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Primera División

RCD Mallorca | En seis minutos fatales

El Mallorca se inmola en San Mamés cometiendo dos errores evitables en un corto lapso de tiempo y tirando al traste todo el trabajo previo en uno de los campos más difíciles de Primera - El balón parado, principal problema esta temporada

Vivian celebra con rabia el primer gol del Athletic de Bilbao ante el Mallorca.

Vivian celebra con rabia el primer gol del Athletic de Bilbao ante el Mallorca. ATHLETIC DE BILBAO

El Mallorca se fue el sábado de San Mamés con tristeza y con una lección aprendida: no se pueden cometer errores graves en Primera. Los bermellones, que resistieron estoicamente ante el Athletic de Bilbao, echaron por la borda todo el trabajo con dos fallos garrafales en un lapso de seis minutos que le condenaron a sufrir su primera derrota en lo que va de curso.

Ni mucho menos deben encenderse las luces de alarma. El Mallorca continúa con una puntuación envidiable –siete puntos de doce posibles– y con la sensación de que el equipo puede competir en cada estadio de Primera. Pero el sábado, ante el Athletic, un miura en su casa, se cometió el pecado de dar facilidades que acabaron saliendo muy caras.

El primer tanto rojiblanco reveló el mal endémico de los pupilos de Luis García en este notable arranque de curso: la defensa de jugadas a balón parado, al igual que en la jornada inaugural ante el Betis. El propio técnico bermellón comentó en rueda de prensa que tenía que revisarlo luego, pero que le pareció un tanto provocado por un fallo del equipo más que por mérito de los de Marcelino. Corría el minuto 67 cuando Dani Rodríguez cometió una falta evitable. Muniain, experto en estas lides, fue el encargado de ejecutar la acción y colocó un centro preciso en el corazón del área para que Vivian, libre de marca, –al igual que Íñigo Martínez en el primer periodo– rematara de cabeza, haciendo imposible la estirada de Manolo Reina. Los jugadores del Mallorca levantaron el brazo protestando un fuera de juego que nunca existió, ya que Oliván, en su pugna con un atacante, habilitó al central. No quedó claro si era Baba o Sedlar el encargado de marcar al joven zaguero, que debutó como goleador en Primera, pero lo cierto es que le pusieron el estreno en bandeja.

El gol sentó como un jarro de agua fría para las huestes bermellonas, que si bien no estaban jugando un gran partido, se estaban sintiendo más cómodos en la segunda mitad. Todo lo conseguido se vino abajo y el Athletic encontró una puerta gigante para acabar de demoler al equipo.

Primero avisaron Nico Williams e Iñaki, apenas un minuto después del gol de Vivian. Seis minutos después, la desgracia se cebó con el que nunca falla, Martin Valjent. El central eslovaco había recibido un golpe minutos antes que, según explicó Luis García, hizo que se le «durmiese la pierna».

Lo cierto es que recibió un pase de Battaglia en el costado derecho del área y su control se le escapó varios metros. El Athletic, que había olido la sangre, jugaba muy adelantado. Ese error de novato no escapó a Muniain, que con un control orientado llegó a línea de fondo y, tras levantar la cabeza, vio la llegada de Iñaki Williams. El atacante vasco golpeó mal la pelota, que pasó por debajo de las piernas del pivote argentino y confundió a Reina, que ya se había vencido hacia el otro lado y apenas pudo corregir para rozar el balón.

Dos fallos perfectamente evitables y que transformaron los veinte últimos minutos, lesiones incluidas, en un suplicio para el cuadro bermellón. Lo mejor, que solo es la jornada cuatro y que el equipo está todavía en construcción. Toca corregir y mejorar de cara al próximo encuentro ante el Villarreal.

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