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El hombre tiroteado en Manacor tenía a un policía acorralado contra una valla

Las investigaciones iniciales apuntan a que la actuación de los policías locales fue correcta

Agentes de la Policía Nacional, durante la inspección  el miércoles en el lugar de los hechos. | GUILLEM BOSCH

Agentes de la Policía Nacional, durante la inspección el miércoles en el lugar de los hechos. | GUILLEM BOSCH

El hombre abatido a tiros el miércoles por policías locales de Manacor tenía a uno de los agentes acorralado contra una valla y le amenazaba con un cuchillo de cocina a muy poca distancia. Este agente sacó una porra extensible para defenderse, y fue en ese momento cuando dos de sus compañeros dispararon al agresor. El parte médico del hospital de Son Espases refiere que el hombre recibió dos disparos -no cuatro, como referían las primeras informaciones-, que le alcanzaron en el abdomen y la rodilla. El herido permanecía ayer en calidad de detenido en la UCI del hospital, aunque su evolución era buena y se esperaba que pudiera pasar pronto a planta.

Tras el incidente, en el que el hombre resultó herido de gravedad por los disparos efectuados por dos de los agentes de la Policía Local de Manacor, el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional ha realizado intensas gestiones para aclarar lo ocurrido.

Los investigadores realizaron una detenida inspección ocular en el domicilio donde ocurrieron los hechos, una casa de campo en la carretera de Manacor a Porto Cristo, y han tomado declaración a las personas que se encontraban allí: cuatro policías locales, dos técnicas sanitarias y la novia del herido.

La investigación, aunque en una fase inicial, ha permitido ya realizar una composición de lugar sobre lo ocurrido en la casa la tarde del miércoles. Sobre las cuatro y media de la tarde el 061 solicitó la intervención de la Policía, ya que habían recibido una llamada alertando de un hombre que aparentaba estar muy alterado y amenazaba con suicidarse.

Policías locales de Manacor custodiaban la zona. | GUILLEM BOSCH

Cuando las patrullas de la Policía Local de Manacor llegaron a la casa, la ambulancia con dos técnicas sanitarias les estaba esperando. Los policías entraron en la finca y, desde el exterior de la casa, trataron de dialogar con el hombre, que estaba dentro. De improviso, el morador de la casa salió armado con un cuchillo de cocina y se abalanzó contra uno de los policías, que se vio acorralado contra una valla. Este agente sacó su defensa extensible para intentar repeler la agresión. En ese momento, dos de sus compañeros dispararon contra el agresor, que cayó abatido.

El herido fue trasladado inicialmente al hospital de Manacor y luego a Son Espases. Aunque inicialmente se informó de que había recibido cuatro disparos, el parte médico del hospital refería solo dos heridas de bala: una en el abdomen y otra en la rodilla. Al parecer, una de ellas podría ser a consecuencia de un proyectil rebotado.

La víctima recibió dos disparos en la rodilla y el abdomen y ayer seguía en el hospital, pero fuera de peligro

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A falta de posteriores diligencias, la primera impresión de los investigadores apuntaba a que la actuación de los agentes implicados fue proporcionada, ya que su compañero se encontraba en serio peligro, con un atacante armado con un cuchillo a poca distancia y acorralado contra la valla.

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