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Caso Abierto - Diario de Mallorca

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La jueza ordena que la niña asesinada por su madre y su pareja sea enterrada en Zaragoza

Manuel Ardila con su hija Laia, una de las últimas fotos con la pequeña de 2 años antes de morir FOTO CEDIDA POR EL PADRE

La jueza que instruye el caso de la niña de 2 años asesinada por su madre, la mallorquina Vanesa M. P., y la pareja de esta acaba de acordar que el cadáver de la niña, que un año y medio después sigue en el Instituto de Medicina Legal de Zaragoza, se enterrada en esa ciudad, como solicitó la madre.

El padre biológico de la menor había reclamado poder hacerlo en Lloret de Mar (Girona), donde él reside, pero la magistrada ha rechazado su petición.

Vanesa M. P. ha solicitado poder asistir al sepelio, a lo que el hombre se ha opuesto.

"Quiero que mi hija no esté sola, quiero ir a llorarle todos los días"

 El padre de la pequeña, asegura, entre lágrimas, que «no quería hacer ningún circo mediático con la muerte de su hija», pero que necesita enterrarla en Lloret de Mar, ciudad en la que vive, y no en Zaragoza «donde mi pequeña vivió un infierno».

«Quiero que mi hija no esté sola por más tiempo, fue torturada hasta su muerte, lleva desde enero del 2021 en un frigorífico y ahora quieren que esté en Zaragoza donde no voy a poder ir a llorarle todos los días ni a ponerle flores».

La menor presentaba más de 100 lesiones cuando murió

La pequeña, de tan solo 2 años, murió el 21 de enero del 2021. La investigación ha revelado que la niña sufría malos tratos habituales: los forenses detectaron un centenar de golpes tanto recientes como antiguos y un consumo crónico de cocaína y cannabis por parte de la menor.

La Policía encontró en los móviles de los sospechosos conversaciones en las que intercambiaban fotografías de las torturas a la niña.

En sus declaraciones judiciales, la madre y su pareja se han culpado el uno al otro de lo ocurrido.

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