Piden 12 años de prisión por dejar tuerto y desfigurar a un joven con una botella rota en Palma

El acusado, con varios antecedentes violentos, atacó a la víctima a las puertas de una discoteca de Son Rossinyol en junio de 2021 - La Fiscalía pide que indemnice al perjudicado con 17.000 euros por las graves secuelas que sufre

Restos de sangre en el lugar donde se produjo la agresión, en el polígono de Son Rossinyol. |

Restos de sangre en el lugar donde se produjo la agresión, en el polígono de Son Rossinyol. | / POLICÍA NACIONAL

Marcos Ollés

Marcos Ollés

La Fiscalía reclama una condena de 12 años de prisión para un joven por una brutal agresión a otro con una botella rota a las puertas de una discoteca de Palma. El acusado provocó graves cortes a la víctima en la cara, por los que perdió la visión de un ojo y le quedaron grandes cicatrices en el rostro. El sospechoso, que será juzgado la semana que viene en la Audiencia Provincial, tenía ya varias condenas por delitos violentos.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 7 de junio de 2021 en la entrada de una discoteca situada en el polígono de Son Rossinyol, frente a la cárcel de Palma, según relata el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía. Dos jóvenes de 22 y 29 años se enzarzaron en una pelea por motivos que el ministerio público no detalla.

Durante la riña, el menor de ellos empezó a bramar que era boxeador y había estado en la cárcel. De repente, se acercó a un seto, cogió una botella de cristal y la partió para convertirla en un arma. Acto seguido se abalanzó sobre su rival y le clavó los cristales en la cara provocándole diversos cortes, detalla el escrito de la Fiscalía. El agresor también sufrió algunas lesiones en las manos y los brazos.

Los amigos de los dos implicados decidieron trasladarlos por sus propios medios a Son Espases, donde los médicos decidieron alertar a la Policía Nacional, que abrió una investigación.

La víctima presentaba tres graves heridas, una de las cuales le provocó un estallido del globo ocular derecho. Fue sometido a una intervención quirúrgica, pero los facultativos no consiguieron evitar que perdiera completamente la visión del ojo derecho. Los cortes le causaron además importantes lesiones en la cara y tuvo que ser sometido a varias operaciones. Le han quedado grandes cicatrices que suponen, señala la Fiscalía, un importante perjuicio estético.

El agresor fue detenido ese mismo día y desde entonces permanece en prisión provisional por orden judicial. Había sido condenado ya tres veces por delitos de lesiones y amenazas.

El ministerio pública le imputa ahora un delito de lesiones con instrumento peligroso con pérdida de órgano principal y grave deformidad, aplicando además la agravante de reincidencia por sus antecedentes penales. Por ello reclama una condena de 12 años de prisión y que indemnice a la víctima con 17.040 euros por las lesiones que le causó y las secuelas físicas y estéticas que padece.

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Palma celebrará el próximo lunes una vista previa del juicio, donde las partes informarán de si han alcanzado un acuerdo de conformidad.