Educación recupera el punto de antiguo alumno y elimina las zonas escolares en Baleares

La Conselleria ya ha confeccionado el borrador para cambiar el proceso de admisión, en el que insiste en adoptar «las medias necesarias» para garantizar la «libre elección de centro» sin que «el lugar de residencia la condicione o limite»

Alumnos llegando al colegio en su primer día de clase del curso.

Alumnos llegando al colegio en su primer día de clase del curso. / DM

Mar Ferragut Rámiz

Mar Ferragut Rámiz

Estos días que Educación ha presentado su plan para aplicar la elección de lengua, la Conselleria también sigue dando pasos para cambiar el proceso de admisión en los centros educativos a partir del curso que viene. Entre otras cosas, el borrador del futuro decreto recupera el punto por antiguo alumno (una demanda de la enseñanza concertada) y elimina las zonas escolares dentro de cada municipio.

El texto insiste en subrayar su objetivo de garantizar «la libre elección de centro» y de hecho incorpora todo un artículo (el 3) sobre el tema. El borrador equipara la oferta de plazas de la administración educativa con la de los titulares de los concertados.

En la justificación se argumenta que «la Administración educativa tiene que adoptar las medidas necesarias para garantizar a las familias el ejercicio de esta libertad de elección en los distintos centros financiados con fondos públicos, sin que el lugar de residencia condicione o limite el ejercicio de esta libertad».

El borrador habla de zonas y no especifica cómo quedaría el mapa escolar, pero en la memoria publicada para la consulta pública del decreto, se deja claro que el objetivo es «delimitar las zonas escolares de forma que se establezca una zona escolar única por municipio».

Ésta era una exigencia de Vox, está en el pacto de investidura y el conseller Antoni Vera ya anunció que entraría en vigor el próximo curso. Afectará a los municipios grandes que hasta ahora tenían varias zonas (Palma, Manacor, Calvià...).

La idea de las zonas ‘pequeñas’ impulsada por el anterior Govern de izquierdas era propiciar que las familias acudan a centros próximos a sus domicilios o puestos de trabajo y evitar la concentración del alumnado vulnerable en determinados centros.

A partir del curso que viene, todos los habitantes de Palma y de los otros municipios grandes podrán optar a cualquier centro de cualquier barriada: aunque vivan en la otra punta tendrán los mismos puntos por proximidad que quien viva en la calle de al lado del centro. También está previsto que los centros que quieran puedan dar un punto extra a las familias de antiguos alumnos (posibilidad que el anterior Govern eliminó).

El texto mantiene, tal y como fija la LOMLOE y la ley autonómica de Educación, la reserva de una serie de plazas para alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NESE, grupo en el que se incluyen los estudiantes ‘nouvinguts’, que van llegando al sistema educativo en cualquier momento del curso), pero también se fija como objetivo «regular las solicitudes fuera de plazo». Asimismo, la memoria habla de revisar la lista de enfermedades crónicas que suponen puntos, además de considerar la figura de la «familia reconstituida».

El decreto supondrá por tanto renovar los criterios de baremación en estas líneas ya comentadas, si bien el borrador aún no lo detalla.