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Patrimonio

Enigma en el convento de las Caputxines: ¿quién pintó el lienzo del retablo recién restaurado?

Los últimos trabajos de restauración revelan que la pintura central es casi un siglo más antigua que el resto del conjunto y que no la pintó Juan Muntaner Cladera

El retablo de las Caputxines reluce con todas sus policromías, colores y dorados B. Ramon

El retablo de las Caputxines reluce con todas sus policromías, colores y dorados. Después de cinco meses de intenso trabajo de restauración, el equipo liderado por Maria del Mar Riera ha presentado este miércoles el conjunto que preside la iglesia del monasterio de la Puríssima Concepció de Palma.

La ingente labor de las restauradoras ha dado sus frutos y ya hay hallazgos importantes que reescriben la historia. En concreto, “hemos podido saber por los añadidos que el lienzo central del retablo es del 1700, de unos 80 años antes que el resto de elementos”, explica. La pintura al óleo sobre tela con la representación de la Puríssima Concepció con Sant Francesc y Santa Clara formaba parte del primer retablo que presidió la iglesia, “que debió ser retirado por su gran deterioro, aún no sabemos muy bien qué le paso, quizá humedades”, señala Riera. Otra de las cuestiones que descartan las restauradoras es que la pintura sea de Juan Muntaner Cladera, a quien se había atribuido. “Ahora se abrirá una investigación histórica para tratar de averiguar su autor. Lo que pensamos es que la pintó alguien procedente de Italia o alguien que era de la escuela italiana”, indica. “El caso es que es una pintura de mucha más calidad de lo que se pensaba. Es lo que hemos podido comprobar cuando hemos ido retirando policromías hasta llegar a las originales, porque esta pintura fue muy repintada”, apunta. Destaca también la delicadeza con que están tratados los ángeles y la imponente figura de la Inmaculada.

El lienzo fue agrandado para poder encajar en el segundo retablo. “Hemos encontrado los añadidos”, comenta Riera.

El segundo retablo lo patrocinó en 1777 Pere Orlandis y Dezcallar, “una familia que vivió por aquí cerca”, y fue bendecido en 1780. “La traza del retablo fue aportada por su confesor, Bernabé Moll”, puntualiza uno de los comisarios de las Caputxines, Jaume Llabrés. Las restauradoras han encontrado detrás de una columna la firma de quien lo realizó, Torres i Puig, un nombre que también deberá investigarse para llegar a una autoría concluyente. El primer retablo lo pagó el por entonces virrey de Mallorca, Francisco Miguel de Pueyo.

“Es un retablo único por el tipo de formato, que no es escultórico y donde lo predominante es una pintura”, comenta la restauradora. ”Su estructura es de estilo barroco tardío con decoraciones rococó”, lo define Llabrés.

La restauración arrancó en octubre de 2020 y terminó en febrero de 2021, pero no ha podido inaugurarse oficialmente hasta este miércoles. El equipo de Riera lo conforman Estrella López, Mercedes Tomé Prieto, Caterina Fiol Siquier, Raquel Garduño y Maria del Mar Gómez. También ha participado Alfredo Álvarez con un estudio fotográfico específico para llevar a cabo un diagnóstico artístico de la pintura central que ha sido de gran ayuda a las restauradoras.

En total, la restauración integral del retablo más los estudios previos y de diagnóstico asciende a 108.348 euros. El proyecto va acompañado por un primer estudio histórico-artístico a cargo de los historiadores Aina Pascual y Jaume Llabrés. Los trabajos han sido financiados por el Consell, que este miércoles ha contado con representación durante la presentación. En concreto, estuvieron presentes la presidenta Catalina Cladera y la consellera insular de Cultura Bel Busquets.

Asimismo, el obispo de Mallorca Sebastià Taltavull ha bendecido el retablo con agua bendita.

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Presentan la restauración del retablo de las Caputxines de Palma B. Ramon

Las instituciones se refirieron al convenio que el Consell y la abadesa de la comunidad de franciscanas TOR firmaron en 2018. Un importe que asciende a 364.232 euros que, además de la restauración del retablo, contempla la rehabilitación arquitectónica de los espacios de visita, otras mejoras y el inventario de la cerámica popular ya ejecutado por Elvira González, exposiciones y visitas guiadas. Las actividades están paradas a la espera de reanudarse en cuanto las restricciones a causa de la covid no sean tan estrictas.

Busquets recordó en su parlamento al fotógrafo Donald G. Murray, fallecido el pasado 18 de abril. Y señaló que en cuanto sea posible se abrirá una exposición dedicada a su figura que tenía que inaugurarse el pasado 22 de diciembre.

Aina Pascual recordó para este diario lo difícil que ha sido conseguir que se restaure el retablo. “Jaume y yo llevamos más de 25 años trabajando en el patrimonio del convento y ya hubo un intento”, evoca. Se presentó el proyecto a Sa Nostra, quien encargó un estudio histórico a una personalidad del mundo del arte, “un peso pesado”, que redactó un informe negativo sobre el retablo “diciendo que no valía la pena, que el retablo era mediocre, nos dijeron”. Ahora tanto las restauradoras como el resto de personas que este miércoles estaban presentes en el convento celebraron lo especial del retablo restaurado y el descubrimiento sobre su proceso de construcción respecto a la pintura.  

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