"Los avisos meteorológicos que envía el centro meteorológico no sirven de nada". Con esta rotundidad se expresaron ayer responsables del servicio de Emergencias del Govern, que durante estos días han coordinado todo el operativo de atención a las víctimas de la riada que hace ocho días asoló la localidad de Sant Llorenç, tras la tormenta que en poco tiempo descargó más de 210 litros por metro cuadrado, provocando el desbordamiento de los torrentes.

Los responsables del operativo de Emergencias están convencidos de que las doce personas que perdieron la vida tras la tormenta murieron en un corto intervalo de tiempo. Todas ellas fueron sorprendidas por lo que técnicamente se conoce como un tsunami inverso, es decir, una riada de agua que nace en zonas elevadas, cae en tromba hacia el torrente y se dirige hacia el mar. La ola que provocó llegó a alcanzar los cinco metros de altura, llevándose por delante todo lo que encontró a su paso. Las víctimas, que no habían recibido ningún aviso, fueron sorprendidas por dicha ola y no tuvieron tiempo de ponerse a salvo.

Meteorología tenía activada la alerta amarilla desde primera hora del martes 9 de octubre. A las 18,53 horas comunicó a Emergencias que se estaban produciendo precipitaciones muy intensas y les anunció la alerta naranja. Este aviso provocó que el centro de Emergencias del Govern declarara el nivel de gravedad 1, que supone reforzar el operativo de guardia.

Sistemas de comunicación

En ese momento, los vecinos de Sant Llorenç, Artà y ArtàCapdepera hacía varias horas que tenían un manto negro sobre sus cabezas y llovía con muchísima fuerza. La central de Emergencias del Govern desconocía la magnitud de lo que estaba pasando. Durante toda la tarde, los sistemas de comunicaciones presentaban complicaciones en la comarca por la rotura de varios repetidores. Se estima que los torrentes se desbordaron a partir de las siete de la tarde y que las muertes y los daños materiales graves tuvieron lugar entre las 19,20 y las 19,30 horas.

La centralita del 112 recibía múltiples llamadas con avisos de emergencias desde la comarca. En torno a las 18,30 horas el sistema de comunicación especial que utilizan los servicios de Emergencias para coordinarse en casos de catástrofes, conocido como Tetri, dejó de funcionar durante un tiempo al caerse tres repetidores a la vez. Es decir, no solo la población estuvo incomunicada, sino que efectivos del servicio de Emergencias que se movilizaron para atender a las víctimas, tampoco pudieron coordinarse para preparar el operativo.

Centro de mando

A partir de las 20,56 horas se estableció el centro de mando en la entrada de Sant Llorenç, donde fueron llevadas las personas que se rescataron para que recibieran la atención que precisaban. El Ejecutivo activó el plan de inundaciones, por primera vez en la historia de Balears, a las 21 horas. A esa hora ya habían fallecido todas las víctimas.

No obstante, según el Govern a esa hora se habían atendido las llamadas de los vecinos de la comarca por parte de otros efectivos, como la Guardia Civil, policías locales, Bomberos y Protección Civil, que se movilizaron prácticamente al mismo tiempo que descargaba la tormenta. La agencia Estatal de Meteorología declaró la alerta roja a las 22,08 horas, tarde según ha admitido su máxima responsable en Balears.

Al centro de mando de Sant Llorenç fueron conducidas todas las personas a las que se iban rescatando a lo largo de la noche. Desde allí fueron dirigidas a los polideportivos habilitados en Manacor para que pasaran la noche.

Emergencias atendió 400 incidendias desde última hora de la tarde y hasta la madrugada.