El sindicato policial, sobre el nuevo equipo en el ayuntamiento de Palma: «No tienen ni idea, es paranormal»

Un comunicado interno del CSIF carga contra el nuevo equipo de gobierno tras una reunión con el concejal de Seguridad Ciudadana y sus directores generales: «La primera impresión ha sido muy mala, no saben lo que quieren»

El concejal objeto de las críticas, Miquel Busquets. | B.RAMON

El concejal objeto de las críticas, Miquel Busquets. | B.RAMON / Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

«No tienen ni idea», «se basan en supuestos paranormales». Son dos de las conclusiones a las que ha llegado el CSIF, el sindicato más votado en el seno de la Policía Local de Palma, tras una reunión con el nuevo regidor de Seguridad Ciudadana, Miquel Busquets, y sus dos directores generales de Seguridad y Civismo, Juan Martín Cobalea y Teo Serra. Por lo visto, en el encuentro el pasado 11 de julio el nuevo equipo ‘popular’ no logró convencer en absoluto a la entidad sindical, que varias semanas después ha hecho circular entre sus afiliados un duro comunicado interno cargando contra ellos.

El documento, al que ha tenido acceso Diario de Mallorca, empieza comparando el encuentro entre policías y políticos a la novela de Jon Ronson Los hombres que miraban fijamente a las cabras por los propósitos «paranormales» y «prácticamente imposibles de aplicar» que se ha marcado el nuevo equipo de gobierno para la Policía Local de Palma.

Una de las promesas estrella del nuevo alcalde, Jaime Martínez, es incrementar la plantilla en 300 policías. Sobre este propósito, al CSIF le «sorprende que los responsables políticos no sepan que la normativa marca un plazo mínimo de un año entre prácticas en el municipio y el curso de capacitación», además del tiempo necesario para realizar las convocatorias, pruebas y demás. Tal cantidad de plazas tampoco está prevista en ninguna oferta pública de empleo ni ha sido presupuestada. En definitiva, lamenta el sindicato, un «claro despropósito» por parte de los ‘populares’, cuya promesa es a todas luces muy difícil de cumplir.

En otra muestra fallida de acercamiento, Busquets y sus directores generales dejaron claro que todas las actuaciones policiales en la calle tendrán su apoyo institucional. Al parecer, a los sindicalistas les pareció más que obvio: «No puede ser de otra forma, está regulado por normativa y pactado de forma interna», dice el comunicado.

Además, parece que el responsable del área se encargó de aclarar que no tiene pensado subir las nóminas de la Policía, ya que su intención es destinar todo el presupuesto a aumentar la plantilla, y tampoco convocará de momento a la prefectura del cuerpo.

El comunicado también relata el momento en que los representantes del CSIF preguntaron a Busquets y sus directores por el proyecto o modelo de policía que quieren: «No sabemos qué pasó, pero volvieron a repetir las tres cosas que habían dicho anteriormente». Los representantes insistieron en la pregunta «por si no se había entendido» y, según el documento, Busquets respondió que su intención es que los sindicatos aporten más para gestionar la policía: «Pretenden que nos creamos como niños lo que dicen los cuentos o realmente somien truites».

De la contundencia del comunicado se desprende que aunque el concejal trató de tender puentes, no convenció al sindicato mayoritario: «No tienen ni idea de qué hacer con el colectivo policial», asegura el CSIF en letra mayúscula. Incrementar la seguridad ciudadana y la plantilla con más agentes eran algunos de los pilares programáticos de Jaime Martínez, que de hecho llevaba a la Policía Local por bandera en la campaña electoral.

Aun así, no han logrado entenderse con la primera fuerza sindical del colectivo. «Les hemos reclamado aplicar los coeficientes correctores para todo el colectivo y no sabían de qué hablábamos», lamentan, pese a ser un tema discutido en prensa y plenos municipales. Tampoco tenían «ni idea» de otras demandas del sector, como regular las jornadas, salarios o la aplicación de la segunda actividad que prevé la Ley de Coordinación.

«Como aquel que no quiere la cosa, media hora después empezaron a decirnos que se acababa la reunión», recuerdan los representantes. El comunicado tacha de «muy mala» la primera impresión y asegura que «aparentemente no saben lo que quieren y tampoco saben defender ni sus propias propuestas», por lo que todo son «tiros al aire». «La gestión policial debe desarrollarla uno o varios técnicos buenos, no puede quedar en manos de cualquiera que vaya pegando palos de ciego», concluye el CSIF.