Enfermedad crónica y discapacitante

La niebla mental que provoca el ‘long covid’ afecta a cerca de 800.000 españoles

En España apenas hay datos que arrojen luz sobre esta dolencia dado que las estadísticas sobre bajas laborales no diferencian entre covid persistente o infección por SARS-CoV-2 en la fase aguda

Protesta de afectados por covid persistente, ante el Parlamento de Galicia, en Santiago.

Protesta de afectados por covid persistente, ante el Parlamento de Galicia, en Santiago. / XOAN ÁLVAREZ

Patricia Martín

En Estados Unidos se ha detectado un aumento importante del número de personas con problemas para recordar, concentrarse o tomar decisiones, especialmente llamativo en el colectivo de entre 18 y 44 años. Los investigadores achacan el incremento al covid persistenteen concreto a lo que la literatura científica denomina "niebla mental", que hace referencia a la pérdida de memoria, de la capacidad cognitiva, al agotamiento mental o al dolor de cabeza recurrente que padecen la mayoría de los pacientes con ‘long covid’.

Las mujeres suponen el 80% de los afectados de una dolencia cuyos efectos más severos son invalidantes y a menudo no hallan respuesta médica

Los especialistas han detectado que la niebla mental afecta a ocho de cada diez pacientes con ‘long covid’

En España apenas hay datos que arrojen luz sobre esta dolencia, ni del Ministerio de Sanidad ni de la Seguridad Social o las mutuas, dado que las estadísticas sobre bajas laborales no diferencian entre covid persistente o infección por SARS-CoV-2 en la fase aguda. Pero los especialistas sí han detectado que la niebla mental afecta a ocho de cada diez pacientes con ‘long covid’, lo que supone unas 800.000 personas, dado que se estima que hay en torno a un millón de españoles a los que el virus ha dejado síntomas variados y de manera crónica.

Los cálculos, no obstante, son imprecisos porque hay “infradiagnóstico” y negacionismo sobre la propia existencia de la enfermedad en la profesión sanitaria, según denuncia el doctor Francisco Mera, uno de los máximos especialistas en España en postcovid. Mera pone como ejemplo el hecho de que una encuesta interna del Colegio de Médicos de Madrid ha detectado que el 40% de los profesionales pone en duda que el covid deje determinados síntomas de manera permanente.

Frente a esta hipótesis, Mera, como miembro de la Red Española de Investigación en Covid Persistente (ReiCop), asegura que la niebla mental es una de las afecciones más constantes y frecuentes en los pacientes con ‘long covid’. Quizá la más prevalente, por detrás de la fatiga física.

Inflamación cerebral

El motivo es que el virus no solo afecta al sistema respiratorio, sino también al cerebro. “Genera una inflamación y un envejecimiento cerebral” en algunas personas que puede durar meses o años, dado que algunos pacientes lo sufren desde 2020, al inicio de la pandemia, según Mera.

Corrobora este diagnóstico el experto en psicobiología y neurociencia Diego Redolar, quien explica que diversos estudios han mostrado que el covid afecta al hipocampo, la parte del cerebro donde se consolida la memoria, y hace que se produzcan menos neuronas. Asimismo afecta a la mielina en los axones, que es la que permite que los impulsos eléctricos se transmitan de manera más rápida y eficiente a lo largo de las neuronas. Por último, ataca a la corteza prefrontal, dificultando funciones cognitivas como la toma de decisiones, la atención o las funciones ejecutivas.

Y, si la corteza se sobrecarga, aparece el agotamiento mental. Por último, el dolor de cabeza puede estar causado por varios motivos, entre ellos la neuro-inflamación.

La literatura científica asocia el covid a la niebla mental, el problema es que, en ocasiones, los síntomas aparecen semanas o meses después de la infección

Por tanto, hay variada literatura científica que asocia el covid a la niebla mental. El problema es que, en ocasiones, los síntomas aparecen semanas o meses después de la infección y, por eso, no siempre se diagnostica el covid como el agente causante. Asimismo, otra dificultad es que la sintomatología es variada (también pueden darse vértigos, ruido en los oídos, mareos) y no siempre acentuada.

Consecuencias

Sin embargo, los pacientes que sufren niebla mental acusada sufren problemas cognitivos que les impiden trabajar -o hay que adaptar su puesto de trabajo- y tienen problemas para realizar acciones cotidianas como cocinar o leer un libro. En EEUU, el 25% de personas con 'long covid' han dejado de trabajar, dado que el envejecimiento cerebral prematuro se manifiesta con más prevalencia en edades tempranas: en personas con unos 40 años de media. De hecho, también se ha diagnosticado en adolescentes a partir de los 14 años. Y con importantes diferencias de género: el 80% son mujeres, según los datos de la red de investigación sobre covid persistente.

Los síntomas son tan limitantes que a muchos pacientes les provoca depresión, ansiedad o insomnio. Los problemas de salud mental, a su vez, empeoran la capacidad cognitiva, como la memoria, la concentración o la fatiga mental. “Se retroalimentan”, avisa el doctor Mera.

Las mujeres suponen el 80% de afectados por 'long covid', que tienen una media de edad de 40 años

Los especialistas temen que estos problemas acaben provocando demencias tempranas, que ya se han diagnosticado a algunos pacientes con 'long covid'.

Falta de tratamientos

La situación se agrava porque todavía no se ha encontrado una cura definitiva. Se están realizando ensayos clínicos con cámaras hiperbáricas o estimulación cerebral no invasiva, sobre todo de la corteza cerebral, pero “están en el inicio y aún queda mucho para saber cómo curar la niebla mental”, explica Redolar.

La respuesta del sistema sanitario es insuficiente, los pacientes tienen que peregrinar por varios especialistas dado que apenas hay unidades multidisciplinares

Asimismo, el tratamiento pasa por rehabilitación neuropsicológica, para tratar de potenciar la memoria a corto plazo, así como por la realización de dietas adecuadas y ejercicios pero, otro de los problemas, es que la respuesta del sistema sanitario es insuficiente. Los pacientes se quejan de que tienen que peregrinar por neurólogos, traumatólogos o psiquiatras, dado que apenas hay unidades multidisciplinares para tratar el conjunto de síntomas.

A ello se suma el mencionado infradiagnóstico, dado que muchas afecciones no se asocian al covid, lo que dificulta un tratamiento adecuado. Ante ello, el doctor Mera reclama que los centros de salud hagan un cribado a todas las personas con síntomas compatibles, al igual que se realizan campañas para el diagnóstico del cáncer de mama o de próstata. Y, una vez se se detecte el grueso de afectados, “realizar las intervenciones oportunas”, que serían posible con mayor “formación y sensibilización de los profesionales” en el 'long covid' y sus efectos.