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Diario de Mallorca

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PRIMERA DIVISIÓN

Aguirre apuesta por un sistema inamovible

El técnico del Mallorca se obceca en el esquema de cinco defensas que instauró la pasada temporada, pese a haber contado con varios amistosos para hacer pruebas

El técnico del Mallorca, Javier Aguirre, durante uno de los encuentros que dirigió el pasado curso en Son Moix. RCDM

Javier Aguirre justificó la pasada temporada unos principios tácticos muy definidos para el Mallorca. «Han encajado muchos goles y con tantas derrotas seguidas la moral del grupo está un poco lastimada. Hay que empezar a cerrar la puerta», señalaba el preparador mexicano cada vez que era cuestionado por la hoja de ruta impuesta como remedio para lograr la permanencia: una defensa de cinco, con tres centrales y dos carrileros largos.

Hasta en nueve ocasiones de decantó por ese sistema el pasado curso, misma ruta que ha tomado en los cinco amistosos que el equipo ha disputado durante la pretemporada. No ha habido lugar a cambios, conjeturas o pruebas. Aguirre ha adaptado el juego del equipo a sus pretensiones, una defensa sin ataque que el pasado curso obró el milagro y que, durante este año, no augura el juego más vistoso ni entretenido en la historia del club.

El plan lo dejó entrever el ‘Vasco’ cuando el pasado 16 de julio, en el primer amistoso de la pretemporada ante un equipo de la Cuarta División polaca, apostó por alinear a Gio González, Raíllo, Valjent, Gayà y Cufré en la retaguardia. Ese mismo patrón lo calcó ante la selección de Qatar, haciendo uso de Maffeo, Raíllo, Valjent, Copete y Costa; frente al Genoa (Gio, Copete, Raíllo, Gayà y Cufré), el Sporting (Maffeo, Valjent, Raíllo, Copete y Jaume) y este pasado domingo, ante el Nápoles (Maffeo, Gayà, Raíllo, Copete y Jaume Costa).

Aguirre apuesta por un sistema inamovible Daniel Hidalgo Soler

El cambio de nombres sobre el verde, no alteró para nada un producto empecinado en mantener la portería a cero, destinado a empatar o no perder partidos. El dispositivo defensivo de Aguirre ha funcionado hasta el momento a las mil maravillas, pero habrá que ver si lo sigue haciendo a partir del próximo 15 de agosto, cuando el Mallorca se mide al Athletic Club en San Mamés.

Esta obsesión de jugar a no encajar goles no es nueva en el mexicano, quien ha optado por este dibujo durante gran parte de su trayectoria y siempre que sus equipos lo han demandado. Y lo demandó, por ejemplo, en 2010 un Zaragoza al que intentó sacar de la última posición de la tabla, o cuando hace dos campañas dirigió a un Leganés de capa caída.

Sin embargo, una de las virtudes del preparador a lo largo de su carrera siempre había sido la de adaptar sus principios tácticos a los objetivos competitivos propuestos por la entidad, de ahí que sorprenda que durante la pretemporada no haya intentado apostar por un juego más ofensivo al frente del Mallorca.

Justo antes de tomar las riendas del conjunto bermellón, el entrenador rojillo dirigía al Monterrey de la liga mexicana, donde buscaba hacer brillar el talento individual de sus jugadores en la zona ofensiva, sistema que contrastó con el dibujo por el que apostó desde que aterrizara en la isla, priorizando siempre el esfuerzo colectivo, sobre todo en defensa.

Y en esas anda enfrascado el técnico bermellón, quien puede presumir de haber encajado un solo tanto, y de penalti, durante toda la pretemporada, pero no tanto del juego de su equipo en labores ofensivas. Da igual que el Mallorca juegue con un 5-4-1 o un 5-3-2, porque el fin y los medios llevan siempre a lo mismo: un muro en defensa y lo indispensable en ataque, con la única variación de liberar a un centrocampista a la mediapunta para que esté más cerca de Muriqi. r el balón de medio campo para arriba. 

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