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Tribunales

A juicio 8 sanitarios de Asturias por fisgar el historial de un médico metido en una pelea

El fiscal pide penas que suman 22 años de prisión para los implicados, y el perjudicado reclama el pago de una indemnización de 60.000 euros

Acceso al servicio de Urgencias del HUCA. Fernando Rodríguez

Ocho médicos, enfermeras y auxiliares –siete mujeres y un hombre– del Hospital Universitario Central de Asturias se sientan este mes de enero en el banquillo de la sección tercera de la Audiencia Provincial por haber fisgado en el historial clínico de un médico del hospital, que terminó en Urgencias después de verse involucrado en una reyerta que continuó de forma sangrienta en los boxes. El médico, después de descubrir los chismes que estaban circulando entre sus compañeros, denunció a 34 médicos y enfermeras, aunque al final solo ocho han terminado acusados de un delito de descubrimiento o revelación de secretos por funcionario público. Según las acusaciones, los implicados no se habrían conformado con entrar a husmear en la clínica del médico, sino que lo habrían difundido luego.

Ahora, el ministerio público solicita penas que suman 22 años de cárcel para los ocho implicados –tres años y tres meses para dos de los acusados, y dos años y siete meses para los restantes–, mientras el médico, cuyos intereses defiende el letrado Federico Campuzano, reclama penas de prisión similares, más el pago de 60.000 euros por daños morales. Los ocho acusados, profesionales con bastantes años de experiencia, se enfrentan a largas inhabilitaciones. Hay reservadas cuatro jornadas para el juicio, del 10 al 13 de enero.

Los hechos se remontan a enero de 2017. Fuentes consultadas por La Nueva España, del grupo Prensa Ibérica, explican que el médico participó en una pelea nocturna en Oviedo con otro hombre. Resultó lesionado, fue llevado a Urgencias del HUCA y le atendieron sus compañeros de hospital. Estando en uno de los boxes, apareció por allí la persona con la que se había peleado. De inmediato, el médico se lanzó a por él y le hirió con un bisturí. Ambos fueron atendidos de sus lesiones y el especialista fue detenido.

Los ecos de lo sucedido se extendieron por el hospital a velocidad de vértigo. Según las acusaciones, hubo quienes no pudieron contener la curiosidad y accedieron a la historia clínica del médico. Una de las características del programa 'Millennium' es que todo acceso que se produce a sus archivos deja huella, motivo por el que pudieron ser identificados.

Una vez recuperado de sus lesiones, el médico, lejos de correr un tupido velo sobre aquella agitada noche, decidió querellarse contra todos los sanitarios que habían fisgoneado sus datos. Incluso contra algunos que habían entrado porque habían participado en su asistencia, aunque estos fueron finalmente excluidos de la denuncia penal. La instrucción del caso corrió a cargo de la magistrada Simonet Quelle Coto, titular del Juzgado número 2 de Oviedo.

Ocho meses después de estos hechos, en septiembre de 2017, la Consejería de Salud decidió poner jaque a la curiosidad malsana de su personal. "Recientemente se han producido varias sentencias judiciales que han condenado a profesionales sanitarios por accesos indebidos a las historias clínicas", indicó en una circular. En aquel momento, Salud anunció la puesta en marcha de auditorías periódicas en los centros sanitarios encaminadas a atajar la creciente tendencia de los propios trabajadores a acceder de forma indebida o con fines perversos a datos sobre la salud de los usuarios. Quienes lo hiciesen serían objeto de sanción disciplinaria y, además, la propia Administración advertiría a los pacientes "espiados" para que pudiesen ejercer acciones penales.

Ya hay varias sentencias que castigan duramente esta práctica. En 2018, el Supremo ratificó la condena de dos años y medio de prisión para dos fisioterapeutas del Hospital Valle del Nalón por entrar en el historial de una compañera.

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