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En contra

Víctor Sánchez: «Utilizo la palabra como arma y la razón como escudo»

Víctor Sánchez.

Víctor Sánchez.

Víctor Sánchez (Madrid, 1982) pasó la infancia en Vallecas, trabajó dos décadas como camarero, es propietario en la actualidad del mesón As de Tablas de s’Escorxador y se ha erigido en el líder de las protestas del sector de la restauración contra los cierres del Govern por la pandemia. 

Para que se haga cargo del tipo de entrevista: «¿A quién votó en las últimas elecciones?»

En las últimas a Podemos. Me sentí representado por el 15M, vi que eran gente joven y preparada, pensaba que venían a ayudar a quien más lo necesitaba.

Y adivino que le decepcionaron.

Sí, pensaba que funcionarían de otra manera. Todo el mundo va cambiando, ves cosas que sacáis tú y tus compañeros periodistas y dices, «ostras, esto no es lo que yo pensaba». Con los años, el encantamiento desaparece.

Ahora le sigue la ultraderecha.

Eso es un problema de toda España, el sectarismo, que las personas no tienen pensamiento propio o no les apetece tenerlo. Es legítimo que piensen de mí que llevo un buen peinado aunque no tenga pelo, pero está muy alejado de la realidad que yo me decante por un lado u otro.

¿Caeb y Pimem les han traicionado?

A nosotros no porque no pertenecemos a ellas, pero han traicionado a gente que necesitaba que dieran un golpe sobre la mesa y le pusieran un par de bemoles, porque eso es negociar. Los desengañados son sus abonados.

Pero estas patronales les utilizan sin mancharse.

Jajaja. Lo que quieren ellos es no verse apartados. Muchas personas se han dado cuenta de que les hemos pasado por encima en representatividad colectiva. Están teniendo bajas, ni te imaginas las llamadas que recibo diciéndome que «así sí, con los otros no».

Le condenan por manifestación ilegal y el Govern se reúne con usted.

Hemos conseguido algo que no se había logrado nunca en la historia de las Balears. Que a un Don Nadie, trabajador y obrero, le llamaran para arreglar las cosas puesto que la mayoría social estaba de mi parte.

Negueruela insiste en que le convenció de todo, y que luego usted dijo lo contrario.

A mí el señor Negueruela no tiene la capacidad para convencerme de nada, o que me lo diga en otra reunión. Le dije que estas medidas no llegarían a nadie, él sostuvo en la reunión que «ayudaremos a alguien cuya empresa no esté abocada al fracaso, porque lo que yo no puedo hacer es arreglar las cosas de las empresas que están quebrando por no ser económicamente viables». Se piensan que nos convencen y solo acrecentan su ego.

Han asustado al Govern, que ahora les «comprende».

No, no, no, no. Qué van a comprender, no comprenden nada. Si me comprendes, deja de cobrar. Con dos mil euros al mes está muy bien, pero entro en el portal de Transparencia y veo sueldos de 92 mil para que la gente pase hambre. Que pongan el sobrante en un fondo de emergencia y hablaremos.

Armengol no es lo peor que podría pasarnos.

Más vale lo malo conocido, pero Armengol no está haciendo su trabajo como corresponde, ni cuenta con un equipo para hacerlo. Yo pediría su dimisión inmediata, que se convoquen elecciones, que el pueblo decida y que los cargos se nombren por meritocracia.

¿Inventó usted el eslogan de «Si el pueblo no trabaja, tú no cobras»?

Sí, porque vi los sueldos oficiales y empecé a blasfemar. ¿Pagamos para que ellos se vayan de fiesta? He recibido más de 2.300 mensajes de personas que están peor que yo, porque se han separado o están al borde del suicidio.

Se habrá dado cuenta de que esto de la política es más fácil de lo que parece.

Basta con mirar a los ojos a la gente y tener la voluntad de cambiar las cosas, pero no es suficiente el marketing. El alcalde de Palma me cayó incluso bien, pero los del Govern parecen señores feudales.

¿Qué pensó al ver la invasión del Capitolio?

Fue una barbaridad, como ver a un líder sin cabeza. Yo utilizo la palabra como arma y la razón como escudo.

¿Está preparado para ser famoso un par de semanas?

Jajaja. Estoy preparado para escuchar a la gente y para hablar por ellos. No sé si esto desembocará en una plataforma, pero la sensación de ayudar a los demás solo es comparable a cuando fui padre, al momento en que la enfermera me dijo que había nacido mi hijo.

¿Por qué ataca y censura a los periodistas?

Se me demoniza, pero empiezo a ver cómo funcionan las cosas. Si me das una subvención, te hago un corta y pega favorable. Me han llamado homófobo, de todo, pero les respondo mirándoles a los ojos. 

¿Se pondrá la vacuna?

Sí, por supuesto. Insto a todo el mundo a que confíe en los profesionales de la sanidad.

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