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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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Investigación

Una mallorquina, encarcelada por el asesinato de su hija de 2 años en Zaragoza

La joven está acusada junto a su novio de matar de una paliza a la niña en enero de 2021 - Los forenses detectaron un centenar de golpes y restos de cocaína y cannabis en el cuerpo de la menor

Vanesa M.P., la mallorquina acusada de matar a su hija en Zaragoza, al ser detenida. ÁNGEL DE CASTRO

Una joven mallorquina y su novio permanecen en prisión preventiva acusados de asesinar de una paliza a una hija de ella, de dos años, en Zaragoza a principios de 2021. La investigación ha revelado que la niña sufría malos tratos habituales: los forenses detectaron un centenar de golpes tanto recientes como antiguos y un consumo crónico de cocaína y cannabis por parte de la pequeña. La Policía encontró en los móviles de los sospechosos conversaciones en las que intercambiaban fotografías de las torturas a la niña. En sus declaraciones judiciales, se han culpado el uno al otro de lo ocurrido.

La madre, Vanesa M.P., de 29 años, nació en Palma y vivió en Mallorca hasta 2016. Con una discapacidad del 33 por ciento por inteligencia límite, tenía cuatro hijos de entre dos y nueve años de tres parejas diferentes. El 21 de enero de 2021 por la noche, la mujer llamó al 112 desde su domicilio en la calle Sanchez Arbós de Zaragoza: «Por favor, ¿me pueden mandar una ambulancia? Mi hija de dos años no respira». Cuando llegaron la Policía y los servicios sanitarios solo pudieron certificar su muerte. Ya entonces detectaron que la niña tenía varios hematomas en la cara y el torso. Vanesa M.P. y su novio, Cristian L.V., de 32 años y padrastro de la víctima, atribuyeron entonces esas lesiones a caídas accidentales.

La autopsia, sin embargo, desmontó su relato. Los forenses descartaron un fallecimiento accidental y lo atribuyeron a un shock por una peritonits, que le causó una muerte «lenta y agónica». Detectaron también una herida craneal y un centenar de contusiones. Además, los análisis toxicológicos revelaron que la niña consumía de forma crónica cocaína y cannabis y tenía restos de fármacos antidepresivos e hipnóticos.

Vanesa M.P. y Cristian L.V. fueron detenidos al día siguiente de la muerte y desde entonces permanecen en prisión preventiva por un delito de asesinato. La Policía ha encontrado numerosas pruebas de que la niña fallecida sufría torturas. Los agentes hallaron en los móviles de la pareja decenas de fotografías de las lesiones de la menor. En una de ellas aparece colgada en una pared, sujeta por la ropa a un clavo. También hay conversaciones en las que los acusados hablan de castigos como echarle pimienta en la boca.

Poco después de su ingreso en prisión, la madre pidió ser trasladada a la cárcel de Palma, donde tiene familia, pero el juez de Zaragoza que instruía el caso lo denegó. En sus declaraciones ante el magistrado, los sospechosos se han acusado mutuamente de las agresiones a la niña. Ella dice que no las denunció por temor a perder la custodia de sus hijos; él sostiene que la madre le amenazaba con acusarle de violencia machista si la llevaba al médico.

La jueza ordena que la menor sea enterrada en Aragón

La jueza encargada del caso acaba de acordar que el cadáver de la niña, que un año y medio después sigue en al Instituto de Medicina Legal de Zaragoza, sea enterrado en esa ciudad, como solicitó la madre.

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