Cargar el coche eléctrico dejará de ser gratis en los puntos públicos de Baleares

El plan piloto para empezar a cobrar en las estaciones de la red Melib empezó ayer en el municipio de Consell y en el hospital Mateu Orfila

Un punto de recarga público de la red de MELIB en la calle Conquistador, en Palma. | B.RAMON

Un punto de recarga público de la red de MELIB en la calle Conquistador, en Palma. | B.RAMON / irene r.aguado. palma

Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Arranca el plan piloto para empezar a cobrar por cargar el coche eléctrico en los puntos de la red pública de Baleares (MELIB). La idea es que, a largo plazo, todos los puntos dejen de ser gratis, pero la prueba, que durará varias semanas, empezó ayer en todos los puntos de recarga del municipio del Ayuntamiento de Consell y en el hospital Mateu Orfila, ubicado en Maó. Además, los ayuntamientos que quieran implantar la medida, que de momento es voluntaria, ya pueden empezar con los trámites para adherirse. El objetivo es reducir el gasto de las arcas municipales.

De hecho, son las propias entidades locales de las islas quienes solicitaron que el sistema fuera de pago visto el déficit que genera la gratuidad total de los puntos de recarga. En respuesta a las peticiones de los ayuntamientos, el Instituto Balear de la Energía (IBE) aprobó implantar un tarifa común de 25 céntimos el kilovatio hora para las recargas en los puntos públicos, una cantidad que, según aseguran, no llega a cubrir los costes de la energía y mantenimiento de las estaciones pero reduce de forma significativa el coste que representa para el municipio.

Así lo explica el presidente de la Federación de Entidades Locales de Baleares (FELIB), Jaume Ferriol: «El Govern subvenciona los puntos de recarga pero los ayuntamientos tenemos que poner la corriente. Hemos visto que supone un gasto inmenso, de 800 a 1.000 euros al mes por cada punto, y hay pueblos como Inca que tienen hasta 25 puntos. Por eso pedimos la posibilidad de que los consistorios puedan cobrar por su uso si lo necesitan», comenta.

Con el visto bueno del IBE, que es el organismo que impulsa la medida, la FELIB ha elaborado y distribuido una ordenanza tipo para que los ayuntamientos puedan copiarla y que sea lo más uniforme posible en las islas. La medida deberá ser aprobada en el pleno municipal, pasar un periodo de exposición pública y publicarse en el BOIB, por lo que el tiempo que tarde la medida en ser efectiva dependerá del municipio en cuestión y cuándo se celebre el pleno, detalla Ferriol. Una vez aprobada, el propio IBE será el encargado de cobrar todo lo recaudado y después hacer la transferencia a los ayuntamientos que lo hayan aplicado.

Además, cada municipio podrá poner el precio que quiera, aunque la tarifa común acordada es de 25 céntimos el kilovatio hora, y el Govern recomienda establecer un precio dentro de la horquilla de 0,20 a 0,30 euros el kilovatio hora. Igualmente, los usuarios podrán consultar toda la información detallada sobre precios y condiciones de recarga en cada punto en la aplicación móvil de la MELIB.

Cabe recordar que en las islas hay cerca de 880 puntos de recarga públicos, aunque algunos se abastecen de energía solar. Además de esta medida, también se ha aprobado una tarifa de tres euros por hora una vez que se agoten las cuatro horas de estacionamiento gratuito que ofrecen los puntos de recarga.