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El obispo releva al canónigo responsable de Càritas por colarle al fallido director

El prelado pone a la misionera de ‘los Kikos’ Esther Romero al frente de la entidad

Mateu Tous.

Mateu Tous.

El obispo Sebastià Taltavull quiere atajar la grave crisis interna que arrastra Càritas diocesana, la ONG de la Iglesia de Mallorca, con una doble jugada que podrá salirle maestra... o no. Tras más de un año descabezada y en manos de una gestora, Taltavull ha relevado a su hombre de confianza supervisando la entidad, el canónigo de la Catedral Mateu Tous, y en su lugar ha puesto al rector de las parroquias costeras de Calvià, Pep Toni Guardiola. Asimismo, coloca a la ibicenca y misionera laica de ‘los Kikos’ Esther Romero al frente de la institución dedicada a la gente sin recursos.

Sebastià Taltavull.

Sebastià Taltavull.

La nueva directora llega después de que el último fichaje para el cargo, Boni Martínez, una vez anunciado por el propio Obispado el pasado 31 de marzo no llegara siquiera a tomar posesión. Martínez llegaba para sustituir a Sebastià Serra, amigo personal del obispo que solo duró quince meses en el puesto. Taltavull terminó sacrificándolo en febrero de 2020 por las presiones de la dirección en la sombra que reina desde hace años en Càritas. Serra aterrizó para ser teledirigido, pero resultó querer tener personalidad propia. Entonces fue fulminado.

Pep Toni Guardiola.

Pep Toni Guardiola.

Quince días después de informar de la elección de Boni Martínez, la diócesis informó de su «renuncia» por motivos personales. La realidad es que el obispo recibió malos informes de la nueva apuesta por parte de las Hermanas Franciscanas Hijas de la Misericordia, que habían tenido al recién nombrado director de Càritas como gerente de Mater Misericordiae, organización que atiende a personas con discapacidad intelectual. Según fuentes eclesiásticas, la gestión de Boni Martínez fue muy cuestionada en la congregación religiosa. Ante ello, Taltavull optó por abortar enseguida el nombramiento. El ecónomo diocesano, Miquel Noguera, fue clave en la decisión.

Esther Romero.

Esther Romero.

El nombre de Martínez llegó a la mesa del obispo de manos del cuarteto que lleva años dirigiendo Càritas en la trastienda: la exdirectora Margalida Riutort y sus colegas Bàrbara Picornell, Sebastiana Santmartí y Catalina Mateu. Ellas, junto al canónigo Tous, vendieron a Taltavull que el fichaje de Martínez era resultado de un proceso selectivo independiente, asesorado por Càritas Madrid. Posteriormente el prelado conoció la amistad de Taltavull con Catalina Mateu y los problemas con las franciscanas; entonces se sintió engañado por el equipo. Fruto de esa desconfianza se ha producido el relevo de Tous; por su parte, Margalida Riutort también ha dejado de ser miembro del consejo laico de sabios que el obispo presentó el año pasado como una revolución, y del que nada se conoce por el momento.

Margalida Riutort.

Margalida Riutort.

Así las cosas, la nueva directora de Càritas llega con muy buenas referencias tras su paso por la Cruz Roja de Palma, donde estaba al frente del voluntariado, y de su tarea como misionera laica en Perú, de 2011 a 2020. No obstante, el fichaje de Esther Romero ha sorprendido en ambientes clericales habida cuenta del talante progresista de Taltavull, que opta por un perfil conservador para el puesto. Romero pertenece al Camino Neocatecumenal, más conocido popularmente como ‘los Kikos’, un movimiento dentro del catolicismo considerado ultraconservador para muchos sectores. Nada más hacer público ayer este diario su nombramiento, se restringió el acceso a los vídeos con entrevistas de Romero y su familia misionera colgados en las redes sociales del Camino.

Boni Martínez.

Boni Martínez.

Esta pedagoga de 36 años, casada y con seis hijos, tiene ante sí ahora el reto de reorganizar Càritas, sumida en múltiples batallas laborales y conflictos seculares enconados. La elección del sacerdote Guardiola para tutelar el proceso, como nueva mano derecha del obispo, promete fricciones con el cuarteto mencionado que lleva el mando históricamente de Càritas: son dos visiones de la solidaridad que chocan por completo.

El obispo no quiere más conflictos tras el ridículo por el fallido nombramiento de Martínez, del que responsabiliza a Mateu Tous y acólitas, y se ha decidido implicar personalmente en dar un cambio de rumbo a Càritas. Escondido desde que se vacunó irregularmente, monseñor Taltavull parece esta vez haber querido hacer un movimiento ejemplar. Habrá que ver ahora si a la tercera va la vencida.

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