PP y Vox prevén anunciar un acuerdo para investir a Marga Prohens presidenta de Baleares la próxima semana

El partido ultraconservador quiere asegurarse de que se cumplirá lo firmado aunque no entren en el Govern

Marga Prohens y Toni Costa (PP), en la primera reunión con Patricia de las Heras y Jorge Campos (Vox). | B.RAMON

Marga Prohens y Toni Costa (PP), en la primera reunión con Patricia de las Heras y Jorge Campos (Vox). | B.RAMON / Guillem Porcel

Guillem Porcel

Guillem Porcel

«Hay tiempo de sobra». El Partido Popular y Vox siguen negociando e intercambiando propuestas para asegurar la investidura de Marga Prohens como presidenta del Govern con dos posicionamientos claros: mientras los ‘populares’ quieren un gobierno en solitario para tener un Ejecutivo autonómico «estable», Vox considera que tiene que entrar en el Govern para asegurarse de que se cumplen los acuerdos. La formación de Santiago Abascal ha dejado claro en los últimos días que no se fía del PP en algunas cuestiones su portavoz Idoia Ribas apuntaba que el PP tiende a irse a la izquierda «con un afán de captar más votos», aunque abren la puerta a facilitar un Govern en solitario de Prohens siempre y cuando se encuentren fórmulas que les permitan controlar y ratificar que se cumple lo pactado.

Prohens tiene este fin de semana una agenda muy apretada con dos citas importantes. Ayer se desplazó hasta Eivissa para asistir a la investidura de Vicent Marí como presidente del Consell después de conseguir la mayoría absoluta y está previsto que hoy viaje hasta Menorca para asistir a las fiestas de Sant Joan junto a la alcaldesa de Ciutadella, Juana Mari Pons, que fue investida por sorpresa después de que PSIB y PSM-Més per Menorca no consiguieran ponerse de acuerdo.

Por tanto, los compromisos de Prohens dificultan que se pueda firmar un acuerdo antes del lunes o el martes. Las conversaciones siguen activas y apuntan a la próxima semana para anunciar un acuerdo ya cerrado que sea beneficioso para ambas partes.

El pleno de investidura será, casi con total seguridad, el próximo 4 de julio, por lo que ambos partidos tienen tiempo suficiente para seguir acercando posiciones antes de llegar a un acuerdo definitivo. Ambas formaciones quieren dejarlo todo atado, sin ningún fleco abierto.

Ribas deja claro que «necesitamos una fórmula que nos garantice que se va a aplicar el acuerdo de gobierno al que lleguemos» y apunta que «si entramos en el Consell de Govern, conseguimos que toda la normativa que se apruebe tiene que estar avalada por Vox. En cambio, si no estamos el PP puede sacar adelante la normativa que quiera».

Los partidos tienen importantes diferencias en temas como la enseñanza, las políticas de igualdad Vox quiere eliminar la terminología «violencia de género» para sustituirlo por «violencia intrafamiliar» o la lengua en la educación, un tema que está generando importantes discrepancias entre ambas formaciones. Hay que recordar que Vox pide la derogación de la ley de Normalización Lingüística, aprobada por el PP.

Aunque la situación en Balears es muy distinta a la de Extremadura, donde la candidata del PP ha dinamitado los puentes con Vox y amaga con ir a elecciones si no la dejan gobernar en solitario. El gesto de los ‘populares’ de ceder la presidencia del Parlament balear a Gabriel Le Senne, diputado de Vox, facilitó las negociaciones y supuso el primer paso hacia un pacto exitoso.

Existen dos claves importantes después del nombramiento de Le Senne: amarrar los apoyos para que Marga Prohens sea presidenta y profundizar en el preacuerdo firmado el pasado 19 de junio en el que se incluían exigencias básicas como la libre elección de la lengua, derogación de la ley «del sólo sí es sí» y lucha contra la inmigración ilegal.

El PP no tiene prisa porque el calendario parlamentario está cerrado, pero sí quieren gobernar cuanto antes para empezar a aplicar medidas importantes repetidas durante toda la campaña como la eliminación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, una rebaja fiscal o la supresión del catalán como requisito en la sanidad. En cuanto a normas importantes como la ley de Educación o la ley de Turismo, ambas aprobadas por la izquierda, habrá reformas de calado.