Aniversario histórico

Copa del Rey: 20 años del título más importante del Real Mallorca

El club bermellón y su afición recuerdan hoy el trofeo ganado en Elche en 2003 ante el Recreativo de Huelva, el segundo oficial del club pero el más importante en más de un siglo de historia

Manuel Fernández

Manuel Fernández

Veinte años no son nada. O sí. En cualquier caso, son toda una vida para el Real Mallorca, que en los últimos cuatro lustros ha acumulado muchos sinsabores y unas cuantas alegrías. Dos decenios en los que la entidad, que celebró su centenario en 2016, ha estado en peligro de desaparición y que tras tocar el ‘infierno’ de la Segunda B y tener (y sufrir) a varios propietarios ha sabido resurgir para instalarse de nuevo entre la flor y nata del fútbol profesional. Una elite en donde puede presumir de su triunfo más histórico, la Copa del Rey de 2003. Hoy, 28 de junio de 2023, se cumplen 20 años.

No fue el primer título oficial del Real Club Deportivo Mallorca, ya que ese honor lo tiene la Supercopa de España de 1998 (ganada al Barça en partido de ida y vuelta), ni la final más épica del equipo (¿qué aficionado mallorquinista no se acuerda o le han contado aquella derrota en los penaltis ante el Barça en 1998?), ni siquiera aquel partido que puso al club en el panorama mundial (aquella final perdida ante la Lazio, en la última edición de la Recopa). Pero sí es el trofeo más histórico; por un doble motivo: por la importancia de la Copa y porque aquella plantilla llegó como favorita a Elche y cumplió con las previsiones.

La celebración fue por todo lo alto en Palma y anteriormente lo fue, con polémica incluida al publicarse posteriormente una foto de varios futbolistas desnudos, en el hotel de concentración tras la consecución del trofeo. Esta es la historia, resumida, de la Copa del Rey de 2003, el logro más importante en la historia del Mallorca.

El equipo rojillo goleó por 3-0 al Recreativo de Huelva en una final que se disputó en el estadio Martínez Valero de Elche, feudo que el primer equipo rojillo no pisaba desde 1991 (en un partido copero). Ese día, la ciudad alicantina festejó el triunfo con los 15.000 bermellones que por la noche celebraron la consecución del segundo título oficial de la entidad.

Los 15.000 aficionados desplazados a Elche rugieron cuando Nadal y Paco Soler levantaron el trofeo de campeones

Nadal y Paco Soler alzaron el trofeo. Los dos jugadores mallorquines levantaron la Copa en una noche teñida de rojo por la fiesta que ya habían empezado a celebrar los 15.000 aficionados bermellones que acudieron al Martínez Valero. El once titular que puso en liza el técnico Gregorio Manzano en Elche, para enfrentarse y vencer (3-0) al Recreativo, estuvo formado por Leo Franco, David Cortés, Fernando Niño, Nadal, Poli, Harold Lozano, Álvaro Novo, Riera, Ibagaza, Pandiani y Etoo. El árbitro fue el vasco Iturralde González y marcaron el uruguayo Pandiani, de penalti cometido sobre Etoo (m.20), y el camerunés en dos ocasiones (73 y 83). También jugaron en los rojillos Carlos, Marcos y Campano. En el equipo onubense salieron durante el partido, que fue de claro dominio bermellón, el delantero mallorquín Xisco Muñoz (cedido por el Valencia) y el exrojillo Óscar Arpón. Los jugadores del Mallorca percibieron 36.000 euros de prima.

El Mallorca rompió en Elche su maleficio en las finales, en la tercera que disputaba. El equipo rojillo había jugado anteriormente dos veces por el título copero: en 1991 en Madrid ante el Atlético (en la prórroga, 1-0), con Serra Ferrer de entrenador, y en Valencia en 1998 ante el Barça (1-1 y derrota en los penaltis), con el argentino Héctor Cúper de técnico. Además, el club bermellón podía resarcirse de otra derrota en una final: la Recopa del año 1999 frente al Lazio italiano (2-1).

Etoo, protagonista

Entre las anécdotas y distintas historias que sucedieron alrededor de la final de Elche destacó, sobre todas, la protagonizada por Samuel Etoo, que negoció junto al Mallorca con la Federación de Camerún para poder jugar en el Martínez Valero. Su selección disputaba la Copa Confederaciones y el futbolista se marchó antes de que finalizara la Liga, perdiéndose los partidos ante el Recreativo y el Málaga, para poder volver el 24 de junio y estar el día 28 en la final. Pero Camerún, que debía disputar la semifinal el 26 ante Colombia, exigía su regreso.

El Mallorca luchó con la Federación de Camerún para que Etoo pudiera jugar y el delantero fue decisivo con dos goles

El día 25 el Mallorca llegaba a Elche con su gran figura, Etoo, entre los expedicionarios... pero con la incertidumbre de si se tendría que ir ese mismo día. Gregorio Manzano, el técnico, aseguraba que «Etoo va a jugar la final» y Mateu Alemany, entonces presidente del club y en la actualidad director de fútbol del Barça, era tajante: «Los pactos son para cumplirse». Por fortuna para el Mallorca, Etoo, que fue una temporada más futbolista rojillo, pudo jugar y ser decisivo en la final.

