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«La pobreza tiene muchas caras, sobre todo de mujer y de niño»

Ambos colectivos se han visto azotados por la pandemia de la covid-19, según el Informe sobre el Estado de la Pobreza 2021

Xavier Torrens, Fina Santiago, Gloria Santiago y Andreu Grimalt, ayer. | N.CUÉLLAR

El Informe sobre el Estado de la Pobreza en Balears pone el foco en las mujeres y los niños, los grandes damnificados durante la pandemia por el coronavirus.

El estudio presentado ayer con motivo del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza refleja que el 14% de la población de las islas, dos puntos más que en 2019, vive bajo el umbral de la pobreza. Este incremento, según Andreu Grimalt, director técnico de la red de inclusión social de las islas EAPN, «se debe en su mayoría al empobrecimiento de las mujeres durante la covid, porque tienen los trabajos peor pagados y durante el confinamiento, por ejemplo, se vieron obligadas a cuidar de los niños y familiares en general».

La privación material severa es un indicador de carencia que pone de relieve esta situación. Se trata de la dificultad que tienen algunas personas para consumir productos básicos, «lo que implica una gran vulnerabilidad», según destaca el informe. En 2020 un total de 84.000 personas vivían en condiciones de privación material severa, un 60,8% de las cuales eran mujeres.

Una situación «reversible»

Xavier Torrens, presidente de la EAPN, fue contundente al destacar que «la pobreza tiene muchas caras, sobre todo de mujer y de niño». Según él, ambos colectivos se encuentran señalados por los indicadores de pobreza. «Una de cada dos personas de Balears tiene dificultades para llegar a fin de mes, pero es que uno de cada tres niños está en situación de pobreza», resaltó ayer en el Parlament.

"La mayor parte del incremento de la tasa de pobreza se debe a la precaria situación de las mujeres durante la covid"

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En este sentido, Torrens destacó que esta situación de empobrecimiento puede ser «reversible si se quiere» y por ejemplo «se potencian los servicios públicos y se tiene conjuntamente la capacidad de hacerlo». Sin embargo, sentenció: «Lo que hacemos no basta». Grimalt secundó esta afirmación: «Las medidas sociales que se realizan son imprescindibles pero no son suficientes, ni están llegando a todo el mundo», apunta, para añadir que «la recuperación está siendo desigual, aumentan los trabajos precarios y el precio de la vivienda está disparado, lo que aleja a la ciudadanía de la inclusión».

La erradicación de la pobreza, y por lo tanto la inclusión, son los objetivos «ambiciosos pero necesarios» que persigue la EAPN y que buscan conseguir volviendo al trabajo su factor inclusivo, es decir, abandonando el concepto de «empleado pobre»; garantizar el derecho a la vivienda y hacer realmente efectiva la garantía de ingresos.

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