Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El administrador concursal de Majorica se ratifica en Majolaperla y desmonta las alegaciones

Sentencia que las alegaciones no tienen «peso suficiente» para modificar su propuesta - Critica que se haya desprestigiado su labor

El administrador concursal de Majorica se ratifica en Majolaperla y desmonta las alegaciones

El administrador concursal de Majorica se ratifica en Majolaperla y desmonta las alegaciones

Duro y tajante informe del administrador concursal de Majorica, Fernando Martínez Sanz, que se ratifica en su propuesta de adjudicación a Majolaperla S.L. sin necesidad de subastilla. De hecho, tras analizar las alegaciones presentadas, determina que no tienen el «peso suficiente» para modificar el sentido de la propuesta que realizó en marzo. Además, aprovecha su nuevo escrito para recriminar que durante todo este proceso se han producido «filtraciones interesadas» y critica que muchas de las alegaciones presentadas se hayan limitado a «desprestigiar infundadamente» su labor como administrador concursal o a la oferta propuesta, es decir, Majolaperla.

El administrador concursal no duda en su escrito de tachar de querer crear una «alarma social innecesaria». En concreto se refiere al riesgo de deslocalización. «Ninguno de los ofertantes ha manifestado que vaya a deslocalizar la actividad productiva», sentencia y recrimina que se haya desconfiado «sin más» de las ofertas presentadas por grupos internacionales. Así, reprocha en su documento, que estas insinuaciones (recurrentes entre los ofertantes nacionales) han obligado a Majolaperla y Sobior a reiterar al comité de empresa su compromiso de mantener la producción en Manacor. También recrimina que se haya generado con estas acusaciones «falsos miedos y peligros que han sido utilizados para desprestigiar, justamente, a los dos ofertantes con las propuestas a nuestro juicio más sólidas». «Ninguna oferta pretende el traslado de la unidad productiva fuera de Manacor, por lo que carecen de fundamento las manifestaciones alarmistas sobre la pérdida del tejido industrial en la comarca», sentencia el administrador concursal en su informe en respuesta a las alegaciones. 

«Ninguno de los ofertantes ha manifestado que vaya a deslocalizar la actividad productiva"

Fernando Martínez Sanz - Administrador concursal

decoration

El administrador concursal ha hecho caso omiso a las presiones de los sindicatos y del comité de empresa y ha ratificado ante el juez su decisión tomada hace unas semanas que daba por ganadora de la subasta a la francesa Majolaperla, propiedad de Gregorie Agustin Bontoux-Halley, uno de los principales accionistas de la multinacional Carrefour, que ofreció 9,7 millones de euros, de los que seis son de aportación directa, a través de Majolaperla. Es el mejor proyecto de viabilidad de los cinco presentados en los juzgados de Palma. Así lo hizo constar Martínez Sanz en su informe en el que explicaba que el valor de la oferta es positiva en 2,2 millones, muy por delante que el resto.

El principal obstáculo que llevó al comité de empresa a protestar hace una semana en la fábrica de Manacor fue que Majolaperla solo se quiere quedar con 96 de los 275 trabajadores, aunque podría ser una cifra superior a que la empresa francesa ha mostrado predisposición y ha prometido dejar abiertas la fábrica y la tienda de Manacor.

En su último escrito, el administrador concursal pone las cosas claras al comité de empresa. Cabe recordar que a lo largo de este proceso el comité de Majorica desacreditó al resto de trabajadores de la península. El desencuentro vino motivado por la voluntad del comité ‘manacorí’ de querer Nova Mallorca. Así, Martínez Sanz es contundente: todas las consideraciones aportadas por los trabajadores son tan válidas como las del comité de empresa. Tiene claro que sus criterios no pueden satisfacer a todos pero destaca que ha detallado de «forma minuciosa cada uno de los cálculos y el motivo que ha llevado a su utilización para la valoración de las ofertas». 

Y si los puestos de trabajo han sido el punto de discordia. Martínez Sanz no se anda con rodeos: «Por supuesto que se ha intentado garantizar el mayor número de puestos de trabajo, pero hay que ser realistas. Indicar en la oferta que se va a asumir un número elevado de trabajadores, no es sinónimo de mayor bondad de la oferta». Así puntualiza que también debe velarse los trabajadores que verán extinguidos sus puestos de trabajo. También reprocha la «demagogia» de que no se ha negociado con los trabajadores con carácter previo teniendo en cuenta las situaciones laborales. «La celeridad de un procedimiento de venta no puede verse ralentizado por este tipo de negociaciones». Respecto a la permanencia en la empresa de los miembros del Comité, el administrador concursal sentencia que desconoce los nombres de los trabajadores.

Compartir el artículo

stats