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Diario de Mallorca

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OPINIÓN

A por ellas, que son muchas y cobardes

El cartel de la artista Diana Raznovich, en la imagen, se ha retirado este miércoles de su exposición en Palma. Manu Mielniezuk

Contra el vicio de pedir está la virtud de no dar. Los magistrados pueden sentirse muy agraviados por una obra de arte que pone el foco en el sesgo machista de un buen número de sentencias, pues la autocrítica es mucho más difícil de practicar que el corporativismo, e incluso pedir su retirada, interfiriendo en la libertad de expresión y de creación de la autora de forma lamentable.

Pero que el Govern balear más paritario de la historia y el IBDona hagan caso de tales presiones y censuren una exposición financiada por el ministerio de Igualdad supone un acto de cobardía inexplicable. Si estas mujeres desde sus cargos públicos no son capaces de defender el mensaje feminista en un simple cartel no esperaremos que nos amparen de oficio en los tribunales.

Una exposición que lleva semanas en un enclave tan poco transitado por la ley como la estación intermodal (lugar de encuentro de las menores tuteladas explotadas sexualmente), y que se ha mostrado en otras autonomías sin mayores problemas se cancela en Palma.

Nos tendrán que explicar por qué se achantan a la primera de cambio, por qué convierten organismos creados para proteger a las mujeres del machismo en chiringuitos complacientes para practicar el feminismo de salón. Por qué defendió la consellera socialista Mercedes Garrido la viñeta en el Parlament cuando la criticó Vox y ahora la retira con el pusilánime argumento de evitar polémicas. No las tiene que evitar, las tiene que generar y ganar.

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