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Diario de Mallorca

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Primera División

El Real Mallorca siempre encaja como visitante

A excepción del partido ante el Alavés en la jornada 2, los bermellones han recibido por lo menos un gol en contra lejos de la isla -Sergio Rico tiene ante el Barcelona su gran día para justificar su cesión

Rico, Reina y Leo Román, juntos durante un entrenamiento en Son Bibiloni. RCDM

Ya puede colocar Javier Aguirre dos líneas de cinco por delante de Sergio Rico y encerrarse en el área que de nada servirá si el Mallorca, una perita en dulce a domicilio, no consigue cerrar la brecha lejos de la isla. Y es que los números de los bermellones son de todo menos halagüeños antes de visitar este domingo en el Camp Nou: dos victorias, dos empates y doce derrotas. Y aún peor, tan solo en solo uno de ellos logró dejar la portería a cero, en la victoria ante el Alavés (0-1), en la jornada dos del campeonato. 

Han pasado más de ocho meses desde ese esperanzador triunfo y el conjunto mallorquinista ha sido incapaz de poner freno a la sangría de goles lejos de casa. Treinta y seis son los balones que han tenido que recoger de su propia portería en dieciséis jornadas.  

Una media de más de dos dianas por encuentro que hace insostenible pensar que el equipo sea capaz de repetir la que ya se puede considerar una gesta en Mendizorroza. Pero no puede basar todo su objetivo de la permanencia en conseguir los seis puntos que restan en Son Moix. Con la de Barcelona, le quedarán dos salidas más (Sevilla y Pamplona) y puede que el equipo necesite puntuar en alguno de los dos campos. 

Y ya sea por goles fatídicos en el descuento –Valencia, Real Sociedad o Cádiz– o goleadas –Real Madrid o Granada– el Mallorca siempre ha regresado con goles en contra en la maleta. Ni con Luis García ni por ahora con el ‘Vasco’ Aguirre –un gol en Getafe y tres en Elche– el equipo ha conseguido dar con la tecla a la hora de dejar el marcador a cero. Ya sea con Manolo Reina (veinte goles encajados), Leo Román (cinco) o Rico (once), los rivales encuentran con suma facilidad la manera de marcar. Y así es muy difícil puntuar o como poco sacar un empate, otro de los grandes males que han acosado al equipo esta temporada. 

Pero ante el Barcelona no quedará otra si se quiere puntuar. Cádiz y Rayo Vallecano hicieron valer su eficacia y cerrar su portería, con dosis de suerte incluida, para llevarse los tres puntos del territorio blaugrana. Y es que la gran base de sus triunfos, además del mal estado de forma de los Xavi Hernández, fue echar el candado en la meta de Ledesma y Dimitrievski. 

Porque el conjunto catalán tendrá ocasiones de sobra de gol, algunas más claras que otras, pero su potencial ofensivo solo es equiparable al del Real Madrid y sin necesidad de jugar bien pondrán cerco al área bermellona. Y ahí tiene que agrandarse la figura de Sergio Rico. Es el portero titular para el técnico mexicano pase lo que pase y se necesitará su mejor versión para puntuar en el Camp Nou. Porque un empate es un tesoro, una victoria sería media permanencia. 

El portero sevillano, al que le queda poco en la isla al estar cedido por el PSG, ha dejado detalles, bien escondidos, de su categoría como guardameta. El penalti detenido en Getafe pareció liberarle tras empezar a estar señalado por parte de la grada. Ante el Atlético de Madrid no tuvo trabajo, pero en Elche su clamoroso error en la salida en el gol del mallorquín Bigas le volvió a colocar en el centro de la diana. Por suerte, el Barcelona no destaca precisamente por su poderío aéreo, la asignatura pendiente en la carrera del andaluz. 

Y la defensa, más que nunca, tendrá que estar perfecta. Y si lo consigue, tampoco le asegura nada, pero sí empezar a jugar con la ansiedad que apremia a los de Xavi Hernández en la Liga. Su plan de juego es claro: apostar por la posesión, abrir espacios y combinar. Pero cuando no funciona, como ya pasó en las dos últimas derrotas, los blaugrana pagan los nervios de un proyecto por rehacer y se vuelven más vulgares en el juego, perdiendo la idea inicial y apostando por bombear balones al área, algo impensable en su fútbol en la última década. 

El Mallorca lo apostará todo al empate y, con suerte, rascar algo en ataque. Como dijo Aguirre, no son «favoritos de nada» en su visita al Camp Nou, pero si existe alguna manera de conseguir una victoria que sería una hazaña pasa por blindar la portería. El escenario es el menos amable, pero la ocasión la pintan calva y no se encontrarán en otra los bermellones ante un rival de bajón en el último mes. 

LaLiga: Horario unificado en las dos últimas jornadas

Como ya es habitual cada temporada, las dos últimas jornadas tanto de Primera como de Segunda se disputarán en horario unificado. Así lo confirmó La Liga ayer, por lo que todos los partidos de las fechas 37 y 38 y 41 y 42 se disputarán en el mismo día y hora. La única excepción será si ambos equipos no tienen nada ya en juego, por lo que se jugaría en otra franja horaria. El Mallorca se medirá al Rayo Vallecano en la penúltima jornada en Son Moix y concluirá la Liga en El Sadar ante Osasuna.

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