Como ya había ocurrido en las anteriores grandes citas del Real Mallorca, la afición se movilizó. Y esta vez, se viajaba con la condición de favorito. La Federación Española había anunciado tras conocerse los finalistas y elegirse la sede que cada club recibiría unas 13.000 entradas. El Mallorca destinó algo más de once mil a sus abonados y poco más de 1.200 para los no socios, que se pusieron a la venta el 4 de junio y se agotaron en media hora ante las protestas de muchos aficionados, que ya tenían incluso su billete para desplazarse a Elche y que se habían quedado sin poder adquirir la entrada. Al final, la Federación estiró un poco la manga y el Mallorca redujo algunos compromisos (en principio se había reservado unos 1.200), por lo que en el Martínez Valero se reunieron 15.000 mallorquinistas.

El Mallorca y la Federació de Penyes organizaron una jornada festiva en Elche. Los primeros aficionados llegaban por la mañana y había que buscar entretenimiento hasta la hora del partido. Se instaló en los terrenos anexos al estadio una carpa gigante, de más de mil metros cuadrados, en la que había bares y un escenario en donde hubo diferentes actuaciones. El ayuntamiento alicantino estableció un servicio de autobuses gratuitos para conectar la zona mallorquinista (que se denominó ‘Tots amb el Mallorca’) con el centro de la ciudad. La ‘paella de Etoo’ que había prometido el camerunés, para 8.000 personas, fue un éxito. Y lo más destacado, además, la camaradería entre los aficionados del Recreativo y los del Mallorca, que antes del partido compartieron una jornada de gran deportividad.

Pero esa final no se quedó en el 28 de junio. Tuvo sus anécdotas y generó noticias días... y hasta años después.

La más impactante, y que más repercusión generó, ocurrió sólo unos días después, cuando la revista Interviú sorprendió a sus lectores con una fotografía de los jugadores que habían conseguido la gesta... desnudos con el trofeo.

La imagen publicada por la revista del Grupo Zeta, que fue fundada en 1976 y que anunció su cierre en enero de 2018, fue captada la misma noche de la victoria contra el Recreativo de Huelva.

En la fotografía, doce de los integrantes del equipo que coronó al Mallorca como «uno de los grandes del fútbol español», según afirmaba el texto que la acompañaba, posan desnudos con el trofeo. La imagen también fue reproducida por DIARIO de MALLORCA el 8 de julio de 2003. “Lo nuestro sí que es de otra galaxia”, titulaba la revista.

Tras la fotografía publicada por Interviú se esconde también parte de la historia del Mallorca. En ese momento, el club era propiedad del Grupo Zeta, también editor de la revista. Antonio Asensio (1947-2001) había adquirido el Real Mallorca en 1995 y, bajo su mandato, el club consiguió sus mayores éxitos deportivos.

En la imagen, de pie de izquierda a derecha pueden verse los jugadores Miki, Raúl Martín, Cortés, Lozano, Novo, Ángel, Campano, Niño y Poli. Agachados están Pandiani, Carlos y Biagini. Sólo se echa en falta en la foto, curiosamente, a la gran estrella de ese equipo: Samuel Etoo.

La fiesta privada de Alemany

Una década después volvió a ser noticia polémica la Copa del Rey del Mallorca. Y de nuevo, por otra fiesta: una privada que organizó Mateu Alemany, desvinculado desde 2010 del club y que en 2013 salía del anonimato con este evento. «Lo he considerado oportuno. Hace diez conseguimos el título más importante de nuestra historia y he querido celebrarlo con amigos, gente a la que no veo desde hace tiempo como exdirectivos y empleados de aquella época, además de los medios de comunicación», apuntó el de Andratx.

«Desde fuera se ha visto como una provocación», se le preguntaba en una entrevista publicada por Diario de Mallorca. «Celebrar algo así nunca puede ser una provocación. Todos los que participamos de aquello estamos muy orgullosos (…) Nos reunimos unos amigos para celebrar aquel título sin ninguna otra intención», explicó Alemany.

Tebas la menospreció en 2019

Recordada de nuevo con motivo del Centenario del club, en 2016, con gran orgullo por parte de los mallorquinistas, esa Copa del Rey de 2003 volvió a ser noticia pública a raíz de unas declaraciones de Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LaLiga), que desató en 2019 la ira en el fútbol español, y especialmente entre el mallorquinismo y el recreativismo, al menospreciar esa final cuando criticaba el nuevo diseño de la competición que organiza la Federación Española: «Este formato ya estuvo, hay que recordar que ya existió hace años y fracasó. Era a partido único, fue la famosa final de la Copa del Rey Recreativo-Mallorca».

Ante el revuelo que se organizó, Tebas matizó sus palabras y pidió perdón en sus redes sociales: «El fracaso no es que lleguen equipos pequeños a la final. Llevo 20 años luchando por la exposición de los pequeños, así que disculpad el malentendido».

Hoy, 28 de junio, la Copa del Rey de 2003 vuelve a ser noticia. Esta vez para recordar el histórico triunfo del Mallorca. “Fa 20 anys que tenim una Copa”, como podría decir –con permiso del futbolero cantautor Joan Manel Serrat por la ‘copiada’– cualquiera de los miles de aficionados bermellones.