La muerte de Doña Ana, este miércoles, ha hecho a Kiko revivir el conflicto familiar que tiene con su madre, Isabel Pantoja, ya que no ha sido invitado al funeral y no le dejan trasladarse a Cantora. El dj se encuentra en las Islas Canarias por el motivo de la boda de su prima Anabel Pantoja, que ha sido cancelada por el fallecimiento.

Para los que no sepan qué ha ocurrido entre madre e hijo, Boris Izaguirre lo explicó perfectamente en 'La resistencia', aprovechó su entrevista en plató para contarle a David Broncano todos los detalles del tema que está revolucionando la crónica social de nuestro país. 

El presentador de TVE informó al humorista sobre la guerra abierta entre Kiko Rivera e Isabel Pantoja al meterse dentro de una especie de armario: "Soy como los trajes de Cantora, que se supone que también están en un armario (...) Un beso a Kiko y a Pantoja también, que lo necesita más. De verdad, porque lo que le están haciendo es muy fuerte". 

"De esto que estás hablando no sé ni lo que es", reconoció Broncano entre risas, dando pie a que Boris le pusiera al día: "¿No te has enterado? Kiko Rivera está muy enfrentado con Isabel Pantoja. Él quiere vender su parte de Cantora, que es una cosa que tiene que ser patrimonio de la humanidad". "¡No se puede vender Cantora!", exclamó el invitado mientras el público reía a carcajadas por su soltura al explicar esta sorprendente trama. 

"Pero mejor salgo y te cuento, porque así parece algo de ultratumba, como si estuviera hablando Paquirri", soltó Boris, que ya en el sofá, hizo un resumen. "Cantora les quedó como legado tras la trágica muerte de Paquirri. En vista de que este año es tan difícil y él se ha quedado sin trabajo, porque es DJ, le propuso la idea de vender y ella se negó en rotundo", contó el invitado ante Broncano, que antes de la explicación se pensaba que Cantora era "un animal".