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Gabriel Escarrer Juliá: «Soy un apasionado del turismo, lo llevo en la sangre»

El presidente y fundador de Meliá, «un arquitecto frustrado», presenta sus memorias repasando la gran obra de su vida, la construcción del mayor grupo hotelero español en el que sigue con «la tranquilidad» de tener garantizado el relevo generacional

La presidenta Francina Armengol acompaña a Gabriel Escarrer en su entrada en el centro de convenciones del Gran Meliá Victoria. | MANU MIELNIEZUK

Como el gran personaje que es, el pionero de la industria turística y fundador de Meliá Hotels International, Gabriel Escarrer Juliá hizo ayer una entrada triunfal en el centro de convenciones del hotel Gran Meliá Victoria, haciendo el paseíllo hasta el escenario central acompañado por la presidenta del Govern, Francina Armengol. Con un sonoro aplauso y el público en pie fue recibido el histórico hotelero, un empresario que no tardó en reconocer ante el auditorio lo que es: «Un apasionado del turismo, lo llevo en la sangre».

Y para dejar constancia de su trayectoria y de su legado, el octogenario empresario que continúa en activo presentó Mi vida. La historia del hombre que creó el mayor grupo hotelero español. Son sus memorias escritas por la periodista Isabel Durán.

Las primeras palabras del que se declaró un «arquitecto frustrado» —tema que aborda en el libro de 255 páginas que se acompaña de imágenes de toda su vida— fueron de agradecimiento ante «tantos amigos, colegas, familiares y autoridades» porque Escarrer subrayó que «siempre he valorado mucho el culto a la amistad» e insistió en dar las gracias «de todo corazón» por acompañarle en una tarde «tan importante» para él.

Entre tantos amigos no faltaron otros históricos mallorquines del turismo español, fundadores como él de otros gigantes del sector, como Gabriel Barceló, quien se acercó a saludar a la esposa de Escarrer, Ana María Jaume, y Miguel Fluxá. Los tres grandes empresarios tuvieron ocasión de departir calurosamente. También entre los invitados estuvieron las nuevas generaciones de la industria, como Encarna Piñero, o Gabriel Subías y otros muchos representantes del sector.

«Con 21 años no tenía ni idea de cómo funcionaba un hotel y tampoco tenía un duro»

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Arropado por su mujer, hijos y nietos —a los que dedica el libro, además de a su biznieta «y a todos aquellos que me han acompañado en el gran viaje de mi vida», como reza en el preámbulo— entre ellos no podía faltar su sucesor, Gabriel Escarrer Jaume, que en la velada acompañó a su padre sentado a su izquierda, escuchándole narrar pinceladas de la intrahistoria del libro y referirse al relevo generacional: «No sabéis la tranquilidad que me genera tener garantizado el futuro».

También esbozó cómo aquel muchacho que hizo prácticas en Londres en el desaparecido Thomas Cook, con 21 años, siendo un joven que «no tenía ni idea de cómo funcionaba un hotel» —«tampoco tenía un duro», reconoció— gracias a un préstamo de sus padres y su futura suegra alquiló su primer hotel. «Hasta el párroco del Terreno» tuvo que intervenir para convencer a la dueña del establecimiento. «Me bastó una hora para que llegara a la conclusión de que no era tan joven», confesó transmitiendo al auditorio la picardía de aquel muchacho que fue, que partió de «unos comienzos muy difíciles». Con 24 años «firmaba el contrato del cuarto hotel», y a los 36 años ya tenía «seis hijos y 21 hoteles, gran parte en propiedad. No iba por mal camino», sentenció.

Desde Madrid también llegaron grandes amigos de Gabriel Escarrer. Entre ellos, Isabel Durán, que ha trabajado en las memorias del hotelero durante año y medio, gran parte durante la pandemia, y el expresidente del Parlamento Europeo Enrique Barón. En opinión del también exministro de Turismo con Felipe González, la periodista Durán ha sabido «encaminar» el relato de la vida del fundador de Meliá de «modo felliniano». Barón rememoró como conoció al hijo de los agricultores de Porreres que se trasladaron a Palma cuando era un niño. «Acababa de llegar al Gobierno en 1982 y «tenía tres carteras, Transportes, Turismo y Comunicaciones, y un sueldo».

«He plantado varios árboles, tenido varios hijos y he podido escribir un libro, he cumplido mi sueño»

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El turismo, continúo Barón, era «una república independiente», pero tenía «el consuelo» de que sus empresarios «son los que menos dinero piden» mientras eran «los que proporcionaban el petróleo limpio que no teníamos, las divisas». Si llegó a conocer a su hoy gran amigo fue porque le propusieron para la Medalla de Oro al Mérito Turístico, otorgada en 1983, un acto en el que no estuvo, «era una persona muy discreta», apostillo. Y recordó las palabras del fundador de Meliá, «tenían que venir los socialistas para dármela».

Entre los invitados, 350 personas por limitación de aforo por protocolo covid, anoche también estuvieron presentes políticos de todos los colores. Además de la delegada del Gobierno, Aina Calvo, el conseller de Turismo, Iago Negueruela; su homólogo insular, Andreu Serra; la directora general de Turismo, Rosana Morillo; los alcaldes de Palma y Calvià, José Hila y Alfonso Rodríguez; los populares Jaime Martínez o Catalina Cirer; el ecosoberanista Jaume Alzamora, o el líder de Vox, Jorge Campos.

Tampoco faltaron el fiscal superior de Balears, Bartomeu Barceló; el presidente del Cercle Financer, José Francisco Conrado de Villalonga o la presidenta de la FEHM, María Frontera.

La velada, durante la que fueron proyectándose fotos históricas de Meliá, sin que faltara la imagen de Fidel Castro, finalizó con un cóctel antes del cual Escarrer parafraseó al poeta cubano José Martí: «Yo he plantado varios árboles, he tenido varios hijos y he podido cumplir mi sueño de escribir un libro gracias a María (Umbert) e Isabel». Se llevó una gran ovación.

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