Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Jet2 retrasa sus vuelos a finales de junio y TUI ya mira a agosto

Las medidas de Boris Johnson provocan cambios en los planes de los turoperadores, forzando el retraso en la apertura de hoteles en las zonas de la isla más vinculadas al turismo británico

Calles vacías en Magaluf el pasado verano. Guillem Bosch

Pesimismo entre los dos principales turoperadores británicos que operan en Mallorca. Las restricciones a la movilidad que planea el gobierno de Boris Johnson con la exigencia de PCR y cuarentenas en función del semáforo con el que clasificará los destinos turísticos y que vendrá determinado por la incidencia del coronavirus y por el nivel de vacunación, ha llevado a Jet2 a retrasar sus vuelos y vacaciones a las islas a finales de junio, mientras TUI ya mira a agosto y ofrecer ya cambios sin costes en las reservas entre finales de mayo y finales de julio.

Después de haber comunicado que retomaría su actividad el próximo 17 de mayo, Jet2 anunció ayer a través de diferentes canales que ha tomado la «difícil decisión» de retrasar la fecha de inicio de todos sus vuelos y paquetes vacionales hasta el 24 de junio. El turoperador británico justifica su decisión en la «falta de claridad sobre las fechas de inicio probables o de los requisitos para que podamos operar en cualquiera de nuestros destinos». «No podemos operar en tal entorno de incertidumbre», lamenta Jet2, que ofrecerá a sus clientes cambios sin coste en las reservas de viajes.

El cambio de planes de Jet2 obligará a decenas de hoteles de la isla, de las zonas más vinculadas con el turismo británico, a retrasar sus previsiones de apertura, mayoritariamente entre finales de mayo y principios de junio, hasta el próximo mes de julio, lo que supone dar por perdido los primeros cuatro meses de lo que es la habitual temporada alta.

En un tono también pesimista con las informaciones de Reino Unido, el segundo turoperador en el país, TUI, expresó también su «decepción» por las «costosas medidas de test y cuarentenas» y anunció que buscará soluciones más económicas para sus clientes, a los que ofrece cambios gratuitos en todas las reservas entre el 17 de mayo y finales de julio. De este modo, el turoperador ya mira a agosto como mes para recuperar el grueso de su actividad.

«Creemos que será posible viajar este verano y seguiremos trabajando con el Gobierno para hacerlo posible», trasladó a sus clientes el agente turístico.

«La temporada, irrenunciable»

Pese al jarro de agua fría de las medidas anunciadas por Reino Unido, desde la Federación Hotelera, su presidenta, María Frontera, celebró que aunque siguen siendo muchas restricciones, los anuncios del Reino Unido «nos permiten hacer una planificación» y que «por primera vez el Gobierno de Reino Unido anuncia que puede aconsejar a sus ciudadanos que reserven sus vacaciones de verano, aunque no antes del próximo 17 de mayo».

Frente al semáforo previsto por el gabinete de Johnson que establecerá las medidas a adoptar para los diferentes destinos, la presidenta hotelera insiste al Govern en la necesidad de «acelerar la vacunación», que será uno de los indicadores que tendrá en cuenta la administración británica, y «posicionar Balears como un destino seguro». Frontera plantea también la necesidad de sustituir las PCR por pruebas de antígenos, más económicas y más rápidas, para los visitantes, así como el establecimiento de corredores turísticos seguros entre zonas de baja incidencia del coronavirus.

Desde la patronal CAEB, que alerta que es «irrenunciable la temporada turística», se señala que «no podemos permitirnos repetir una temporada fallida como la del 2020 y, por eso, exigimos un trato preferente por parte del Gobierno central al ser la comunidad más afectada por esta crisis ya que la caída del PIB balear multiplica por dos la media nacional».

En esta línea, defienden que «la palabra claves es vacunación siendo este un concepto irrenunciable porque de él depende el poder trasladar a nuestros mercados emisores, especialmente el británico y el alemán, un claro y rotundo mensaje de seguridad para que los turistas no dejen de elegir nuestras islas como destino para sus vacaciones». La patronal señala que una nueva temporada turística fallida «no podrían soportarlo ni las empresas, ni los trabajadores, ni el conjunto de los ciudadanos de las islas».

Compartir el artículo

stats