Olas de calor en Mallorca: No hay vacaciones satisfactorias con 39 grados de sensación térmica

La mayoría se dan en Mallorca y han pasado de ser cada tres años a anuales

En 2022 la temperatura máxima en la isla fue 44,4 grados en agosto

Este verano Mallorca acumula dos olas de calor en julio.

Este verano Mallorca acumula dos olas de calor en julio. / B.RAMON

Myriam B. Moneo

Myriam B. Moneo

«Si se traspasa la sensación térmica de 39,1 grados, —no la temperatura, advierte Antoni Riera, director de Impulsa Balears, aludiendo a un estudio de la fundación— el turista ya experimenta insatisfacción, supone una disminución de su bienestar».

Para llegar a 39 grados de sensación térmica bastan 30 grados de temperatura y una humedad del 85 %, explica María José Guerrero, delegada de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Baleares. «Los alcanzamos en las zonas costeras».

Este verano ya llevamos dos olas de calor en julio, de la tercera, la de esta semana, nos hemos librado en el archipiélago, explica la meteoróloga. El año pasado se produjeron tres: en junio, julio y agosto. «La mayoría son en Mallorca y sobre todo en julio». Este siglo ha cambiado su frecuencia. «Hasta 2017 se daban cada tres años, con 40 grados, y desde 2018 son anuales». «Estamos hablando de datos, no de predicciones», advierte Guerrero.

Cada vez es mayor el aumento de la temperatura y las olas de calor más largas, así como las noches tropicales y tórridas, continúa la delegada de la Aemet. «Las veíamos lejos, no terminábamos de creerlas», reconoce.

Este año se han llegado a alcanzar 43,5 grados en sa Pobla en julio. En 2022 la máxima fue 44,4 grados en agosto. Las temperaturas más altas se registraron en Montüiri y Formentera. En el aeropuerto de Palma se está incrementando la temperatura 0,6 grados cada diez años. «Son 6 grados en 100 años, es bastante», apostilla Guerrero.

"Clama al cielo que se vea como una ventaja que el aumento de la temperatura va a desestacionalizar el turismo", critica Alejandro Orfila

Si todo apunta a que las olas de calor van a ir en aumento, otro tanto pasa en el mar. "Las olas de calor marinas en el mar Mediterráneo son cada vez más frecuentes, intensas y largas», afirma en un reciente artículo Mélanie Juza, investigadora del Sistema de Observación Costero de las Illes Balears (SOCIB). Amenazan los ecosistemas marinos, como la posidonia, y la biodiversidad y favorecen la proliferación de medusas o algas nocivas, además de que repercuten en sectores de la economía azul, como la pesca y el turismo.

Ya se viene advirtiendo que se producirá la inundación de playas del archipiélago y «cómo se está tropicalizando el Mediterráneo, con pérdidas de ecosistemas y la llegada de especies invasoras», recuerda el investigador del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea) Alejandro Orfila. Entre 2050 y 2100 la zona de Pollença estará totalmente inundada.

Ante «el innegable cambio climático, clama al cielo que se vea como una ventaja que el aumento de la temperatura va a desestacionalizar el turismo» en Baleares, critica Orfila. «En mi opinión, viajar está sobrevalorado» y apunta a las emisiones de CO2 que provoca. «El modelo económico que tenemos no es sostenible».