la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, los dos cuadros son patrimonio de la Generalitat y provienen del fondo del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) y de donaciones particulares, por lo que el cambio de obras de arte solo ha tenido el coste de su traslado. Uno de los cuadros de arte contemporáneo escogido por Aragonès es Le marchande de couleurs, de Joan Miró, un aguafuerte, aguatinta y carborundum de 1981 que fue donado por el artista a la Fundació Miró de Mallorca y que actualmente pertenece a la Generalitat. Este cuadro «es muy especial para Aragonès, ya que le acompaña desde que era secretario en Economía», indicó la CCMA.

La obra de Barceló que se puede contemplar desde hace unos días en el Palau de la Generalitat es In Mali, 1989. Se trata de un dibujo perteneciente también al MNAC y que forma parte de las obras que el pintor mallorquín realizó durante su etapa africana, realizando viajes a ese continente.