Vida y memoria de Ciutat Jardí y las Roques

Pere Galiana recorre en un libro la historia de estos dos enclaves del Coll d’en Rabassa

Habla de casas, familias, anécdotas y de los orígenes de espacios todavía hoy reconocibles como el restaurante Bungalow

La playa de Ciutat Jardí en los años 20.

La playa de Ciutat Jardí en los años 20. / Fundació Madina Maiurqa

Jaume Bauzà

Jaume Bauzà

El Coll d’en Rabassa no tiene secretos para Pere Galiana. En ‘Ciutat Jardí i les Roques’ (Documenta Balear) el investigador aborda las singularidades de estos dos enclaves que, aunque vivieron una transformación similar, cuentan historias diferentes. El libro, que se presentará hoy en la iglesia del Coll d’en Rabassa a las 19:30 horas, habla de familias, casas, hoteles y de la vida en esta parte de Palma desde que empezó a ser habitada hace un siglo, incluyendo sorprendentes imágenes.

El interés de los palmesanos por Ciutat Jardí se remonta a 1921, gracias al balneario que proyecto el célebre arquitecto Gaspar Bennàzar y, un año después, con la apertura del emblemático hotel. Por esa época, en 1923, en las Roques solo existía una casa, Can Fonoll. Y a pocos metros una caseta de baño que con los años evolucionaría hasta convertirse en el actual restaurante Bungalow, amenazado de demolición por la Demarcación de Costas

La caseta de baño en 1923, rodeada de un círculo, que hoy es el Bubgalow.

La caseta de baño en 1923, rodeada de un círculo, que hoy es el Bubgalow. / Joan Llompart.

Ambos enclaves, separados por la calle Trafalgar, comparten espacio geográfico, pero tienen su propia memoria. Galiana cuenta que en 1924, cuando se demolió Can Fonoll, empezó el crecimiento urbanístico de las Roques. Primero brotaron las primeras viviendas de veraneo para palmesanos acomodados. Después llegó el desarrollismo que dibujó el núcleo actual.

«Ciutat Jardí nace con un proyecto de urbanización del arquitecto Gaspar Bennázar similar al que se hacía en las ciudades jardín europeas como contraposición a las urbes rodeadas de murallas. Se pensó como una zona de veraneo, y lo fue hasta que en los años 50 empezó a llegar población residente», explica Galiana, autor de diversas investigaciones, buena parte centradas en el Coll d’en Rabassa.

La huella de Gaspar Bennàzar

Galiana se detiene en los orígenes del restaurante Bungalow, que aparece en un plano de Palma de 1880. Can Fonoll era la casa de veraneo de los Fiol Minguella, una familia notable de la época. El inmueble fue demolido, pero la caseta de baño sobrevivió, ampliada y modificada con diversos añadidos, hasta llegar al siglo XXI convertida en el Bungalow. 

«Ciutat Jardí fue un proyecto fallido del empresario Tous i Ferrer. Se construyeron menos de media docena de casas. En realidad la urbanización proyectada por Bennàzar se materializó a partir de 1999, cuando se demolieron las últimas casas de Son Martorell Vell y Son Moix. En su lugar se construyó lo que vemos hoy», subraya.

También explica la historia del popular restaurante El Peñón, que se remonta a 1957, cuando «el emprendedor Joan Cantallops obtuvo la concesión para construir un merendero».