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Cada alumno ingresado en Son Espases por el macrobrote de coronavirus cuesta 917 euros al día

Ayer había 14 jóvenes ingresados en el centro hospitalario mallorquín

Una ambulancia, ayer, a las puertas del Hotel Palma Bellver.

El megabrote estudiantil registrado en Mallorca le va a salir caro a las arcas públicas de esta comunidad.

Al coste del hotel Bellver Palma de cuatro estrellas situado en el Passeig Marítim de Palma hay que añadir no solo la manutención y la asistencia médica que reciben los 249 estudiantes alojados en el establecimiento hotelero sino también los 917 euros que hay que desembolsar diariamente por una cama de hospitalización en Son Espases si esta es ocupada durante más de trece horas.

Requisito que ya habrán cumplido la mayoría de los jóvenes trasladados desde el hotel puente del Govern al hospital de referencia durante la madrugada del pasado domingo al lunes.

Según detalló ayer el portavoz del comité de enfermedades infecciosas, el médico de familia Javier Arranz, ya habían sido trasladados al centro sanitario por precaución un total de 14 jóvenes que habrían manifestado algún tipo de sintomatología compatible con la enfermedad covid-19.

La víspera, la conselleria de Salud había informado de doce estudiantes trasladados a Son Espases por lo que en las últimas horas se habría tenido que hospitalizar a dos jóvenes más.

No obstante, Arranz minimizó la importancia de unos ingresos que resultan bastante onerosos para esta comunidad al apreciar que «todos ellos (los estudiantes hospitalizados) se encuentran con sintomatología leve o sin sintomatología».

Dos nuevos contagios

Sobre la situación del resto del grupo aislado en el hotel puente, el portavoz reveló que se han notificado dos nuevos positivos, que si el lunes eran 62 los estudiantes que habían cosechado una PCR positiva, ayer la cifra se había elevado hasta los 64. Otros 13 jóvenes alojados en sus hoteles originales estaban aún pendientes de ser trasladados al Bellver.

Pese a los ingresos, Arranz señaló que el hotel estaba medicalizado y que los jóvenes alojados en él recibían asistencia sanitaria las 24 horas del día. De hecho, el lunes la consellera de Salud, Patricia Gómez, reveló que el hospital de Son Llàtzer se encargaba de la manutención de los jóvenes y que desplazaba a personal sanitario, habló de facultativos y enfermeras, para atender a los jóvenes.

Pese a esta supuesta «medicalización» del hotel puente, Salud no informó ayer del retorno de ningún ingresado en Son Espases al Palma Bellver. Fuentes sanitarias del propio hospital de referencia se preguntaron qué habría pasado si el colapso registrado en Urgencias de Son Espases recientemente, con más de 50 pacientes hacinados en el servicio aguardando una cama para subir a planta, algunos de ellos desde hacía cuatro días, se hubiera producido con 14 camas ocupadas por estudiantes asintomáticos y sin atisbo de enfermedad.

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