La Part Forana deja de ir a Palma de compras

Un estudio del gran comercio cifra en un 30% los residentes de otros municipios que ha dejado de acudir al centro de la capital y en un 25% los que han recortado sus visitas

Los problemas de movilidad y aparcamiento se señalan como causas

El comercio de Palma está registrando un descenso en la clientela de la part forana.

El comercio de Palma está registrando un descenso en la clientela de la part forana. / B.RAMON

Fernando Guijarro

Fernando Guijarro

Mas de la mitad de los clientes de la part forana que el comercio de Palma tenía antes de la pandemia ha optado por reducir sus desplazamientos al centro de la ciudad para realizar sus compras, según se desprende de un estudio realizado por las grandes firmas de este sector. En concreto, se apunta a que un 30% de estos consumidores ha dejado de desplazarse hasta la capital mientras que un 25% ha reducido sustancialmente sus visitas.

A la hora de explicar las causas, se señalan como factores clave el impulso que las plataformas de internet han adquirido debido a las restricciones que se aplicaron a causa de la covid, pero muy especialmente los problemas de movilidad y de estacionamiento que padecen los que intentan acceder a Palma, lo que beneficia a los grandes centros e hipermercados situados en el extrarradio de la ciudad o en Marratxí, que ofrecen amplias zonas de aparcamiento gratuito. Se reconoce también una mayor implantación del comercio local en algunos municipios de la part forana.

Las conclusiones a las que llegan las grandes empresas de distribución son plenamente compartidas por las patronales del comercio tradicional, según apuntan los presidentes de Afedeco y Pimeco, Toni Gayá y Bernat Busquets respectivamente, y el vicepresidente de Pimem-Comerç, Miguel Angel Salvá.

El problema del estacionamiento

Los tres representantes del sector coinciden en que los problemas de movilidad y estacionamiento son claves para explicar la desafección que se está registrando entre los residentes de la part forana, que tenían el sábado como día preferido para trasladarse hasta la ciudad para realizar sus compras.

Por ello, desde estas organizaciones empresariales se expone un abanico de iniciativas que deberían ser impulsadas por las Administraciones de la isla.

Como ejemplo, Gayá reconoce que aunque en verano es difícil por la saturación existente derivada de la afluencia de turistas, durante los seis meses de temporada baja los aparcamientos municipales deberían de ofrecer de viernes a domingo las dos primeras de estacionamiento gratuitas con el fin de impulsar el desplazamiento a Palma de los residentes en otros municipios, algo que beneficiaría no solo al comercio, sino también a la restauración, según pone de relieve. Añade la posibilidad de usar el solar de la Fira del Ram como estacionamiento disuasorio para desde ahí poder hacer uso del metro sin coste hasta la Plaza España.

Busquets añade la posibilidad de que el tren o los autocares TIB con destino a la capital fueran gratuitos o con un precio simbólico durante los sábados, además de reivindicar esas dos primeras horas sin coste en los aparcamientos subterráneos.

Salvá apuesta también por ese estacionamiento bonificado pero añade la idea de diseñar aparcamientos disuasorios y conectarlos con el centro de la ciudad con autobuses lanzadera, con el fin de evitar el sobrecoste que supone hacer uso de zonas de aparcamiento tarifadas o correr el riesgo de una multa.

Escaso apoyo

Un aspecto en el que de nuevo hay coincidencia es en que durante los últimos años las iniciativas de las Administraciones, como en el caso del ayuntamiento de Palma, han sido prácticamente inexistentes, mientras que ahora se alega la falta de presupuesto, a lo que Gayá responde que si no se dispone de fondos, se deberían buscar soluciones imaginativas para dar vida a la ciudad.

En este aspecto, Busquets lamenta que hay algunas calles comerciales en las que durante el invierno apenas hay personas paseando por ellas, mientras que Salvá reivindica la necesidad de favorecer el comercio urbano y no dar ventaja a los grandes centros de la periferia.