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Diario de Mallorca

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Médico regulador: «No sé por qué mienten, quizá para no alarmar a la población»

La UCI de Son Llàtzer revela que el domingo tenía dos UCI cerradas por falta de enfermeras

UCI Son Espases.

«No había ninguna cama libre de UCI para covid el pasado domingo, ocultan este hecho porque llevamos ya varias semanas en las que, como mucho, disponemos de una, dos o tres camas de críticos libres en todo Balears», afirmaba ayer un regulador médico del 061 lamentando que el Servei de Salut negara tan solo unas horas después que no había ese déficit de camas de UCI y que, más bien al contrario, se dispusieran de hasta 55 libres.

El regulador señaló que la colaboración entre hospitales es modélica y que recientemente ha acontecido que un paciente que era trasladado a una UCI de Son Llàtzer tuvo que variar su destino inesperadamente hacia Son Espases al surgir otro paciente con necesidad de la cama.

«No es verdad que la privada dispusiera de 41 camas libres», sigue desmintiendo el regulador la versión oficial y asegurando que, afortunadamente, en esta oleada se están produciendo ingresos de covid críticos «a cuentagotas, uno o dos cada día a lo sumo». Preguntado sobre cómo se solventaría una necesidad mayor de camas de UCI, de unas diez por poner un ejemplo, el especialista sugiere que deberían ser mantenidos en algún servicio de Urgencias o derivarlos a otros hospitales, ya fueran de este mismo archipiélago o de la península.

Sobre a qué obedece esta disparidad en las cifras, el regulador barajó que quizá el Servei de Salut no quiera alamar a la población. «No sé por qué mienten. Pero hay que lanzar un mensaje claro y es que las insuficiencias respiratorias agudas que acaban en las UCI las padecen fundamentalmente personas no vacunadas», concluyó.

Sin suficientes enfermeras

La jefa de la UCI de Son Llàtzer, Gemma Rialp, que se encontraba el pasado domingo de guardia, explicaba ayer que ese día en realidad disponían de 20 camas de críticos para el perfil de enfermo infeccioso con covid-19, pero que solo contaban con personal de enfermería para mantener abiertas en condiciones 18 camas. Así que las enfermeras tuvieron que asumir a un paciente más fuera del cupo establecido para esas unidades de críticos.

La jefa de la UCI se declaraba ayer tranquila pese a estar viviendo una situación en la que tan solo una cama está marcando el límite entre poder dar asistencia a un paciente grave o no poder hacerlo.  

«Con las seis olas pandémicas por las que ya hemos pasado, nerviosa ya no te puedes poner. Pero que no digan que no estamos desbordados. No estamos al 100% de nuestra capacidad, estamos al 120%», señaló recordando que Son Llàtzer dispone habitualmente de 20 camas de UCI y que en estos momentos tiene operativas 28: las 6 montadas en la Unidad de Reanimación Postanestésica (URPA) y otras dos habilitadas en «un quirófano plomado donde solíamos poner los marcapasos antes de la pandemia». 

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